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El maestro vidriero Alberto Cascón ha aplicado a estas cristaleras artísticas una técnica inventada por él para darles una mayor protección y resistencia
El maestro vidriero Alberto Cascón ha aplicado a estas cristaleras artísticas una técnica inventada por él para darles una mayor protección y resistencia (Foto: Guerrero)

Las históricas vidrieras del Palacio de la Asamblea cobran vida tras su restauración

Las vidrieras están ahora “casi protegidas en una urna”
Las vidrieras están ahora “casi protegidas en una urna” (Foto: Guerrero)

El terremoto provocó varias roturas en las cristaleras, que ya sufrían un grave deterioro y riesgo de desprendimiento, aunque “se ha llegado a tiempo”

lunes 05 de febrero de 2018, 02:49h
Las tres históricas vidrieras que decoran y dejan pasar la luz natural en el Palacio de la Asamblea viven, desde hace escasos días, su segunda juventud. El mérito lo tiene el maestro vidriero Alberto Cascón, un malagueño con más de tres décadas de experiencia, que ha sometido estos ventanales de casi un siglo de historia a una importante restauración para reparar los daños que habían sufrido en el terremoto del 25 de enero de 2016. Después de cruzar el Mediterráneo para pasar tres meses en el taller, las cristaleras ya están de vuelta para llenar de belleza la entrada al edificio consistorial.
“Yo sólo he puesto en valor lo que ya teníais”, apunta humilde Cascón en declaraciones a MELILLA HOY, poco después de culminar el encargo de la Ciudad Autónoma. No obstante, admite que las vidrieras del Palacio de la Asamblea le han dado bastante tarea en las últimas semanas debido al gran deterioro que tenían antes, incluso, del temblor de tierra.
Hasta tal punto, que las cristaleras sufrían un grave riesgo de desprendimiento. Lo más probable, apunta el maestro vidriero, es que de no haberlas restaurado pronto, un día hubieran amanecido en el suelo. De ahí la urgencia de actuar cuanto antes, ya que la estructura metálica que sostiene el cristal estaba rota totalmente.
Pese a todo, “se ha llegado a tiempo” y la vidriera, además de ser salvada, también ha cobrado vida gracias a una intensa restauración museística en la que Alberto Cascón ha aplicado una técnica inventada por él para darle una mayor protección y resistencia.

Una técnica avalada por el CSIC
Según explica, este sistema, avalado por el CSIC, se basa en dar a la vidriera una protección de acristalamiento isotérmico, lo que permite protegerla del exterior con un vidrio laminado de seguridad que sirve como escudo ante la humedad, el salitre, los cambios de temperatura y de presión y el viento.
Además, también sujeta las diferentes piezas de la cristalera por una serie de puntos, dándole una mayor capacidad para absorber los movimientos de tierra u otros impactos, entre otros incidentes. El resultado final es que las vidrieras están ahora “casi protegidas en una urna”.
Además de ese importante paso adelante, el maestro Cascón, de la empresa Viarca, también ha reparado los diferentes daños que ha ido acumulando el vitral melillense con el paso del tiempo e incluso de reparaciones anteriores, como la realizada dos décadas atrás para cambiar los escudos por la Memoria Histórica, que estuvo marcada por “ciertas lagunas” en el trabajo realizado.
El resultado de la intensa restauración que se ha llevado a cabo ahora está a la vista de todos en el hall del Palacio de la Asamblea, donde lucen las tres históricas vidrieras de mediados del siglo pasado. Tres joyas de la prestigiosa Casa Maumejean que, cerca de cumplir un siglo, viven una segunda juventud en Melilla.