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Los macacos del Gurugú, en peligro de extinción

Los macacos del Gurugú, en peligro de extinción

La caza furtiva y la destrucción de su hábitat ha producido una reducción de especímenes de hasta el 65% en sólo 30 años

domingo 04 de marzo de 2018, 04:00h
El Macaco de Berbería, bien conocido por los melillenses por ser una de las especies más llamativas de cuantas pueblan el vecino Monte Gurugú, está en grave peligro debido principalmente a la destrucción de su hábitat y, sobre todo, a la caza furtiva. Estudios recientes han determinado que la población de simios en Marruecos se ha reducido drásticamente (hasta un 65%) de modo que, en la zona del Medio Atlas, donde se concentra un 67% de la población de Macaco de Berbería, se estima que tan sólo quedan 5.000 ejemplares. En nuestra zona la situación es aún más crítica, puesto que la población se ha estimado en tan sólo 2.000 macacos.
Según publica el medio marroquí “Medias 24”, el mono magot, un primate endémico de África del Norte, también conocido como Macaco de Berbería, está gravemente amenazado por la caza furtiva a pesar de que el comercio de la especie, clasificada como “vulnerable” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), está terminantemente prohibido.
Este mono, que en el pasado se extendía por todo el norte de África, limita actualmente su hábitat a pequeños fragmentos de bosques en el norte de Marruecos y Argelia, concretamente en el vecino monte Gurugú o en Ifrane.
Hasta hace poco, las únicas estimaciones de población para esta especie (menos de 22.000 macacos a nivel mundial) se basaban en datos antiguos y relativamente incompletos.
Nuevas investigaciones en torno a las poblaciones de Macacos de Berbería han arrojado datos muy preocupantes sobre la salud de la especie ya que, en la región del Medio Atlas, donde se encuentra la población salvaje más grande que existe de esta especie (aproximadamente el 67% de la población restante de Macaco de Berbería en el mundo), se ha reducido el número de Macacos de 15.000 hasta la cifra crítica de 5.000 ejemplares, lo que supone una reducción del 65% en tan sólo 30 años.
La población del Rif, nuestro entorno cercano, también se ha visto críticamente afectada, hasta el punto en que se estima que sólo quedan 2.000 ejemplares.
La presencia de personas cerca de lo simios no hace sino empeorar la situación de la especia. El Gobierno de Marruecos estima que el 46% de las crías de los grupos establecidos cerca de zonas turísticas fueron secuestrados por cazadores furtivos, lo que redujo considerablemente el tamaño de los grupos y alteró la estructura de edades de la población de macacos del Medio Atlas.
Zouhair Amhaouch, jefe de la División de Parques y Reservas Naturales perteneciente a la Alta Comisión para el Agua, los Bosques y la Lucha Contra la Desertificación (Marruecos), afirmó que en estos lugares las crías, “acostumbradas a ver a los turistas”, son objetivos más fáciles, para los cazadores furtivos.