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Los argelinos, en cambio, siguen temorosos por su posible detención, para ser repatriados
Última actualización 15/05/2005@06:00:00 GMT+1
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| Imagen de subsaharianos del CETI esperando acceder al ferry que les llevó a Málaga (Foto: GUERRERO) |
Decenas de subsaharianos consiguieron esta semana el salvoconducto o "laisser-passez" que les ha permitido trasladarse a la Península, con el compromiso de volver a sus países de origen, al no existir convenios de repatriación con sus respectivos países. Sin embargo, todos son conscientes que cuando lleguen, intentarán quedarse en España para en el futuro regularizar su situación. Mientras tanto, los argelinos siguen temorosos por su posible captura, para ser expulsados del territorio nacional.
La Estación Marítima está siendo estos días escenario de colas de subsaharianos esperando para acceder al ferry que los traslade a Málaga.
De este modo, muchos consiguen el sueño que han esperado durante meses e incluso años, de dar el salto a la Península, aunque sea con el expediente de expulsión bajo el brazo y con el compromiso de volver a sus respectivos países de origen.
Pero como ha ocurrido con la práctica totalidad de los inmigrantes de la zona subsahariana que han seguido este proceso, permanecen durante un máximo de cuarenta días en los centros de internamiento, antes de abandonarlos y buscar un futuro en España, aunque sea de forma ilegal, con la esperanza de en un futuro acogerse a un proceso de regularización, como el emprendido del 7 de febrero al 7 de mayo por el Gobierno de Zapatero o buscar otras vías de legalización, como el matrimonio con un ciudadano español.
Con la salida de los subsaharianos hacia la Península y las expulsiones de argelinos, la Delegación está intentando aliviar la situación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), con cerca de 700 personas en su interior, cuando su capacidad es de 580.
Los argelinos tienen en su contra el convenio de repatriación con su país
La situación de los subsaharianos contrasta con la de los argelinos, como han denunciado éstos en múltiples ocasiones, la última durante la semana de huelga de hambre que han seguido para pedir el fin de las expulsiones y el traslado a la Península, una huelga que acabó con la intervención de la Policía Nacional, deteniendo a gran parte de los manifestantes. Estos critican su supuesta “discriminación” en relación a los que llaman “los morenos”, porque mientras éstos logran el salvoconducto a la Península, a ellos se les expulsa, aprovechando España el convenio de repatriación con Argelia.