LOCAL
Por Jesús Andújar
Última actualización 03/05/2006@06:00:00 GMT+1
La Consejería de Educación y el Instituto de Cultura Mediterránea han firmado un convenio de colaboración por el que la Ciudad Autónoma aportará ocho mil euros para el funcionamiento de los dos campamentos de trabajo que en la primera quincena de julio desarrollará el mencionado Instituto en el archipiélago de las Chafarinas. Estos campos de trabajo se dedican primordialmente, con la participación de jóvenes peninsulares y locales, a labores de conservación del medio ambiente local.
El convenio de colaboración lo rubricaron el consejero de Educación, Juventud y Mujer, Antonio Miranda, y Sonia Gámez en representación del Instituto de Cultura Mediterránea.
Convenio
Explicó el viceconsejero de Juventud, Jesús García, que en este convenio con el Instituto de Cultura Mediterránea la Consejería de Educación aporta la cantidad de 8.910 euros, al objeto de hacer posible la organización y desarrollo de los campos de trabajo que se llevan a cabo en julio en las Islas Chafarinas.
Comentó Jesús García que en estos campos de trabajo participan tanto jóvenes melillenses como otros llegados desde distintos puntos de la península. Ofertar estos campos al exterior, permite también que jóvenes de la ciudad puedan participar en aquellos que se organizan en la península.
En concreto, como cada año se han previsto dos campos de trabajo voluntario en Chafarinas, con una duración de siete días cada uno, con la participación de unos trece voluntarios en cada uno de ellos de edades comprendidas entre los 18 y los 30 años. Se llevarán a cabo en la segunda quincena de julio. “La finalidad de los campos de trabajo es la de realizar labores medioambientales en la zona y otras de conservación, por ejemplo, del faro”. Acompañan a los voluntarios un monitor, un coordinador y un cocinero.
Actuaciones
Sonia Gámez comentó que en los campos de trabajo, “llevamos a cabo distintas actividades, como por ejemplo el vivero que construimos para la repoblación de las islas, o trabajos en el terrario, labores de rehabilitación del faro o de la estación biológica que es donde nos alojamos durante el verano y todo esto lo alternamos con operaciones como limpieza de la costa, recogida de residuos, clasificación de residuos, etc, una completa gama de actividades que buscan concienciar a los jóvenes en la conservación del entorno”, dijo la portavoz del Instituto.
El trabajo principal se lleva a cabo en la única isla habitada, la de Isabel II, aunque también se extienden las labores de limpieza al resto del archipiélago.
La portavoz del Instituto de Cultura Mediterránea aprovechó la ocasión para agradecer a la Ciudad Autónoma su apuesta por el desarrollo de estos campamentos, así como a la Autoridad Portuaria por permitirles trabajar en el faro y a Parques Nacionales por dejarles usar la estación biológica.