INMIGRACIÓN
Última actualización 04/07/2006@06:00:00 GMT+1
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| Momento en el que el cadáver del subsahariano es trasladado al cementerio de la Purísima para hacerle la autopsia |
El perímetro fronterizo revivió ayer un nuevo intento de entrada de inmigrantes subsaharianos con un resultado desolador. Dos de ellos murieron, uno en el lado marroquí de la frontera y otro en el lado español, y, según los propios inmigrantes, hay un tercero que también falleció en la parte marroquí. A estas muertes se suman ocho heridos graves, de los cuales uno se encuentra ingresado en la UCI del Hospital Comarcal por un desgarro en el vientre.
La tragedia se repite en la frontera nueve meses después de la última avalancha sobre Melilla en la que murieron seis inmigrantes. En esta ocasión, el intento de entrada por la doble valla lo protagonizó un grupo de entre 50 y 70 subsaharianos, de los cuales dos murieron, uno en el lado marroquí y otro en el lado español, y al menos ocho resultaron heridos de gravedad. Inmigrantes consultados por MELILLA HOY que participaron en este suceso y que lograron escapar afirman que además hubo un tercer subsahariano que murió en el intento.
Los inmigrantes intentaron entrar por un tramo cercano al cauce seco del arroyo Farhana, próximo a zoco el Had, donde ya se ha levantado el entramado de cables de acero de la sirga tridimensional, a falta de instalar los sistemas de detección temprana y antintrusión con chorros de agua y pimienta.
El delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, aseguró ayer que no se descarta que el subsahariano fallecido en el lado español muriera a causa de "disparos de arma de fuego" si bien se apresuró a matizar que la Guardia Civil no utiliza este tipo de armamento. Chacón explicó que la Benemérita repelió a los inmigrantes con material antidisturbios y reglamentario, como pelotas de goma. Los agentes "dispararon al aire" porque "es imposible" hacerlo de otra forma debido al complicado entramado de cables de la sirga tridimensional.
El delegado no quiso entrar a valorar si los disparos por arma de fuego pudieron proceder de los soldados marroquíes que custodian el perímetro fronterizo. Sin embargo, testimonios de algunos inmigrantes consultados por este diario aseguran que el Ejército marroquí abrió fuego. La otra hipótesis que baraja la Delegación del Gobierno es que este inmigrante falleció al caerse desde la alambrada, cuya altura es de seis metros.
El subsahariano fallecido, junto con otros cuatro, lograron escalar la primera valla (la que da al lado marroquí) ayudados con escaleras artesanales hechas con palos de madera, atadas con cuerdas, y a las que habían incorporado ganchos rudimentarios, una novedad con respecto a las escaleras utilizadas durante las avalanchas. Superado este primer obstáculo, quedaron "atrapados" entre la doble valla, precisamente en el tramo donde se encuentra levantada la sirga tridimensional. De los cinco inmigrantes, además del fallecido, tres resultaron ilesos y el otro sufrió heridas graves por un "desgarro en el vientre", sin que se haya esclarecido la causa que provocó esta lesión. Este subsahariano herido de gravedad fue trasladado al Hospital Comarcal, intervenido quirúrgicamente e ingresado en la UCI, donde “evoluciona favorablemente”, según el delegado.
Los tres inmigrantes que resultaron ilesos, dos de Camerún y uno de Burkina Fasso, fueron trasladados a las dependencias de la Guardia Civil donde se les tomó declaración. El delegado del Gobierno adelantó que los testimonios de estos inmigrantes, junto con los datos de la autopsia y la información recogida en la inspección ocular de la Guardia Civil sobre el terreno, serán remitidos al juzgado que abrirá las diligencias oportunas para esclarecer la muerte del inmigrante.
El otro subsahariano que falleció en el lado marroquí de la frontera murió cuando estaba siendo trasladado a un hospital de Nador (Marruecos) después de intentar saltar la valla, según fuentes oficiales del vecino país. Las autoridades locales marroquíes afirman que se abrirá una investigación para determinar las causas de la muerte. Además, las mismas fuentes aseguran que otros ocho inmigrantes resultaron heridos mientras "proseguían su escalada por la alambrada a pesar de los disparos intimidatorios".
Además de estas muertes, algunos inmigrantes que participaron en el salto a la valla presenciaron la muerte de un tercer inmigrante.
Por su parte, el delegado del Gobierno confirmó que las fuerzas de seguridad marroquíes detuvieron a varios de los inmigrantes mientras que otros lograron escaparse al interior del país vecino.
Fernández Chacón puntualizó que este intento de entrada no se puede calificar de "avalancha" porque se trata de "grupos aislados" y, por tanto, no hay temor de que se repitan los saltos masivos del año pasado. No obstante, aseguró que hay cerca de 180 inmigrantes en la zona limítrofe de Melilla esperando una oportunidad para entrar en la ciudad española.
El delegado señaló que no se va a reforzar la seguridad en el perímetro fronterizo y que se mantendrán los efectivos actuales de la Guardia Civil apoyados con el helicóptero de la Benemérita, que desde la semana pasada sobrevuela la frontera de madrugada "como medida preventiva".
En cuanto a la sirga tridimensional, Fernández Chacón tampoco cree necesario acelerar los trabajos de finalización de este laberinto de cables metálicos contra el que se oponen más de 46 ONG en una carta dirigida al Defensor del Pueblo por considerar que "es lesiva" para los inmigrantes.
El delegado afirmó que la sirga, cuyo coste asciende a los 20 millones de euros, estará construida antes de fin de año.