TRIBUNALES
Última actualización 04/08/2006@06:00:00 GMT+1
El Juzgado Penal número 1 de Melilla ha condenado al policía local de la Ciudad Autónoma, M.M., a un año y nueve meses de prisión, inhabilitación especial e indemnización de 24 mil euros más tres mil euros en concepto de costes por ser autor responsable de un delito de lesiones contra el ciudadano español Said Jidar, a quien fracturó la mandíbula en una discusión que ambos mantuvieron en el año 2004 en el aeropuerto. La plataforma en apoyo al agredido exige la dimisión del consejero de Seguridad Ciudadana, Ramón Antón-por aquel entonces viceconsejero- por defender en aquel momento la actuación policial.
Las consecuencias de la agresión cometida contra Said Jidar hace dos años por parte de un agente de la Policía local de Melilla todavía las sigue sufriendo. Según la plataforma que se constituyó en 2004, a raíz de esta agresión que el Juzgado de lo Penal número 1 de Melilla ha confirmado, Jidar continúa con secuelas físicas por la fractura de mandíbula que le provocó el golpe del agente y con secuelas psicológicas. De hecho, esta agresión ocurrida en el aeropuerto melillense se produjo delante de sus hijos menores-uno de ellos tuvo que recibir atención psicológica-y además el propio afectado aseguró que durante la detención también padeció vejaciones ya que le hicieron desnudarse "y palparse sus partes íntimas".
Así lo contó ayer Abdelkader Mohamed Alí, portavoz accidental de la Comisión Islámica de Melilla, una de las organizaciones que junto con la Asociación Pro Derechos Humanos (APDH), Intercultura, Coalición por Melilla (CpM) y Prodein, conforman la plataforma constituida desde hace dos años en apoyo y defensa de este ciudadano español, afincado en Canarias.
Los representantes de estas entidades anunciaron ayer la sentencia firme en la que se condena al policía local M.M. a un año y nueve meses de prisión, además de inhabilitación especial, y se le obliga a pagar una indemnización de 24 mil euros más tres mil euros en concepto de costes.
La sentencia menciona a la Ciudad Autónoma como responsable civil subsidiaria y absuelve a Said Jidar de la falta por injurias que se le imputaba.
El suceso ocurrió en julio de hace dos años, cuando Said Jidar regresaba a Melilla desde Canarias para reencontrarse con sus familiares que habían aparcado en una zona prohibida por unas obras que se estaban realizando en el aeropuerto. La Policía Local les puso una multa y Jidar "se dirigió respetuosamente" a ellos , según recordó el portavoz de la CIM, pidiéndoles que le anularan la sanción porque ignoraban que no se podía aparcar en la zona. Según Abdelkader Mohamed, el policía amenazó a Jidar con frases como "te voy a pegar un gancho", a lo que Jidar el respondió "si soy un criminal, pégueme un gancho". Fue entonces cuando el agente le golpeó fracturándole la mandíbula y obligando a Jidar a ser hospitalizado.
Abdelkader Mohamed recordó que, en aquel momento, el viceconsejero de Seguridad Ciudadana, Ramón Antón- en la actualidad consejero- salió en prensa asegurando que Said Jidar “se autolesionó” provocándose la fractura de mandíbula él mismo. Posteriormente, "al ser evidente lo inverosímil de su versión"-dijo Mohamed- volvió a salir ante los medios asegurando que, si la sentencia resultaba favorable al agredido, “reconocería su error”.
"Ahora el fallo judicial es firme" y por ello, los miembros de la plataforma exigen la dimisión de Ramón Antón por “su responsabilidad política” y por ser "un peligro público políticamente hablando", dijo Abdelkader Mohamed.
La presidenta de Intercultura, Yonaida Selam, acusó a Antón por su actuación "negligente, xenófoba y corporativista". Selam pidió a Imbroda el "cese inmediato" del consejero de Seguridad Ciudadana.
En la misma línea se pronunció el diputado de CpM, Abdelhamid Mohamed Hammu, quien calificó de "encubridor político e impresentable" a Antón por ocultar información a pesar de su cargo. Destacó que "a estas alturas ya debía de haber dimitido" puesto que el Consejo de Gobierno conocía la sentencia desde el 15 de julio.
Por su parte, el presidente de APDH, José Alonso, se reafirmó en la petición de dimisión de Ramón Antón "por su indignidad en el cargo".
Preocupación
Los miembros de la plataforma transmitieron su preocupación por las actuaciones de los agentes policiales ya que temen que "las excepciones proliferen hasta que se conviertan en la regla". Recordaron que en los últimos años ha habido más procesos judiciales como el que afectó a Jidar y, sin ir más lejos, Alonso recordó el relativo al cabo Castro, "que todavía no ha concluido", por un presunto delito de agresión sexual.
Alonso denunció que este delito fue "protegido y amparado" por la Ciudad Autónoma y que incluso, estando el agente procesado, fue ascendido de cabo a sargento.