EDITORIAL
 |
| O se apuesta por la conversión de Melilla en Comunidad Autónoma o mejor no hacer nada. Eso de seguir como Ciudad Autónoma, pero con más competencias, sería dar un paso atrás imperdonable |
Última actualización 20/09/2006@06:00:00 GMT+1
El PSME-PSOE sigue sin definirse claramente en favor de la conversión de Melilla en Comunidad Autónoma. La formación que dirige Dionisio Muñoz muestra una actitud zigzagueante en esta cuestión porque si al inicio de su mandato señalaba que su partido se conformaba únicamente con seguir como Ciudad Autónoma pero con más transferencias, posteriormente habló de pasar a ser Comunidad Autónoma y ayer tomaba un nuevo rumbo señalando que la reforma del Estatuto de Autonomía debía realizarse "acorde a la realidad de cada territorio". A Muñoz se le preguntó qué quería decir con ello y su respuesta tampoco sacó de dudas sobre las intenciones reales de un partido que tiene en sus manos el Gobierno central y cuya opinión, por tanto, es de especial importancia para el futuro estatus de Melilla.
El dirigente socialista, asimismo, dejó caer que eso de "café para todos" no debería ser el pilar de la reivindicación de un Ejecutivo melillense, el presidido por Juan José Imbroda, que ya ha anunciado que comenzará una campaña para que Melilla se convierta al fin en Comunidad Autónoma. El político aumentó las dudas al señalar que "hay que ser conscientes de la singularidad, el status quo y la realidad de Melilla" para construir el futuro en la reforma estatutaria y lanzó piedras contra su principal oponente, al afirmar que el PP no llevó el asunto en su programa electoral porque pensaba que iba a ganar las elecciones de marzo de 2004 y por tanto el ex presidente Aznar les habría dicho, siempre según el socialista, que de la reforma autonómica "ni hablar".
Hay que ser conscientes además que la colaboración y la lealtad entre las fuerzas políticas, en estos tiempos de precampaña, no van a ser precisamente la nota predominante si tenemos en cuenta además que Dionisio Muñoz "ha advertido" al ministro de Administraciones Públicas de "las prisas que le ha entrado al PP" para reformar el estatuto, con lo que ha intentado hacer ver a Jordi Sevilla, uno de los miembros del Gabinete Zapatero que tiene entre sus responsabilidades llevar a buen puerto las distintas reformas estatutarias, que el objetivo del Gobierno autonómico del PP de elevar de rango a su administración y hacer valer lo que viene recogido en la Constitución Española de 1978, en concreto en su disposición transitoria quinta, es pura cuestión electoral.
Sin embargo, en este tema hay que ser claro: O se apuesta por la conversión de Melilla en Comunidad Autónoma o mejor no hacer nada. Eso de seguir como Ciudad Autónoma, pero con más competencias, sería dar un paso atrás imperdonable en una época en las que las distintas comunidades no sólo mantienen una diferencia con Melilla, tanto en su nominación como en sus competencias, sino sobre todo porque van a mejorar su situación después de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, abriera el melón de las reformas, como ha ocurrido ya con Cataluña o como va a pasar en breve con Valencia, y con el resto de comunidades que ya han empezado a debatir los cambios que proponen en sus respectivos textos.
El PSOE debería ser más claro a la hora de hablar de este tema y no andarse por las ramas con expresiones como las lanzadas ayer por el que será además su candidato a la Presidencia de la Ciudad Autónoma de Melilla. Está bien eso de señalar que la ciudad necesita una reforma "acorde a la realidad de su territorio", pero también tendría que subrayar a continuación que Melilla debe ser Comunidad Autónoma porque ya es hora de hablar de 19 comunidades autónomas y no de "17 comunidades y dos ciudades autónomas", como ocurre en la actualidad. Este es el momento idóneo para dar este paso tan importante en la historia de una ciudad que recientemente cumplió 509 años de españolidad y que no puede seguir por más tiempo con esa diferencia tan significativa con el resto del territorio nacional.
Los melillenses merecen ser españoles de primera, como lo son los que residen en Murcia, La Rioja, Madrid o en cualquier otra comunidad que forma parte de este país llamado España. No se aspira ni a ser Nación, ni a conseguir la calificación de "realidad nacional", sino a ser una comunidad más en el mapa autonómico que se gestó con la Constitución que se refrendó hace ahora casi 28 años.