OPINIÓN
Columna política
Comisión Ejecutiva Regional PSOE-Melilla
Última actualización 16/11/2006@06:00:00 GMT+1
Una vez más los ciudadanos de Melilla tenemos que ver como el Gobierno Imbroda desvirtúa lo que podría y tendría que ser una herramienta útil para encarar el futuro de Melilla y la convierte en un instrumento de "marketing" propio cuya única finalidad es intentar disimular la nefasta gestión que en materia de planificación y concertación ha realizado en estos años de gobierno.
Por eso, cuando el Sr. Conesa afirma que es un mal gobernante todo aquel que desprecie el Plan Estratégico, le falla el subconsciente ya que lo que está haciendo es autocalificar su propia actitud y la del resto del Gobierno Imbroda, porque no hay mayor desprecio que llamar plan estratégico a algo que no lo es, y lo que está haciendo el Gobierno local no es un plan estratégico. La mejor prueba de ello, la constituye el ejemplo que para apoyar su afirmación utiliza el Sr. Conesa, El Plan Estratégico de Málaga.
El Sr. Conesa debería haberse informado mejor, y saber que el Plan Estratégico de Málaga se inicia en el año 1992 con un acuerdo unánime del Pleno de su Ayuntamiento para ponerlo en marcha. Es decir, al igual que en otras ciudades lo primero que se hace en Málaga es llegar a un acuerdo, a un consenso entre todas las fuerzas políticas de la Ciudad para empezar a desarrollar el Plan. Y se hace así, porque al contrario de lo que se está haciendo en Melilla, un Plan estratégico tiene que ser un proyecto de todos, en el que todos desde el inicio participen en su diseño, en su desarrollo y en su evaluación.
Por eso, en Málaga el siguiente paso que se dio fue crear una comisión ciudadana con la presencia del mundo universitario, laboral, empresarial, vecinal y social así como con la presencia de las demás Administraciones para liderar y desarrollar el proceso. Porque un Plan estratégico es un proceso participativo en lo que lo importante es lo que se aporte desde la base, y en el que todos los ciudadanos se sientan protagonistas y comprometidos.
Nada de esto se ha hecho en Melilla, porque es imposible que un Gobierno que durante años se ha negado a consensuar, que sistemáticamente se ha negado a desarrollar cualquier proceso de diálogo y lo decide todo de forma unilateral, que ni siquiera ha sido capaz de poner en marcha un instrumento de diálogo social como es el Consejo Económico y Social, lleve a cabo un proceso de planeamiento estratégico cuya base es precisamente el diálogo y el consenso.
Para el PSOE de Melilla, la elaboración de un Plan Estratégico de Melilla es una cuestión esencial, por eso nuestro compromiso con los melillenses es desarrollar un Plan Estratégico con la participación de todos, asumiendo como directrices de actuación del Gobierno Local las conclusiones que se consensuen en el proceso.