OPINIÓN
Por Arturo Esteban Albert, Presidente del Partido Popular de Melilla
Última actualización 26/11/2006@06:00:00 GMT+1
Melilla y Ceuta han retrocedido en sus aspiraciones autonómicas hasta unos límites demasiado extremos, porque la respuesta del Ministerio de Administraciones Públicas a los dos gobiernos autonómicos no ha hecho más que confirmar la voluntad inequívoca por seguir negando la cesión de competencias básicas que podrían contribuir al desarrollo de ambas ciudades y son fundamentales en el camino-paralelo- hacia la reforma de sus estatutos.
La respuesta del Ministerio de Administraciones Públicas a las dos ciudades ha sido decepcionante por muchos motivos, porque después de haber tardado casi un mes en responder se esperaba algo más del Gobierno socialista que unos meros convenios de colaboración para las materias de IMSERSO y Políticas Activas de Empleo, una propuesta que, en la práctica, no permite más que seguir como estamos ni hace posible que Melilla y Ceuta tengan una capacidad de decisión efectiva sobre esas competencias.
El PSOE de Dionisio Muñoz justifica y defiende la contestación del MAP, y se atreve a "tender la mano" para seguir dialogando, retrotrayéndose al consenso logrado por su partido y el Partido Popular en 1995. Pero es necesario recordar, sobre ese pacto para el actual Estatuto de Autonomía local, que fue fruto de un consenso forzado por la necesidad de dotar a Melilla y Ceuta de unas vías de equidistancia jurídica con el resto del Estado, y en aquel momento, como en el actual, el PSOE nunca se posicionó con claridad respecto a su voluntad de hacer efectiva la aspiración de ambas ciudades de alcanzar un estatus real de comunidades autónomas, con las lógicas diferencias derivadas de sus condiciones particulares y específicas.
El PSOE no puede tender la mano para seguir defendiendo unos endebles convenios de colaboración en competencias fundamentales y, en consecuencia, una oferta tan raquítica, que ni siquiera ha respondido a las peticiones de ambas ciudades en materia de menores, porque mostrar voluntad de diálogo cuando se defienden esos mínimos puede parecer una burla a los propios melillenses. El Partido Popular de Melilla no entrará en ese callejón del disparate, porque ningún diálogo puede partir de bases sólidas sin que antes exista voluntad por una de las partes de avanzar, y el PSOE ya ha mostrado sus cartas.
A menos de siete meses de unas elecciones que serán cruciales para Melilla los socialistas tienen que responder aún sobre sus compromisos en materia autonómica, sin circunloquios retóricos que únicamente parecen querer obedecer a directrices políticas que a un verdadero proyecto responsable destinado a la ciudad.
Ese camino hacia el nuevo Estatuto de Autonomía necesita el consenso, pero sin más piedras en el camino entre las relaciones de la Ciudad Autónoma con el Gobierno que lleguen a producir respuestas como la ofrecida por el Ministerio de Administraciones Públicas. A Muñoz le traicionan sus palabras, porque el secretario general de los socialistas, que había criticado la negociación directa entre el Gobierno Imbroda y el MAP, ha interferido sin embargo en esas relaciones aprovechando la celebración del Comité Federal al que acudió el ministro titular del Departamento.
Si Muñoz habló con Sevilla de la propuesta del MAP tendría que haberlo explicado en su momento, pero si verdaderamente utilizó un acto de partido para asuntos que deben quedar en manos de las instituciones habría vuelto a interferir irresponsablemente en las negociaciones entre la administración central y autonómica. Al margen de que se hubiera producido esa injerencia pueden plantearse dos respuestas tras conocer la contestación del MAP: o bien que la conversación de Muñoz con Sevilla tuvo mucho que ver en esa respuesta final del Ministerio, con lo que sería una traición a las aspiraciones de la ciudad, o que el secretario general de los socialistas ejerce muy poca influencia ante su propio partido a la hora de lograr para Melilla avances sustanciales en ninguna materia.
Arturo Esteban Albert
Presidente del Partido Popular de Melilla