MEDIO AMBIENTE
Última actualización 13/05/2007@06:00:00 GMT+1
El pasado uno de mayo, varias asociaciones volcadas con la defensa de la naturaleza del norte de Marruecos se reunieron, en la primera plataforma de este tipo en territorio marroquí, para analizar “las graves consecuencias ambientales” de proyectos que quiere impulsar el Gobierno marroquí en la zona y que consideran “destructores”, como el de Saidia.
Las asociaciones ecologistas más importantes del norte de Marruecos han decidido unirse en una plataforma para luchar contra el “grave peligro” que corren muchos lugares de esta zona de interés biológico y ecológico debido a actuaciones urbanísticas puestas en marcha con el beneplácito de las autoridades marroquíes.
En un comunicado remitido a este medio, la denominada ‘Eco Plataforma del Norte de Marruecos’ informa que se constituyó el pasado uno de mayo y se integra por la Asociación Hombre y Medio Ambiente (Berkane), la Asociación Amigos del Medio Ambiente (Oujda), Azir (Alhucemas), Asociación Thissaghnasse para la Cultura y el Desarrollo (Nador) y la Asociación Moubadara para el Desarrollo Sostenible y el Turismo (Zaio).
Esta plataforma destaca su preocupación ante el Plan Azur, un proyecto gubernamental para el desarrollo del turismo costero en Marruecos que pretende urbanizar toda la costa marroquí “con la consiguiente destrucción de sitios singulares de gran valor ecológico”, afirman.
Entre estos proyectos se encuentra el del complejo residencial en Saidia que se está construyendo en el estuario del río Mouluya, uno de los humedales más importantes del norte de Africa. “Más de 700 hectáreas han sido ya urbanizadas y más de siete kilómetros de playa virgen removidos con la consiguiente destrucción del bosque costero que existía anteriormente”, se quejan los ecologistas.
Afirman que dentro de esta vorágine constructora, el Gobierno del vecino país sacará a subasta, dentro de pocos meses, la construcción de un balneario costero localizado en la zona de Cala Iris, en la provincia de Alhucemas, donde nidifican especies amenazadas como la gaviota de Aoudouin y el águila pescadora, y es frecuente la presencia de la foca monje.
La plataforma exige el cumplimiento de los compromisos adquiridos por el gobierno de Marruecos con la comunidad internacional y denuncia los “graves daños inflingidos” al patrimonio ecológico y paisajístico en nombre del desarrollo socio económico y la promoción del turismo en detrimento del desarrollo sostenible de Marruecos.
Asímismo, piden a las autoridades marroquíes que pongan los medios adecuados para la protección del medio ambiente y “corten el paso a intereses puramente individuales y elitistas”.