POLÍTICA
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| Emilio Guerra, candidato de UPyD al Congreso
FOTO MELILLA HOY |
Por Redacción
Última actualización 01/02/2008@06:00:00 GMT+1
“Hay que cambiar la Ley Electoral si de verdad queremos un Estado plural y que todos seamos tratados en un mismo marco de igualdad, pero eso no interesa a las grandes formaciones como Partido Popular y PSOE, ya que con ello perderían las posiciones de privilegio que ahora ostentan”. Emilio Guerra, coordinador de UPyD y candidato al Congreso de los Diputados por Melilla, se pronunciaba así explicando una de las grandes propuestas que Unión, Progreso y Democracia llevará en su programa electoral a las elecciones del 9 de marzo.
Fue, proseguía una ley que tuvo su lógica en la época de la Transición, con dos objetivos claros: facilitar las cosas a partidos o candidaturas con implantación provincial (provinciales, regionalistas), y dificultar que hubiera varios partidos nacionales grandes. Con este fin se decidió que fuera la provincia la circunscripción electoral, y además favorecer a las de menor población (rurales), frente a las más pobladas (concentraciones urbanas).
Aplicando la Ley d'Hont, continuaba Guerra, en Madrid se elige un diputado para representar a algo más de 127.000 habitantes, en Teruel uno por 46.000 o en Melilla uno por 65.000 habitantes aproximadamente. Dicho de otra manera, un voto en Teruel o Melilla vale por dos o tres de los emitidos en Madrid. En definitiva y para verlo más claro: las provincias menos pobladas están más representadas que las más pobladas. Las 9 provincias menos pobladas (con aprox. 1.346.000 habitantes) eligen 26 diputados -uno por 51.000 habitantes de media-, mientras que las 11 más pobladas (de más de un millón de total aprox. 23 millones de hbs.) eligen 159 -uno por 145.000 hbs. de media.
El sistema electoral actual hace muy difícil que haya más de dos grandes partidos nacionales, premia a los partidos pequeños con fuerte peso provincial: nacionalistas y regionalistas y penaliza a los partidos nacionales con voto repartido por todo el territorio, como puede ser IU o UPyD. Por tanto, es un sistema poco representativo a nuestro juicio y crea grandes desigualdades, ya que el voto de un ciudadano debe valer por igual independientemente del lugar donde resida. En el 2004 Izquierda Unida necesitó 400.000 votos por escaño, sin embrago, el PNV en Álava sólo necesitó 47.000 votos.
Las propuestas de UPyD en este sentido, por ejemplo, sería mejorar la representatividad del Parlamento, corrigiendo la sobrerepresentación de las provincias menos pobladas. Es posible aumentar el número de diputados, hasta 400, sin cambiar la Constitución, asignándolos a las provincias menos representadas.
Finalmente, Emilio Guerra, consideraba importante el aumento de la oferta política eliminando las trabas que favorecen descaradamente un bipartidismo nacional que aburre hasta la saciedad y nos llena de hastío, porque tenemos la sensación de que así no estamos debidamente representados.
Fitur
Por otra parte, Guerra se refirió a Fitur como “el negocio y capricho de unos pocos financiado con el dinero de muchos melillenses”. “Si hiciésemos un balance contable y económico de la cantidad de millones de euros invertidos por la Ciudad Autónoma en FITUR y los resultados obtenidos, cualquier profesional del medio calificaría la inversión de ruinosa e ineficaz”, concluyó el líder de UPyD al respecto.