OPINIÓN
Aquí estoy
Por Flauvert
Última actualización 03/02/2008@06:00:00 GMT+1
Esa frase, que puso de moda la ironía parlamentaria de Martín Villa en el Congreso de los Diputados, podría tener vigencia en nuestro "amado" panorama político local. Y, fíjense, la tendría muy presente D. Dionisio Muñoz, Secretario General del PSOE melillense, tras el "matrimonio de conveniencia" ceremoniado muy recientemente con el Mariscal de Campo de Coalición por Melilla, D. Mustafa Aberchan.
Porque estructurar una acción común, tras haberse tirado tantos trastos a la cabeza, resulta complicado a menos que un objetivo común rapte la memoria tan reciente.
Se dice que cuando no tenemos razones para nuestros actos buscamos excusas. Que una formación política, entendida como madura por sus propios dirigentes, como Coalición por Melilla, vuelva a sus orígenes y recale en el puerto socialista tras tantos años de fría falta de generosidad, amplitud de miras y, permítanme, desprecio de los diferentes dirigentes del PSME, a excepción de, entre otros, Manuel Céspedes, que sí entendió de la torpeza y su remedio, en su momento, quedando en la jubilación partidaria después, hace más grande a su adversario, la excusa común, el Partido Popular.
Aún retumban los ecos recientes de aseveraciones dolientes y sangrantes de la cúpula socialista local sobre la formación cepemista: "ausencia de ideología, necesidad y augurio de desaparición... entre otras lindezas, que no parecen haber sido las "arras" de la ceremonia nupcial".
¿Y cuánto durará este presunto idilio?, más allá, seguro, del viaje de novios que finalizará el próximo 9 de Marzo en la cita con las urnas. Tanto más durará, cuanto la fortaleza del adversario común permanezca, el Partido Popular; tanto más sobrevivirá, si la entereza de los líderes populares melillense, su partido y la institución que gobiernan por mandato ciudadano, no deja lugar a la duda. Tanto más llegará, en forma, a las autonómicas del 2011, si consiguen, de nuevo acotar, territorios en nuestra Ciudad para que la "hierba popular", que ya comenzó a crecer allí, desaparezca sin posibilidad de siembra.
Tarea tan complicada como necesaria para buen futuro de esta tierra tienen los populares, si no se miran al ombligo, porque el "ente" presente y, sobre todo futuro, establecido frente a ellos no escatimará senderos en el combate. Mucho dependerá del resultado a nivel nacional, algo en lo local, de la fortaleza que cepemistas y socialistas, ahora en el mismo lecho, mantengan de cara al asalto del trono de la Plaza de España 1.
Y así, entre convite y convite, se empieza a urdir la estrategia próxima hacia el horizonte cercano que algunos apuran a entrever, no sin algo de pesimismo, de la posible división del electorado, teniendo en cuenta nuestra composición social. Bien es cierto que, a algunos coayudantes, no sé si monaguillos, del reciente "enlace" se le escapa un "tufillo" en este sentido. Recordemos el derrotero iniciado por la Comisión Islámica en la configuración de sus nuevas estructuras que desembocará en su constitución definitiva y, al parecer, supuestamente, totalmente "representativa".
Y así, llegaron los suyos, precedidos de palos verbales, ninguneos y desaires. Es complicado de comprender desde el punto de vista de la razón, no tanto de la excusa.
Tengan precaución los populares con aquello del "ombligo". Es sólo una opinión.