SEGURIDAD
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| Entre los productos intervenidos están partidas de Nescafé
FOTO MELILLA HOY |
Por Mustafa Hamed
Última actualización 21/03/2008@09:37:55 GMT+1
La Guardia Civil de Melilla ha detenido al propietario de un establecimiento comercial de la calle General Astilleros y su empleado por vendedor productos caducados con las etiquetas de las fechas falsas. Los arrestados, el dueño del comercio, M.A.A., ciudadano español natural y vecino de Melilla, de 40 años de edad, y su trabajador, A.B. natural y vecino de Marruecos de 38, han sido puestos a disposición judicial acusados de la presunta comisión de un supuesto delito contra la salud pública. La intervención se pudo producir tras la denuncia de un ciudadano a quien le vendieron los productos alimenticios caducados.
La actuación se desarrolló sobre las 15´00 horas del pasado martes día 18, cuando una patrulla de Seguridad Ciudadana del Instituto Armado fue requerida por una persona de nacionalidad marroquí, que transitaba por la calle General Astilleros, que participó a los agentes actuantes que acababa de comprar para consumo propio unos botes de mermelada y había comprobado que los mismos estaban caducados desde el año 2002, y que al volver al establecimiento para devolverlos le facilitaron allí mismo unas nuevas etiquetas adhesivas del producto, para que quitase las que llevaban los botes y las sustituyese por las que se le ofrecía, donde constaba la fecha de caducidad el año 2009.
Según informó el portavoz de la Comandancia "a la vista de la gravedad de los hechos, los agentes actuantes se personaron en el lugar donde se habían producido los hechos, tratándose de un local sito en la Calle General Astilleros, lugar de venta de productos de diversos efectos y productos al por mayor, y de entre ellos también alimenticios, regentado por dos personas, que reconocieron los hechos denunciados". Al tratarse de un supuesto delito flagrante, cometido en un local comercial abierto al público, con autorización de su propietario "se realizó entrada y registro a sus instalaciones, localizando en su interior diversas partidas de productos alimenticios caducados" explicó el portavoz policial. De entre las partidas de cajas de productos localizados y caducados, se localizó encima de una de ellas un rollo de etiquetado de la misma marca de la mermelada que habían vendido al consumidor, y con las mismas características de su logotipo, color, rótulo, etc., donde se leía "Mermelada de melocotón marca Ofelia, consumir preferentemente antes del año 2009 ". Una etiqueta, subraya la citada fuente, que supuestamente utilizaban para sustituir a la original.
Las personas que se encontraban al frente del negocio fueron puestas a disposición judicial como supuestos autores de un delito contra la salud pública al poner en peligro la salud de los consumidores mediante al alteración de los requisitos establecidos en las leyes o reglamentos sobre caducidad o alteración en los alimentos previsto en el Código Penal. Otro de los productos localizados y caducados corresponde a la conocida marca Nescafé, con fecha de caducidad finales del año 2006. En este caso los agentes localizaron un total de 72 cajas que contienen 41.472 sobres monodosis.
La Guardia Civil exhorta a los ciudadanos a que observen con detenimiento el etiquetado de los alimentos y caso de que adviertan cualquier manipulación o signos de su no autenticidad se ponga en conocimiento de las Fuerzas de Seguridad o las Autoridades competentes en materia de consumo.