EDITORIAL
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| Imbroda sabe que el pueblo le quiere y le apoya en las urnas. No en vano, ha conseguido aumentar el número de votos conseguidos tanto en las autonómicas del año pasado como en las generales de hace dos meses |
Por Redacción
Última actualización 07/05/2008@06:35:05 GMT+1
Imbroda ya anunció tiempo atrás que ésta iba a ser su última legislatura al mando de la Ciudad Autónoma y que una vez concluida la legislatura, se retiraría a una segunda fila en el PP. Sin embargo, ayer sorprendió a propios y extraños al no descartar que pueda presentarse de nuevo a las elecciones autonómicas del año 2011, a pesar de que aún queda mucha legislatura por delante para pensar en la próxima cita electoral.
De hecho, aún no se ha cumplido ni un año desde que ganó de forma aplastante en las urnas, pero la pregunta de una colega periodista en su entrevista a RNE hizo que el presidente Imbroda y todos los demás miráramos por un momento el calendario hasta atisbar a lo lejos el año 2011. “Cuando llegue, tendré la concreción mucho más exacta”, respondió Imbroda a la pregunta, quien reconoció que ya hay algunos que lo dan por jubilado en la política para entonces, una cuestión que “tendré que decir yo”.
Aunque estas declaraciones las hizo divertido y entre risas, hay que tomarlas en serio porque no dejan de tener una gran importancia para el futuro del PP, donde seguramente algunos ya contaban con suceder a Imbroda tras permanecer once años en el poder. No es difícil imaginar que así podría ser si tenemos en cuenta que Imbroda no quiso concretar si esas voces que ya daban por hecha la retirada de Imbroda en 2011 provienen de su partido o de la oposición, seguramente para no dar pie a PSOE y a CPM para especular sobre una supuesta crisis interna en el Gobierno que él mismo dirige.
Las declaraciones de Imbroda también cobran gran importancia para el futuro de Melilla, habida cuenta que el puesto que estará en juego en el año 2011 será ni más ni menos que el sillón presidencial en la Ciudad Autónoma, que incumbe a todos los melillenses.
Imbroda dice sentirse “en plena juventud” a pesar de que tiene ya casi 64 años a sus espaldas. Una edad que, pese a rozar la jubilación laboral establecida en nuestro país, no le impide seguir teniendo ganas, fuerza e ilusión para seguir siendo el presidente de la Ciudad Autónoma más allá del año 2011 si los melillenses quieren. Lo está demostrando ya, asumiendo desde hace años y con una energía rebosante su doble función como presidente y senador.
Imbroda sabe que el pueblo le quiere y le apoya en las urnas. No en vano, ha conseguido aumentar el número de votos conseguidos tanto en las autonómicas del año pasado como en las generales de hace dos meses. Seguramente será esta circunstancia, junto con la “marcha” que dice que le da la gestión diaria al frente de la Ciudad Autónoma, las que le empujan a no querer abandonar la vorágine política y seguir dando guerra desde la primera fila tanto a PSOE-CPM como al Gobierno central.
No sabemos por ahora la reacción de los grupos de la oposición al enterarse de que Imbroda se está pensando volver a presentarse en 2011, aunque posiblemente no les habrá gustado porque saben que Imbroda es un rival duro de roer en las urnas. Sin embargo, no es el momento ahora de iniciar de nuevo una carrera preelectoral de cara al año 2011, sino de que cada uno gestione desde el lugar en el que los melillenses decidieron hace menos de un año. Lo contrario sería un error.