EDITORIAL
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| Este túnel ferroviario permitiría un mayor acercamiento si cabe entre Europa y África, y supondría grandes ventajas para Ceuta y Melilla, afectadas por esa distancia que marca el Mar Mediterráneo entre ambas orillas españolas |
Por Redacción
Última actualización 06/08/2008@06:12:30 GMT+1
España y Marruecos se llevan bien y mantienen unas “excelentes relaciones”. Al menos, eso es lo dicen que una vez tras otra sus respectivos gobiernos siempre que mantienen una reunión bilateral por el motivo y circunstancia que sea.
La última ha sido entre los responsables de la cartera de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos y Taieb Fassi Fihri, que han reafirmado su compromiso de luchar conjuntamente contra la inmigración irregular y las redes que trafican con seres humanos, que son las grandes responsables de que este drama social se cobre la vida de decenas de inmigrantes que intentan llegar ilegalmente a suelo europeo.
Sin embargo, la reunión entre los dos ministros tuvo como fruto un importante acuerdo que podría revolucionar las comunicaciones entre Europa y África: la construcción de un túnel submarino que permita unir ambos continentes por tren. Una especie de Eurotúnel, como el que se construyó en 1994 entre Francia e Inglaterra, pero trasladado a la situación de España y Marruecos.
Este proyecto, que fue ideado a partir de un acuerdo firmado por el rey Juan Carlos I y el rey Hassan II en 1978, se presentará oficialmente el 13 de octubre en Luxemburgo, en el marco de una reunión entre Marruecos y la Unión Europea.
De llevarse a cabo este túnel, África y Europa pasarían a estar comunicadas por un tercer medio de transporte, el tren, lo que permitiría que estuvieran conectadas de forma permanente incluso si las condiciones meteorológicas no fuera favorables, que es lo que representa el principal handicap de las comunicaciones por mar y aire que unen actualmente ambos continentes.
Este túnel ferroviario permitiría un mayor acercamiento si cabe entre Europa y África, y supondría grandes ventajas para Ceuta y Melilla, afectadas por esa distancia que marca el Mar Mediterráneo entre ambas orillas españolas, es decir, entre la Península y las dos ciudades autónomas. Quizá esta infraestructura beneficie mucho más a Ceuta por encontrarse más cerca de Tánger, ciudad que, según el proyecto, estaría unida por tren con Tarifa.
Sin embargo, nadie duda de que a Melilla también le vendría muy bien este túnel submarino pese a estar lejos, ya que podría contar con una manera de comunicarse con el resto del territorio nacional en los momentos en que el puerto y el aeropuerto se encuentren cerrados por mal tiempo. En caso de urgencia y necesidad, es probable que más de uno se atreviera a ir por carretera hasta Tánger para pisar la Península, lo que nos daría una sensación de mayor cercanía con el resto de nuestro país.