OPINIÓN
El Torreón del Vigía
Ángel Gil
Última actualización 10/08/2008@01:10:08 GMT+1
La Asociación Hispania Nostra, cuya finalidad es la defensa, salvaguarda y puesta en valor del patrimonio cultural español y su entorno, ha incluido al melillense Fuerte de Victoria Grande en la lista roja del patrimonio. Califican de muy malo su estado de conservación, siendo el carácter del riesgo los derrumbamientos, inclemencias del tiempo y actos vandálicos.
Victoria Grande construido entre 1.735 y 1.736, es un baluarte triangular que situado en una atalaya sirvió en la defensa de la Vieja Melilla sobre todo en el Sitio de 1.775. Desde el citado Fuerte se efectuaron los disparos del cañón El Caminante que marcaron los límites territoriales de Melilla.
En 1.953 se declara Bien de Interés Cultural al Conjunto Histórico de Melilla, lo que conlleva su protección, conservación y rehabilitación. La historia del Fuerte de Victoria Grande merece darle una urgente solución incluyendo a esa zona de nuestra Ciudad que sufre no solo el abandono, sino lo más grave la pérdida de un edificio que llenó páginas de un pasado que hizo posible el presente que vivimos. Las posibles salidas a este recinto defensivo pasa necesariamente por su conversión en centro de exposiciones, o en museo de artistas melillenses, muchos de ellos lejos de su tierra o por darle una utilidad turística. Descartada la rehabilitación del mismo a cargo de Paradores, como ampliación de sus instalaciones, podría ofertarse a otras cadenas hoteleras para su conversión en un establecimiento con encanto, hecho que se está imponiendo en diferentes capitales con una más que interesante rentabilidad. Melilla que posee cuatro recintos en El Pueblo es sorprendente que no cuente ni con un hotel allí, y ni tan siquiera con cafeterías y tiendas que darían vida propia a sus calles. La rehabilitación del Fuerte de Rostrogordo, no debe quedar como un hecho aislado, ahora le toca el turno a Victoria Grande, que igual que aquel, goza de un lugar envidiable y de amplias posibilidades. Las Administraciones Públicas tienen la obligación de colaborar en diferentes áreas, con un solo objetivo el bien general. Frente a lo estrictamente lúdico cuyo coste es elevado, corta su duración, y no permanece nada, las inversiones en cultura rápidamente se amortizan y constituyen no solo un importante reclamo para potenciales turistas, sino revalorizar a nuestra Ciudad. El Ministerio de Cultura contempla entre sus planes nacionales, uno dedicado a la arquitectura defensiva en el cual, podría quedar incluido Victoria Grande. Su importancia de siglos no puede permitirnos seguir manteniéndolo en ese estado penoso en el que se encuentra, con la consecuencia de perder un trozo de patrimonio que corresponde a todos y cada uno de los melillenses. Mañana puede ser tarde y su ruina puede ser el reflejo de una Ciudad que pierde su identidad.