OPINIÓN
Ventana abierta
Flauvert
Última actualización 23/09/2008@02:31:37 GMT+1
De veras que cuesta detenerse y perder el tiempo en estos dos personajes políticos, quienes, no duden, tendrán nombre propio en las páginas de la historia de Melilla, por pertenecer, por méritos propios, a ese selecto club de los representantes públicos más nefastos que haya tenido esta ciudad. Creo que es necesario hacer una reflexión sobre el papel; negro sobre blanco. Acabamos de celebrar el 511 Aniversario de la incorporación a España de Melilla. Día histórico para los melillenses y lógica festividad desde tiempos remotos. Este año, un historiador ha presentado un magnífico y riguroso trabajo de investigación, acompañado de múltiples documentos de Archivos Históricos ofreciendo más luz sobre la actuación de España en los tiempos de los Reyes Católicos y, en resumen, como los mismos pobladores de Melilla, a través de sus Alguaciles acordaron y pactaron pacíficamente que esta ciudad fuera española.
Esto, siendo igualmente un motivo de satisfacción y orgullo de ciudad y de españolidad, ha encontrado el esperado y "natural" rechazo de Aberchán y en principio, increíblemente, de Dionisio Muñoz. Si me refiero, en primer lugar, de la reacción de Dionisio, pudiendo resultar increíble, reflexionando brevemente, se llega a la conclusión de reacción natural, así mismo, por dos razones. La primera es que es conocida la nula formación cultural e intelectual del referido. Su trayectoria y vida avalan correctamente ese diagnóstico. Dionisio ni entiende, ni va a entender; ni conoce, ni va a conocer de la existencia de Archivos Históricos, investigaciones históricas, ni de otro orden científico ó cultural. Pero, ¿qué ocurre con el que ignora y no ejerce la prudencia?; pues que no tiene límite a la hora, no sólo de opinar, sino de hacer afirmaciones categóricas.
La segunda causa y razón de la reacción, así mismo de peso, es que esta publicación; este libro, no es del agrado de Aberchan, su socio, su "amigo". Con él va de la mano y Aberchán saca su provecho aunque no pueda evitar el líder socialista que le traspase la piel, procedente del corazón, ese sentimiento racista y xenófobo que se le reprodujo aquel día de Pleno de la Asamblea cuando insultó al Diputado Barkani del PP tildándolo como español de segunda categoría o de nivel inferior porque "adquirió la nacionalidad cuando el ya era español desde hacía años".
Vergonzosa o más bien ridícula, la doble moral y la hipocresía de Aberchán, callando y mirando para otro lado cuando a Dionisio le salía esta vena en el Pleno. Para ellos, ambos, los intereses políticos están por encima de los principios. Aberchán y su partido tragaron la infamia de Dionisio. En conclusión, este último hace, ante esta investigación histórica, de palmero de Aberchán; irresponsable y temerario papel que lleva ejerciéndo desde que llegó a la Secretaría general del Partido Socialista de Melilla.
La reacción de Aberchán, no es el mismo caso que el de su socio, ya que sí tiene formación cultural, incluso universitaria para comprender que la existencia de los archivos históricos tiene que ver con el rigor y el respeto por los hechos. Otra cosa es que prefiera una historia no basada en archivos, sino dictada y/o pagada, más de su agrado, vamos. La razón de Aberchán es fácil y bien sabida, nunca le ha gustado, ni ha compartido, celebrado, asistido a la celebración de la españolidad de Melilla, grave pero cierto. Pero si además, Marruecos nunca ha aceptado esta celebración, surge de la conducta de Aberchán una preocupación de la que nadie es ajeno en la ciudad. Si bien lo anterior, tranquiliza el hecho que, pese al afán del líder cepemista para intentar manipular al colectivo musulmán y hacer un partido con carácter étnico, no ha conseguido que esta comunidad de melillenses lo siga ciegamente y, como españoles, han votado en libertad hacia la opción deseada. El último ejemplo lo tenemos, de manera clara, en las pasadas elecciones autonómicas en las que, pese a la campaña de manipulación e intoxicación de Aberchán que provocó, incluso, la proclama en la Mezquita Central para que no se votara a cristianos; pues pese a ello, la debacle electoral de Cpm fue evidente.
Contestando, como contestó Aberchán, a este libro de historia, en paralelo, hizo lo propio y de manera coincidente ese personaje siniestro e inefable llamado Yahya, que menos en la cárcel estorba en todos sitios; delincuente condenado por la Justicia Penal española y detenido por la italiana que vino a avalar, igualmente, la tesis de Dionisio. Así lo promulgó el otro día y así cerró el circulo. ¡Que patéticas coincidencias!.
Con todo ello, se mantiene la esperanza en que, pese al carácter que Aberchán imprime a CpM, muy personalista entre otras consideraciones, por cierto, continué siendo eso: El mismo y unos pocos amigos. El 511 aniversario de Melilla como ciudad española es una razón de orgullo de todos los melillenses de bien; sin distinción de raza o religión y por ello es de justicia felicitar al Presidente de Ciudad, el Sr. Imbroda, por proteger, impulsar y potenciar su función como representación institucional de toda una ciudad española plena en principios y valores democráticos.