SOCIEDAD
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| Covadonga Porrúa dio lectura del fallo del premio Carmen Goes |
Por Jesús Andújar
Última actualización 27/11/2008@02:32:39 GMT+1
La profesión periodística es hoy en día la segunda peor considerada por los españoles, según una encuesta del CIS. Dignificar una profesión en la que la mayoría de los profesionales del sector cobran menos de mil euros, está tanto en manos de estos trabajadores como de las autoridades competentes, según Covadonga Porrúa, presidenta de la Asociación de la Prensa en Almería de visita a Melilla. Porrúa apoya, como la Federación de la Prensa de España, que se regule la creación de los Colegios Profesionales y que se elabore el Estatuto Profesional con el que proteger a los profesionales y acabar con el grave intrusismo que sufre el sector.
Covadonga Porrúa, presidenta de la Asociación de la Prensa de Almería, visita Melilla invitada por la Asociación de la Prensa de la ciudad y la Viceconsejería de la Mujer con motivo de la celebración del Día Mundial contra la Violencia hacia la Mujer.
En opinión de esta profesional en la información, los periodistas, a la hora de abordar la lacra de los malos tratos, debería realizar un ejercicio de "reflexión y autocrítica" para evitar errores como el mostrar al agresor "como una persona normal cuando no es verdad. Un asesino no es una persona normal". Porrúa, que anima a las víctimas a denunciar su situación y a la sociedad a sumarse a esta lucha, invitó a los profesionales de los medios de comunicación a actuar "como cómplices de las víctimas", a las que "doblemente se maltrata" cuando no se hace un seguimiento posterior de su historia. A todo esto hay que sumar la necesaria implicación y compromiso de los medios en contribuir a concienciar a la sociedad a erradicar este tipo de terrorismo doméstico.
La Prensa
En otro orden de cosas, la presidenta de la Asociación de la Prensa de Almería considera que los trabajadores de los medios de comunicación están en una situación laboral precaria. "Se están echando a periodistas a la calle y se están cerrando medios, con lo que se están perdiendo gotas de libertad de expresión. Lo más valioso de un medio de comunicación no son los recursos técnicos, sino los periodistas, que con su inteligencia cuentan la verdad, velan porque el poder no se pase en ocasiones y están contándonos la realidad. Cuando un periódico cierra, cuando un periodista es despedido, es una desgracia para todos y en concreto para una sociedad democrática".
Reconoce que la profesión periodística, además de mal pagada, está mal considerada por la sociedad. De hecho el CIS recoge en su última encuesta que detrás de los políticos, la segunda profesión peor considerada es la de los periodistas. En su opinión, es responsabilidad de los propios profesionales romper esa visión y "dignificar la profesión". En este sentido apunta que también está en manos de los periodistas "no tolerar sueldos precarios y no consentir que cualquier tertuliano se permita el lujo de llamarse periodista".
Dignidad
Porrúa demandó que los poderes públicos acaben con el grave intrusismo que padece la prensa, "porque la información, como derecho fundamental reconocido en la Constitución, necesita de profesionales formados específicamente que se encarguen de este trabajo", de ahí que reivindique, como la Federación Nacional de Periodistas, que se reglamente la creación de los Colegios Profesionales y, por encima de todo ello, la elaboración de un Estatuto Profesional "que nos proteja y ampare".
Aseguró que contamos con las promociones de periodistas más formados de las últimas décadas, jóvenes que "saben escribir, editar, locutar y maquetar, y los empresarios deben ser conscientes de este valor". Lo que no puede ocurrir, apunta, es que "más del 60% de los periodistas andaluces y Melilla ganen de media 1.200 euros, que un 26% cobre menos de mil euros, y un 6% no llegue a 600 euros. No todos somos Luis del Olmo o Iñaqui Gabilondo, sino que la generalidad es que debemos cubrir todo tipo de informaciones, a cualquier hora del día y con esos sueldos. Si ese trabajo se hace con calidad, criterio y honestidad, debe de estar también bien pagado".