OPINIÓN
In memoriam
Tus compañeros
Última actualización 22/03/2009@07:18:29 GMT+1
Amigo César:
Las oficinas del Servicio de Aguas, el viernes 20 de marzo, nunca estuvieron más vacías. Ni más llenas, tampoco. Llenas a rebosar de dolor, de incredulidad, de silencio duro, plomizo. De lágrimas gruesas y ásperas y de tal amargura que es imposible narrar. De rabia, también. Y más incredulidad. Y más dolor.
Es porque estaban vacías de ti. Vacía tu silla y vacíos nosotros de tu presencia. Y, al mismo tiempo, tu presencia en cada rincón y, en el aire, tus palabras y risas, que siguen sonando. ¿Cómo es posible que una sola ausencia pueda herir a tantos? ¿Cómo es posible que tantos se sientan perdidos con tu sola falta?
Querido amigo, va a ser muy difícil seguir sin ti. Seguro que lo haremos... pero va a ser muy difícil. Hace sólo unas horas, el jueves por la noche, cuando te iban a trasladar en avión desde la UCI a Málaga, te despedías de nosotros, tus compañeros, amigos y familiares, bromeando y haciendo muecas cómicas. Porque, para ti, gran cómico, no podía ser de otra forma. Cómico, con mayúsculas, y buena persona, que no es poca cosa. Eso eras. Eso eres.
Hasta la vista, amigo. Te queremos y, es ahora, cuando, sorprendidos, nos damos cuenta de cuánto.