CULTURA
La adaptación de Emilio Hernández del “Don Juan” de Tirso de Molina se repite esta tarde a partir de las 21 horas en el escenario del Palacio de Exposiciones y Congresos
Por Angel Meléndez
Última actualización 04/04/2009@10:10:26 GMT+1
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| Lluvia Rojo, Simi Chocrón, Fran Perea y Jorge Roela (Foto: GUERRERO) |
Una sala llena de aficionados al teatro se podía observar ayer momentos antes de comenzar la primera de las representaciones de “Don Juan, el burlador de Sevilla”, de Tirso de Molina, pero en versión adaptada por Emilio Hernández. Cuenta con una magnífica puesta en escena y con la interpretación de Fran Perea, Jorge Roelas, Isabel Pintor, Manuel Tejada, Juan Fernández, Enrique Arce, Lluvia Rojo, Marina San José y Ana Salazar. Hoy se repite la función en el Palacio de Exposiciones y Congresos a partir de las 21 horas.
Fue Fran Perea quien, acompañado por otros compañeros del elenco de actores, comentó ayer que en su día decidieron hacer una adaptación del primer texto conocido acerca de Don Juan, atribuido a Tirso de Molina, “aunque nosotros nos subimos al carro algo después”.
La dirección es de Emilio Hernández con luces y espacio escénico de Paco Leal y música de David San José, ya que las luces y la música tienen gran importancia en esta versión, porque Tirso de Molina pide en su texto que algunas partes sean cantadas y de hecho “casi todos cantamos”, hasta un total de doce temas en directo.
La obra cuenta con una puesta en escena muy sencilla, a priori, pues consiste en una caja negra, algo de tierra o arena, dos mesas y cuatro sillas básicamente. Es decir, que los actores trabajan a “escenario desnudo”, lo que hace que se centre todo en la labor de los actores y eso aunque resulta algo complicado hace que al mismo tiempo el espectáculo sea muy dinámico y fácil de asumir por el espectador.
Se trata de una obra en la que le sexo y el erotismo es muy explícito y se introducen algunos desnudos en el escenario, ya que representar ese texto con ropa “era muy complicado”, apuntilló Perea, quien aseguró que las escenas están muy bien tratadas y no son nada soeces.
La propuesta de Emilio Hernández hace un tratamiento diferente del mundo de la mujer a diferencia de otros montajes de Don Juan. De hecho presenta a la mujer como narradora de sus historias para contar y exponer al espectador su punto de vista y además presenta una mujer que lucha por su honor y su respeto, según explicó Lluvia Rojo.