SOCIEDAD
ARMADA
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| El presidente les entregó una reproducción del escudo de Melilla. FOTO MELMOTH |
Por Jesús Andújar
Última actualización 14/07/2009@03:35:29 GMT+1
El Salón Dorado acogió ayer la recepción que ofreció el presidente Juan José Imbroda, al grupo de reservistas voluntarios de la Armada que ayer arribó a la ciudad en la Goleta Cervantes Saavedra. La experiencia marinera, explican, está resultando de lo más satisfactoria tanto desde el punto de vista formativo como en el plano humano, porque se incentiva la convivencia entre personas que proceden de mundos tan distintos como el Derecho o la empresa. El Cervantes Saavedra, visitará, además de Melilla, las ciudades de Ceuta y Málaga, coincidiendo en esta última localidad, con los actos festivos en honor a la Virgen del Carmen, Patrona de la Armada.
El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, al grupo de 25 oficiales Reservistas Voluntarios de la Armada que visitaban ayer Melilla en el Bergantín Goleta Cervantes Saavedra, propiedad de la Unión de Oficiales de la Reserva Voluntaria de la Armada y de la Universidad Camilo José Cela.
El grupo lo integran de civiles, de diferentes procedencias profesionales (médico, economistas, abogados, funcionarios y empresarios), que a lo largo del año, deciden dedicar parte de su tiempo y trabajo, a integrarse en los distintos Ejércitos, para prestar sus servicios y cualidades profesionales.
En su alocución, el presidente les dio la bienvenida a Melilla, una ciudad "marinera por antonomasia, que ha mantenido siempre unas intensas relaciones con la Armada, porque siempre ha venido para ayudar". El mandatario local alabó el papel de los reservistas voluntarios, y aseguró que se trata de "una de las cosas mejores que ha hecho el Gobierno central, que debería sacar más plazas para responder al interés demostrado por la sociedad" a la creación de esta figura. Imbroda les reiteró la bienvenida a esta "ciudad que apuesta por la paz y la convivencia entre culturas, a esta España norteafricana que ahora os acoge".
Experiencia
El alférez de Navío Manuel Laclaustra y el alférez de Infantería, Pedro Agudo, ambos reservistas voluntarios, explicaron que partieron el domingo desde Cartagena, para realizar una singladura de cinco días de formación, donde se busca instruirles (a los reservistas voluntarios) sobre la maniobra, navegación, usos, costumbres y procedimientos de la Armada Española. La iniciativa, nace con el apoyo de la Armada, que ha prestado para la citada actividad, el máximo apoyo tanto logístico como de medios humanos.
Explicaron también que la experiencia está siendo enriquecedora tanto en el plano formativo, por cuantos conocimientos están adquiriendo, como en el plano personal, puesto que tienen la oportunidad de convivir en un espacio muy reducido, con personas de distintas procedencias. "Estamos haciendo de todo, desde cocina, hasta subir a las jarcias a colocar el velamen, a fregar el suelo. Hacemos todo lo que hay que hacer, porque la intención es aprender". Recuerdan que ser reservista es tanto un derecho como una obligación, tal cual lo recoge la Constitución, pero en el caso de los reservistas voluntarios, se busca dar respuesta "a la vocación de servicio a España con la de la vida militar de forma explícita". Este carácter del reservista voluntario hace posible que "la implicación, dedicación y entrega a las labores que desarrollamos sea tan elevado".
Aunque entre los 23 reservistas voluntarios desplazados a la ciudad no hay ninguno de Melilla, sí que alguno de ellos ha estado destinado con anterioridad en la ciudad o ya la conocían.