SOCIEDAD
Por Angel Meléndez
Última actualización 18/10/2005@06:00:00 GMT+1
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| La vigilia de oración convocada por Cáritas contó con un significativo respaldo ciudadano |
Con la frase “he venido a Melilla para rezar”, inició sus declaraciones a MELILLA HOY el obispo de las diócesis de Málaga y Melilla, Antonio Dorado Soto, que a mediodía de ayer llegó a la ciudad acompañado por el delegado episcopal de Cáritas, Gabriel Leal, al objeto de participar en la vigilia de oración que anoche tuvo lugar en la céntrica Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, donde pidió una reflexión sobre el drama humano que se cierne en torno a la inmigración y “a pedir a Dios que ayude a todos los responsables para aliviar la situación”.
Con anterioridad y acompañado por el vicario de la ciudad, Antonio Ramos y por el delegado de Cáritas en Melilla, Joaquín González, el obispo visitó el CETI donde fue recibido por su director, José Santet.
El obispo que visitó a su vez en el Palacio de la Asamblea al presidente accidental, Antonio Miranda, hizo a lo largo de su estancia en Melilla un llamamiento a los países europeos para intentar una redistribución más justa de la riqueza hacia los países africanos, por considerar que a Europa le sobra la mitad de lo que tiene.