LOCAL
Por Paqui Sánchez T.
Última actualización 21/10/2005@06:00:00 GMT+1
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| Un grupo de policías, entre los que se encontraba MELILLA HOY, recibe una carga con botes de humo |
Desde que empezaran las clases prácticas de este curso el pasado martes, los futuros agentes de la Policía Local han mostrado “muchas ganas” por aprender las técnicas de intervención, según explicaron ayer los profesores de este curso, los inspectores del Cuerpo Nacional de Policía Javier Nogueroles y Lisardo Gutiérrez.
Tanto es así, que la actitud de los alumnos de la academia policial incluso les ha “sorprendido”, especialmente por la “rapidez” con la que están adquiriendo los conocimientos, al igual que ocurre con los dos subinspectores y los cuatro oficiales de la Policía Local que también llevan a cabo este ciclo formativo.
En este sentido, el inspector Nogueroles destacó la premura con la que los alumnos de la Escuela de Seguridad Pública forman los controles durante los ejercicios de empleo progresivo de medios y finalización en carga policial, al tardar poco más de un minuto en preparar su intervención.
No obstante, hay algunos aspectos del curso en los que han tenido alguna que otra dificultad en el manejo del material antidisturbios, como la escopeta ‘franchi’ y los botes de humo, dada su falta de experiencia en esta materia.
Además, la poca práctica que tienen en el empleo de los escudos protectores también ha provocado que algún alumno sufriera pequeñas heridas sin importancia durante el desarrollo de los simulacros, tal y como ocurrió ayer por la mañana, si bien Lisardo Gutiérrez aseguró que el material antidisturbios no es peligroso “si se sabe utilizar bien, como suele suceder con todo”.
Los futuros policías locales, que tomarán posesión de sus cargos a principios de diciembre, demostraron una gran habilidad en el manejo de todos los elementos que se suelen emplear para el control de las masas violentas, entre los que se encuentran las pelotas de goma y los dos tipos de botes de humo que existen.
Así, para reducir a un grupo amplio de violentos, los agentes de seguridad hacen uso tanto de los botes denominados Artificios Triple Fumígenos (ATF), cuya función es la de crear una cortina de humo para dificultar su campo de visión en sus acciones, y los botes Artificios Triple Lacrimógenos (ATL), que provocan un gran picor en los ojos, nariz y garganta de quien respira este humo.
Este curso, que finalizará hoy, contó anoche, a las 23,00 horas, con dos ejercicios prácticos en los que convocaron con urgencia a los alumnos de la Escuela de Seguridad Pública para que intervinieran sin haber sido alertados de esta práctica previamente. Los alumnos efectuaron dos controles de vehículos, uno en el Paseo Marítimo y otro en el perímetro fronterizo, y desalojaron casas ocupadas en el Pueblo.