DEPORTES
Por A. Calderay Rodríguez
Última actualización 08/11/2009@02:07:43 GMT+1
El Ebidem Melilla cuajó ayer un extraordinario partido y lo hizo plagado de jugadores de la cantera, consiguiendo de este modo un importante triunfo ante el Malpesa Bailén, al que superó pro un cómodo 33-29, en un choque bastante emocionante y competido.
En el primer tiempo, el cuadro local se vio sorprendido por su rival en los primeros compases, ya que a los cinco minutos de juego vencía por 2-3, pero sólo hasta ahí, pues fue el tiempo que necesitó el equipo que entrena Jesús Moreno para ajustar su defensa, ya que a partir de ahí basó su estrategia para imponerse con contundencia en el contragolpe, posición en la que los extremos Nasser y Curro no perdonaron.
El Ebidem Melilla tomó el mando en el partido y en el marcador a partir del minuto ocho, con un favorable 7-6, renta que fue incrementado a partir del minuto 20, hasta un 9-6. Además, el cuadro local mantuvo su portal imbatido durante once minutos y medio, desde el 10’ al 21'30", lo que aprovechó para distanciarse en el marcador, ya que su ventaja aumentó a cuatro tantos (13-9) a cinco minutos del descanso, aunque finalmente Curro puso la 'guinda al pastel' con el tiempo casi concluido, consiguiendo de este modo un claro 15-10 al descanso.
Lo mejor del partido llegó en la reanudación, ya que ambos conjuntos ofrecieron un partido muy abierto. En primer lugar, los locales aumentaron su ventaja en siete goles (19-12) en el minuto treinta y siete, pero las exclusiones y la relajación pasó factura al Ebidem, ya que los jiennenses lo aprovecharon y rebajaron esta amplia ventaja en un apretado 21-19 a los cuarenta y cuatro minutos.
Además, el visitante Uengue pudo empatar segundos después, en un mano a mano con el meta local, pero David Enríquez estuvo inconmensurable, no solo en esta acción, pues detuvo tres penaltis al Malpesa Bailén y además realizó intervenciones prodigiosas, evitando que los visitantes remontaran el partido.
A partir de esta acción, el Ebidem reaccionó y volvió a poner tierra de por medio, consiguiendo de nuevo marcharse en el electrónico con una ventaja de siete goles (26-20) a dos minutos de la conclusión, aunque finalmente los andaluces maquillaron la derrota con un adverso 33-29.