OPINIÓN
El rincón de Aranda
Por Juan J. Aranda
Última actualización 03/12/2009@04:11:14 GMT+1
La calle de Miguel Zazo, paralela a la de Carlos Ramírez de Arellano, es denominada con ese nombre en recuerdo de D. Miguel Zazo Camacho, Teniente de las Compañías Fijas. Cuando prestaba sus servicios, había tomado parte muy activa, y valerosa, muy especialmente en la "guerra de minas" durante el Sitio (1774-1775). Había nacido en Melilla, de una familia de más de dos siglos de arraigo en la ciudad. El 1 de febrero de 1775, en unión del Teniente D. Antonio Falcón, hizo volar una contramina, ocasionando el hundimiento y destrucción de la mina de los sitiadores. Por los méritos contraídos durante el Sitio, fue ascendido a Capitán. El 3 de julio de 1779, con ocasión de una salida de reconocimiento, para destruir uno de los "Ataques", cercano al Río Oro, y acercándose, por la Playa de San Lorenzo, a bordo de una de las embarcaciones de la Plaza, recibió un certero disparo ocasionándole la muerte. Ese mismo día fue enterrado en la bóveda de La Soledad, en la Iglesia de la Purísima. Sobre su compañero, el Teniente de Artillería, D. Antonio Falcón, que también su nombre figura en paralelo a la de Carlos Ramírez de Arellano, hay que señalar que con los granaderos de la Princesa enterró un rosario de 18 bombas delante del fuerte de San Antonio, situado junto a la Batería de San Juan. Otra de las calles del entorno es la de Seijas Lozano. D. Manuel Seijas Lozano, granadino, nacido en Almuñécar, el 27 de diciembre de 1800, y fallecido en Madrid en 1868. Fue Ministro de Isabel II, Miembro de la Real Academia de la Historia en 1853, y de las Ciencias Morales y Políticas, en 1858. Fue también Presidente del Consejo de Estado, del Senado, y varias veces Ministro. Un liberal que Melilla no ha olvidado, al recordar con su nombre en una de sus calles céntricas. No dice lo mismo de Napoleón o Mira al Puerto, dos calles con nombres tan absurdos que las autoridades debieran haber retirado sus placas hace años.
POR LO TANTO, A ESTOS HÉROES Y PRÓCER, SE LES DEBE QUE EN MI CIUDAD SE MANTENGA LA CULTURA ESPAÑOLA, OCCIDENTAL, Y POR ENDE EUROPEA.