DEPORTES
FÚTBOL 2ª DIVISIÓN B
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| Migui estuvo espectacular como director de orquesta y marcaó un golazo por la escuadrda |
A. Cremades
Por A. Calderay Rodríguez
Última actualización 08/02/2010@02:32:45 GMT+1
No hay quien pueda con la U.D. Melilla. Los melillenses pasaron ayer como un huracán por El Mayayo de Sangonera, venciendo por un gol a cuatro y reforzando su primer puesto en la tabla, máxime aún tras la derrota del Granada en Lucena por 3-1, al que supera en 5 puntos de diferencia.
El bloque de Andrés García Tébar encadena cuatro victorias consecutivas por segunda vez en la temporada y fue capaz de marcar cuatro goles en un encuentro, cifra aún no alcanzada en el campeonato. La cosa va de cuatros.
Y es que el Melilla dio otro paso decisivo al ganar en casa del difícil Sangonera. Los azulinos demostraron por qué son los líderes de la categoría, y con una primera mitad muy superior consiguieron irse al descanso con un claro 0-2. Sólo el ver que todo estaba hecho les hizo bajar los brazos en el segundo acto, y el Sangonera los puso contra las cuerdas. El gol murciano dio paso a los mejores momentos del Sangonera, que a pesar de estar con un jugador menos hizo intervenir a Dorronsoro, que de nuevo demostró por qué es uno de los mejores de la categoría.
Pero los cambios y enfundarse de nuevo el traje de faena propiciaron que el líder, en el sprint final y ya con dos jugadores más, terminase goleando al conjunto de Rafa Muñoz.
Comenzó el Melilla castigando desde el inicio a un Sangonera al que le costó mucho entrar en el partido. El centro de campo de los visitantes, con una figura sobresaliente, como Migui, hacía que llegasen balones en óptimas condiciones a los hombres de ataque.
El primer aviso al partido lo dio precisamente Migui, en un lanzamiento de falta que se lució el portero, mientras que en el 9'30" Zamorano cabeceó un balón que salió fuera, por encima del larguero.
La Unión Deportiva había salido muy enchufada, con un Migui espectacular en la dirección del juego, que pudo lograr el primer tanto a los veinticinco minutos, a pase de Andrés Ramos, pero el cuero se estrelló en el poste derecho.
El gol había rondado demasiado la meta murciana y en el 27' se plasmaba en el tanteador, en un balón en largo del meta Dorronsoro, el último defensor murciano no acierta a despejar y ahí apareció Andrés Ramos, que se va en velocidad y por bajo bate a Caballero, al que engaña.
El Melilla tuvo una clamorosa oportunidad un minuto después, en una acción de Andrés Ramos, que pasa sobre Carlos Ruiz y dispara a bocajarro ante el meta, que rechaza y Chota en la misma boca de gol remata fuera, incomprensiblemente.
El Sangonera Atlético se descompuso y pasó por sus peores momentos, sobre todo su jugador Morillas, que incomprensiblemente en el 37' y en un balón sin aparente peligro, entró por detrás a Amarito, marchándose así al vestuario con la cartulina roja directa. Esto dejó tocado, muy tocado, al Sangonera, que en el 40' prácticamente se hundió, tras una perfecta combinación de ataque de los melillenses, que finalmente Pablo García pasó sobre Migui y éste sin pensárselo coloca el cuero en la misma escuadra de la portería local, de disparo desde fuera del área.
El golazo significó el 0-2, con el que se llegó al final de los primeros 45 minutos.
Ganando con dos de renta y ante un Sangonera con diez jugadores, todo hacía presagiar una segunda mitad plácida, pero nada de esto. El técnico Rafa Muñoz se jugó todo a una carta, dando entrada a Álex Colorado y a Rafa Gómez, y el equipo local comenzó a dominar al líder. Llegadas fáciles para los verdes ante la pasividad excesiva de la zaga melillense y el partido comenzó a ponerse mucho más complicado, cuando a los nueve minutos y treinta y cinco de esta segunda parte, Iván Díaz pasó en profundidad sobre Cesar Díaz, que se deshace de Zamorano y fusila a Dorronsoro en su salida.
El Melilla, tocado, no conseguía recomponerse en defensa y el equipo del Mayayo pudo conseguir empatar en el 59', cuando Iván Díaz disparó raso ajustado al palo, aunque la sentencia definitiva pudo llegar un minuto más tarde, en un disparo de Carlos Ruiz que atajó el cancerbero.
García Tébar decidió meter a Alex Fernández para arropar más el centro de campo, y el Sangonera comenzó también a resentirse del esfuerzo físico, pero la estocada definitiva al conjunto franjiverde le vino en el 67', cuando un balón de Migui sobre Andrés Ramos es cortado por el central Negredo en falta, siendo éste el último defensor expulsado por derribar al pichichi cuando gozaba de una clara y manifiesta ocasión de marcar gol.
El "Sango" se quedó con nueve y a partir de ahí llegó la tranquilidad absoluta para el líder, que todavía ampliaría la cuenta en el minuto 82', por mediación de Chota, al rematar de cabeza un córner, a la perfección, superando a la retaguardia murciana.
El recital se completó en el tiempo de la prolongación, aunque antes, en el 84', una preciosa combinación entre Andrés Ramos y Jonathan fue rematada por éste a placer, a las manos del cancerbero Caballero.
Y en pleno desastre de la zaga local llegó el 1-4, Jonathan pisó área murciana, pero el meta Caballero y Pina evitan que el delantero unionista marcase el tanto, aunque no que el cuero llegase rechazado a los pies de Álex Fernández, que pasaba por allí y sólo tuvo que empujar al fondo de la red. Con esta victoria, el líder sale muy reforzado.
Sale muy reforzado el Melilla después del 1-4, pero la primera media hora del segundo período debe inducir a la reflexión, ya que se dejó dominar por un Sangonera con uno menos. Eso sí, el primer tiempo deja ese regusto de recital que empuja al optimismo. Este Melilla debe ser siempre así.