SOCIEDAD
Por Jesús Andújar
Última actualización 18/12/2005@06:00:00 GMT+1
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| El pasado año se celebró una campaña de captación de familias (Foto: Melilla Hoy) |
La consejera de Bienestar Social, Mª Antonia Garbín, hizo un llamamiento a los melillenses para que se conviertan en familias acogedoras. El motivo es que existen tan sólo cinco, mientras que se calcula que unos diez niños melillenses serían susceptibles de ser beneficiarios de este programa. El acogimiento familiar busca que estos niños puedan vivir provisionalmente en un ambiente familiar lo más normalizado posible, hasta que pueda volver con sus padres. El acogimiento evita que tengan que entrar en centros institucionales.
"Contamos con cinco o seis familias acogedoras, pero el número es insuficiente, porque calculamos que unos diez niños melillenses de distintas edades pueden ser susceptibles de precisar este programa de acogida. Hacemos un llamamiento a los melillenses para que se sumen a esta experiencia enriquecedora", invitó la consejera Garbín.
Programa
El acogimiento familiar es un recurso social que proporciona una familia a niños que por diversas razones no pueden convivir con sus padres. El objetivo de este tipo de acogimiento, es el de proporcionar a los menores una vida normalidad, dentro de un ambiente familiar adecuado para su desarrollo, mientras sus padres puedan hacerse de nuevo cargo de ellos.
Cualquier persona o núcleo familiar puede participar en este programa. Para ello, es preciso que curse una solicitud en la Consejería de Bienestar Social y cumplimentar un cuestionario. Seguidamente se procede a un proceso de formación de los acogedores.
Cada niño tiene u historia y situación particular, por lo que no se puede precisar la duración del acogimiento, que puede ser de días, meses e incluso años. Acoger a un menor es un acto de solidaridad, tal cual indicó Garbín, por tanto "gratuito y voluntario".
Para que la economía de la familia acogedora no se vea perjudicada, existe una compensación que consiste en una dotación de 120 euros mensuales por niños acogido, pudiéndose modificar la cantidad teniendo en cuenta las características del menor.
Experiencia
El acogimiento familiar funciona en Melilla desde que en el año 1987 la legislación incluyera esta figura dentro de las acciones de protección de la infancia, diferenciándola de la adopción.
A finales del pasado año en la ciudad se llevó a cabo una campaña de captación de nuevas familias acogedoras, que reciben un curso de formación de contenido teórico-práctico sobre los diferentes aspectos del acogimiento: aspectos legales, modalidades, implicaciones de la separación del niño respecto a su familia de origen, proceso de adaptación al nuevo ámbito familiar, las visitas y el retorno del menor a su familia de origen.
"Queremos resaltar que en los centros de protección de la ciudad siguen habiendo niños y niñas que desean y necesitan un entorno familiar para su desarrollo mientras esperan que sus padres se recuperen de los problemas que le han llevado a esa situación", indicó la consejera.
El acogimiento familiar es una medida aún bastante desconocida que permite que cualquier persona pueda aportar a estos niños la ayuda que necesitan, teniendo en cuenta que se tata de una medida de carácter temporal y que sólo es necesaria una actitud solidaria y motivación para darles a estos menores la estabilidad y cariño que precisan.