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 U N D E R W O R L D: GUERRAS DE SANGRE

U N D E R W O R L D: GUERRAS DE SANGRE

Ana de la Rosa

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Directora: Anna Foerster
Intérpretes: Kate Beckinsale, Theo James, Lara Pulv
Underworld: Guerras de sangre es la quinta entrega de la saga de acción y horror iniciada en 2002 con “Underworld”. Retoma la acción donde la dejó su antecesora, “Underworld: El despertar” (2012).

Tras un breve prólogo, en el que la guerrera de la muerte vampira Selene (Kate Beckinsale) nos va contando su historia desde el comienzo, llegamos a lo que se supone época actual. Los licántropos han encontrado un nuevo y poderoso líder en Marius (Tobias Menzies), que ha infundido un sentido fanático de disciplina y propósito a sus congéneres. Marius no se detendrá ante nada para localizar a Selene, a fin de descubrir el paradero de su hija Eve, un híbrido de vampiro y licántropo cuya sangre es altamente codiciada.

El veterano Thomas (Charles Dance) acude a la llamada de Semira (Lara Pulver), que le convence para que haga llegar hasta la fortaleza a Selene, a fin de poder derrotar a los amenazantes licántropos.

Acompañada por David (Theo James), Selene logra a duras penas eludir a los licántropos que la persiguen, hasta que una tregua negociada por el padre de David, Thomas, le permite refugiarse en la comunidad oriental, dirigida por la ambiciosa Semira. Atenazados por un miedo atroz a la amenaza cada vez mayor que suponen los licántropos, los antiguos adversarios de Selene esperan ahora que su legendaria pericia como guerrera los ayude a erradicar el azote licántropo de una vez por todas. Pero lo que realmente quiere Semira es eliminar a Selene para ocupar ella el liderazgo.

Cuando Selene descubre que algunos de sus protectores orientales tienen sus propios planes para traicionarla, David y ella se encuentran nuevamente huyendo, obligados a buscar refugio tras los muros de la misteriosa comunidad nórdica, una secta pacífica de vampiros que viven recluidos como monjes en las regiones más septentrionales del planeta.

Su reciente sensación de seguridad en las tierras nevadas de Var Dohr, es efímera. No tarda en aparecer un ejército de licántropos liderados por Mateus.

Dondequiera que vaya Selene, la centenaria guerra entre vampiros y licántropos siempre la seguirá.

Para dirigir Underworld: Guerras de sangre con una perspectiva nueva, los productores ficharon a Anna Foerster, una versátil cineasta de origen alemán que ha aportado al proyecto una amplia experiencia en el terreno de la acción.

Entre otras, Foerster ha dirigido las series de televisión “Mentes criminales”, “Mentes criminales: conducta sospechosa” e “Imborrable”, así como capítulos de “Outlander”.

Foerster fue directora de fotografía de los títulos de Roland Emmerich “Asalto al poder” y “Anonymous”, por el que recibió un Premio del Cine Alemán a la Mejor Fotografía, así como directora de fotografía/directora de la segunda unidad en “10.000” y “El día de mañana”.

También fue directora de fotografía/directora de la segunda unidad en “Æon Flux”, y directora de fotografía de efectos visuales en filmes como “Stuart Little 2”, “Pitch Black”, “Independence Day” y “Godzilla”.

Underworld: Guerras de sangre es su primer largometraje. Foerster disfrutó con la oportunidad de hacer honor a la estética de Underworld con su propio enfoque del material. “Mi perspectiva en GUERRAS DE SANGRE era respetar el hecho de que ya existe una mitología muy sólida, hay una paleta muy clara, hay reglas para los licántropos y los vampiros en cuanto a cómo y por qué se transforman”, explica. “Estaba encantada de mantener todas esas cosas, porque creo que sería un error decir: ‘Vale, ahora vamos a hacerlo todo de forma distinta’. En vez de eso, decidí tomar todo lo que me parecía emocionante de Underworld y construir sobre esa base, aportando nuevos elementos que resultaran inesperados”.

El guión de Underworld: Guerras de sangre lo ha escrito Cory Goodman, partiendo de una historia de Kyle Ward y Goodman, basada en personajes creados por Kevin Grevioux y Len Wiseman & Danny McBride.

Underworld: Guerras de sangre se ha rodado en Praga y alrededores. Se estima que en la República Checa hay unos dos mil castillos, por lo que fue una verdadera mina de espectaculares exteriores. Después de un amplio proceso de localización, el equipo se centró en tres joyas arquitectónicas: el castillo Lipnice, cuya primera referencia histórica data de 1314; Kacina, un castillo palaciego estilo Imperio, y el castillo Hluboka, que se alza majestuosamente en lo más alto de unos precipicios rocosos sobre el río Vltava.

La monumental arquitectura gótica del castillo Lipnice, repleta de pasadizos estrechos y oscuros y cámaras subterráneas, ofreció al diseñador Ondrej Nekvasil la oportunidad para crear los laberínticos interiores de la comunidad nórdica. La biblioteca simétrica rematada por una cúpula del castillo Kacina, proporcionó el escenario ideal para la cámara del consejo de la comunidad oriental. El jardín de invierno del castillo Hluboka, rodeado de cristal y con verjas decorativas de hierro colado, sirvió como escenario del decadente baile de los vampiros, donde la anfitriona Semira acoge nuevamente a Selene y David en el seno de la comunidad oriental.

La guarida de los licántropos se diseñó en torno a una estación de tren de carga abandonada y varios vagones en desuso, para reflejar su existencia nómada.

Además del amplio rodaje en exteriores, el equipo ocupó cinco platós en los Barrandov Studios, junto con otros dos platós en los Prague Studios. Allí, se construyeron algunos de los decorados principales de las comunidades oriental y nórdica. La estética opulenta del Viejo Continente de la comunidad oriental refleja en gran medida la dirección artística de la primera película de Underworld. El diseñador de producción Ondrej Nekvasil se encargó de conceptualizar el entorno místico y cubierto de hielo de la comunidad nórdica desde cero.

Para realzar la acción, James McQuaide, supervisor de efectos visuales desde hace mucho tiempo de Underworld, supervisó aproximadamente unos mil planos de efectos visuales. “El objetivo de Anna era hacer todo lo posible con efectos prácticos, hacer muchas acrobacias, mucha acción práctica, muchas criaturas prácticas”, explica McQuaide. “Quería regresar a esa estética tradicional de Underworld, lo que supone licántropos prácticos y escenas de acción prácticas. Para mí, era importante darle toda la vida posible”.

Las películas anteriores de Underworld no han mostrado más que unas cuantas transformaciones de humano a licántropo, Underworld: Guerras de sangre ha subido drásticamente el listón. Solamente en una de las secuencias se muestran más de un centenar de transformaciones. Para crear hordas de licántropos digitales fotorrealistas, McQuaide utilizó el software Agisoft PhotoScan. “Ha demostrado que ofrece unos resultados extraordinarios a la hora de captar la geometría, el color y la textura de todos esos actores que se transformaban de licántropo a humano”, señala McQuaide.

El supervisor de efectos de criaturas Todd Masters y su equipo, crearon los intrincados y detallados trajes de espuma de látex que llevan determinados especialistas licántropos clave. “Hay un cierto punto de contacto entre los licántropos prácticos presentes en el set y los licántropos digitales”, explica Masters. “Los dos elementos tienen que combinarse bien, así que ponemos mucho cuidado a la hora de pintar cada pieza”.

Bojana Nikitovic, diseñadora de vestuario, creó desde armaduras medievales heladas a vestidos opulentos para el baile de los vampiros. También ajustó el traje ceñido de guerrera de la muerte de Selene para permitir a Beckinsale moverse con fluidez durante sus escenas de acción.

Para completar la transformación de los personajes en auténticos vampiros, la diseñadora de peluquería y maquillaje Davina Lamont se encargó de proporcionar a todos los intérpretes colmillos y lentillas de colores.

Underworld: Guerras de sangre supone un retorno a la estética tenebrosa de “Underworld”, un regreso a las raíces, la mitología y los usos del pasado, al mismo tiempo que amplía la mitología de la saga introduciendo un nuevo mundo glacial. Una entretenida película de la que no es necesario haber visto las anteriores entregas para seguir la historia.