OPINIÓN
Ventana pública
Mimon Mehamed
Última actualización 31/12/2005@06:00:00 GMT+1
Cuanto más releo las encuestas e informes realizadas por el instituto Elcano y de otras instituciones, más opino que es de una auténtica vergüenza que no tengan otras preocupaciones, ni otros temas que tratar más que arremeter con mentiras contra Melilla, contra sus musulmanes y crear una falsa imagen de los melillenses de origen amazigh.
Estas situaciones me hacen recordar que muchos asesores de un gobierno utilizan las llamadas "cortinas de humo" para desviar la atención, para que desafortunados episodios recientes caigan en el olvido. Para que se entienda, qué mejor que un claro ejemplo de lo que digo. Todos sabemos que se inventa un conflicto bélico para que el presidente de EEUU no permanezca en el punto de mira de la opinión pública. Y sirva este preámbulo para tratar de explicar esta modesta opinión sobre el cariz que está tomando una cuestión que ya empieza a "calentarnos". Este afán casi enfermizo, empeñados en "vender" Melilla como una marca única de conflictos sobre su IDENTIDAD ESPAÑOLA, es un disparate que tal vez lo único que pretende es hundir más a Melilla, perjudicar a la imagen de la convivencia en Melilla. Es, en definitiva, un desacierto, una rotunda equivocación.
¿Quién mueve los hilos desde la capital para evitar la convivencia y el progreso de Melilla? Nuestras sospechas tienen fundamento. Es una auténtica vergüenza que durante toda esta legislatura del Gobierno del PSOE, se hayan realizado en poco espacio de tiempo varias encuestas poniendo en el punto de mira la identidad española de los ciudadanos melillenses. O el hecho de que el presidente del instituto Elcano sea el Sr. Gustavo Suárez PERTIERRA, que quienes lo recuerdan saben que fue ministro de Educación y ministro de Defensa del anterior gobierno socialista, y el que destaque la identidad española de los melillenses amazigh, más que cualquier otra cosa, ha llevado a muchos a sospechar...Y mientras más elementos negativos se exponen sobre una Comunidad, más aversión se desarrolla en la sociedad y más enfrentamientos que van en contra de nuestra propia convivencia.
CIZAÑA VENENOSA para nuestra Convivencia son las falsas encuestas de los cínicos que están en el campo del delito, que llevan un mensaje oculto, que tiene una intención propia de los mercenarios y sicarios. A estas falsas encuestas hay que excluirlas y no creer en lo que dicen. ¿Qué método han seguido? ¿Han preguntado a los melillenses? ¿Han preguntado a los encuestados si conocen la realidad de Melilla?
HAY que recordarle a estos encuestadores que la promoción de conductas nada democráticas y más aun cuando la manipulación conlleva una ofensa y un ultraje hacia la Comunidad Musulmana de Melilla es un DELITO que se castiga con la CÁCEL.
Nos preguntamos ¿Qué ha hecho el delegado del Gobierno para defender a los melillenses de la manipulación torticera de estas instituciones?
La Delegación de Gobierno tiene el deber de asumir la defensa de los ciudadanos y actuar en consecuencia, ya que no puede amparar estas encuestas destinadas a generar sentimientos de hostilidad contra los melillenses.
Los melillenses tienen DERECHO A CONVIVIR PACIFICAMENTE Y A SER PLENAMENTE RESPETADOS. Tenemos que aprender a mirar lo que significa MELILLA, con los ojos de un melillense amazigh. Sobre todo es necesario hacer hincapié en que esta mirada es una mirada española que ha sabido luchar en defensa de los valores superiores de la Constitución, defensa del sentir melillense, español. He aquí su sentido y su ubicación en España y en Europa. Y a nosotros, españoles, nos interesa descubrir ese sentido que es el nuestro.
ESTA COMUNIDAD, no trae más que una humilde personalidad melillense, ni tenemos consignas, ni estamos en son de guerra, somos sencillamente ciudadanos pacíficos, hospitalarios. Nuestra amabilidad y nobleza no pueden ser asumidas como antiespañola. Queremos servir honradamente a nuestro país, y a los ideales que mamamos desde pequeños. NUNCA MÁS. La grandeza de la comunidad de Melilla no puede continuar siendo ultrajada ni por los medios de comunicación, ni por personajes ignorantes e incultos que han creído equivocadamente que los melillenses titubean sobre su españolidad.