www.melillahoy.es
Las principales autoridades realizaron la ofrenda al monumento del mariscal Sherlok
Ampliar
Las principales autoridades realizaron la ofrenda al monumento del mariscal Sherlok

La solemnidad marca la conmemoración de la gesta que salvó a Melilla de su mayor asedio

“Es un recuerdo y homenaje de aquellos héroes que lucharon y trabajaron por defender estas piedras para que siguieran siendo España” ha subrayado el presidente de la Ciudad

google+

Comentar

Imprimir

Enviar

Melilla conmemoró ayer el 242 aniversario de la gesta de las tropas españolas al mando del Mariscal Sherlok tras resistir de forma victoriosa el asedio durante cien días de las tropas del Sultán de Marruecos Muley Mohammed, en un acto marcado por la solemnidad, que contó con la presencia de decenas de ciudadanos y las principales autoridades de la Ciudad; entre ellas el presidente Juan José Imbroda, el delegado Abdelmalik El Barkani y el comandante general Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu.
La Ciudad ha recordado así, con un acto público desarrollado ante el monolito en honor del Mariscal Sherolok situado en Melilla La Vieja, la efemérides que recoge que el 9 de diciembre de 1774 el sultán de Marruecos, Muley Mohamed Ben Abdal-Lah, al frente de 40.000 hombres, rodeó Melilla con el fin de asaltarla.

Durante cien días, la ciudad fue objeto de duros bombardeos y de escaramuzas por parte de las tropas invasoras, que fueron repelidas por los habitantes de la ciudad. El asedio se prolongó por espacio de cien días, hasta la mañana del 19 de marzo de 1775, día de San José, momento en el que el sultán ordenó poner fin a la operación.

El sitio se cobró la vida de 115 defensores, entre soldados y desterrados, una mujer y un niño, así como 584 heridos. Los cuerpos fueron enterrados en la bóveda de las Ánimas, Patio de Tahona, Bóveda de la Soledad y en los alrededores de la iglesia de la Purísima Concepción. El rey Carlos III dictó entonces que cada 19 de marzo se celebrase, con un oficio religioso, el fin del sitio en recuerdo a los defensores de la plaza.

La tradición se mantiene desde entonces y este domingo el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha agradecido a aquellos militares la gesta de defender la ciudad del mayor asedio que ha sufrido en sus 520 años de españolidad. Tras depositar una corona de flores ante el monolito en honor del Mariscal Sherlok, situado a la entrada de Melilla La Vieja, y bajo los sones de los himnos de España y de Melilla, se ha celebrado posteriormente una ceremonia religiosa en la Iglesia del Sagrado Corazón oficiada por el Vicario de Melilla, Roberto Rojo.

Imbroda calificó lo sucedido hace ahora 242 años como una "proeza" y subrayó que homenajes que anualmente tienen lugar suponen "un recuerdo y homenaje de aquellos héroes, un puñado de hombres y mujeres, que lucharon y trabajaron por defender estas piedras para que siguieran siendo España" ante el mayor asedio sufrido en su historia.