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Recuerdos patronales

Iglesia Purísima Concepción
Iglesia Purísima Concepción

"En honor a nuestra Patrona Coronada y Alcaldesa Perpetua, Nuestra Señora de la Victoria" (I)

Real y Franciscana Congregación de Nuestra Señora de la Victoria

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Volvemos a recuperar por segundo año consecutivo los "Recuerdos Patronales", momentos vividos y comentados en la prensa local por quienes tuvieron la gran suerte de vivirlo en primera persona. Merecen ser recordados y leídos de nuevo para el enriquecimiento de todos. Los melillenses podemos estar muy orgullosos de nuestra historia y sobre todo de nuestra Patrona, la Virgen de la Victoria, Alcaldesa Perpetua de la Valerosa, Humanitaria y Muy Caritativa Ciudad de Melilla.
He aquí lo publicado en el año 1950

Jueves 7 de septiembre de 1950

En la fiesta mayor. Santa María de la Victoria y Melilla
Por M. Asenjo y Díaz
"Sin pretensiones ostentosas que siempre son ridículas- mucho más en esta ocasión en la que con extremada sinceridad reconocemos otros mayores méritos para justificar una llamada a la conciencia popular en recuerdos tradicionales de las fiestas del pueblo en honor y honra de la Virgen-Patrona-nos lanzamos a este empresa dentro de nuestras pobres aptitudes impulsados más que nada por nuestro cargo en la congregación melillense, nunca por nuestros méritos y siempre por la mayor honra y gloria de la Virgen de la Victoria.
Con regusto de sana alegría, nuestra ciudad está celebrando en estos días sus tradicionales festejos rebosantes de algarabía y luminosidad enredada entre los miles de atractivos y originales pasatiempos en el real de la feria y en otros lugares de expansión con que se apresta toda la ciudad en tales ocasiones en la que Melilla que ya ha bajado de su histórico Peñón- se robustece y llena su papel de pueblo español ancho y bello, como mocita postinera de una Andalucia que sin dejar su sabor de morería, tiene el sugestivo encanto de lo español metido en la médula de sus huesos hechos a fuerza de duros recuerdos de pólvora y de estampas heróicas de bravos y bizarros defensores en un demostrado valor de arrogancia y hermosura varonil, como novios que se funden en un mismo amor: la Patria y España.

Mucho son los recuerdos que vienen a la memoria sobres estas fiestas que saben a romancero y que llevan prendida en cada faceta de su ciclo de historia firme y certera de un tesón y de una hidalguía nacional, prendidas en los jirones- tantas veces teñidos de sangre y sudores de nuestra gloriosa y eterna enseña patria…
Pero como el recuerdo en esta ocasión ha de salir precisamente para alegrar y reir; para gozar y vivir unos días de verdadero ensueño, de poesía de música, de toros, de canto y de jolgorio… nada mejor que predisponerse a ello con la misma visión del espíritu que aquellos antepasados nuestros, conquistadores y defensores de estas tierras españolas que tantas glorias tienen dadas a nuestra Nación.

Como aquellos debemos reir y saber que todo el pasado, el presente y el futuro de Melilla están ligados de una manera inquebrantable al patrocinio de la Virgen, Santa María de la Victoria. Aquella a quien volvían sus ojos en sus amarguras y congojar, en sus triunfos y alegrías loa hombres de armas que guarnecían la Plaza y, muy especialmente, la gente de mar con tan magistralmente lo describe nuestro ilustre cronista en su "Resumen histórico de Patronazgo de María Santísima de la Victoria" y del que por su interés recogemos una brillantísima faceta en la que relata lo que en principio fuera la Fiesta Mayor de Melilla.
Dice don Rafael Fernández de Castro y Pedrera que la fiesta en honor de la Patrona alcanzó en esta plaza desde los primeros tiempos inusitado esplendor, y que llegada que era su víspera cubriánse los balcones de colgaduras prestando oportunidad a que aquellos vecinos lucieran en ellos los mejores reposteros y colchas de las viviendas poniendo el pueblo un muy señalado empeño en solemnizar fastuosamente a su Patrona dulce y celestial consuelo en sus amarguras.
Y cuenta con la maestría de su estilo, que tal era la algarabía y júbilo desbordante que venía a producirse en el casco de la plaza durante la fiesta mayor, que los moros de las vecindades se preguntaban intrigados un año y otro cuales eran los motivos para tanto regocijo como expresaban los disparos de artificio y el constante vocerío y música que hasta el campo moro llegaba…
Hoy en día- decíamos nosotros- afortunadamente los musulmanes saben a la perfección, los móviles de nuestra algazara y contento por que con nosotros comparten estas expansiones de divertirse y disfrutar de la fiesta en la ciudad donde bulle el espíritu más sentido y elevado de hermandad entre dos pueblos que se quieren y compenetran.

Es la Virgen nuestra Señora la que obra portentosos milagros en todas las épocas históricas de la ciudad y a Ella debemos nuestro dichoso contento por su especialísima protección. Ella desde el cielo también ha de compartir sin duda nuestros gozos y reir con nosotros si sabemos mantener en estas fiestas el espíritu de lo moral y de lo religioso que siempre es compatible en cualquiera ocasión con todos los divertimientos donde campee como en aquellos primeros tiempos- rey y señor del ambiente festivo y jaranero- el sentimiento profundo del más elemental pudor y de la decencia, espejos fragilísimos que hay que cuidar, porque en ellos afortunadamente se han mirado y se miran pueblos enteros del mundo al conjuro maravilloso de la guarda de nuestra genuina fe en Dios y en María Santísima de la Victoria."

Este mismo día era publicada la siguiente nota de la Alcaldía:
"En la tarde del día 8 de septiembre del actual, se celebrará la Procesión de Nuestra Señora de la Victoria, Patrona de la Ciudad.

Con tal motivo, ruego al vecindario, engalane los balcones de las calles del recorrido; Plaza de España, General Marina, Castillejos, P.A. de Alarcón y Avenida del Generalísimo para mayor realce y esplendor del acto, mostrando así sus sentimientos de devoción y cariño hacia nuestra excelsa Patrona.

Melilla, 6 de septiembre de 1950.- El Alcalde, Rafael Álvarez Claro."

El día grande, de mayor solemnidad para todos los melillenses, 8 de septiembre, eran publicadas las siguientes líneas:
La festividad de la Virgen de la Victoria. Excelsa Patrona de la Ciudad.

Solemne función religiosa
Hoy festividad de la excelsa Patrona de la ciudad, Nuestra Señora la Virgen de la Victoria, se celebrará a las diez y media de la mañana una solemne función religiosa en su santuario de la Parroquia de la Purísima Concepción (Pueblo).

La expresada función religiosa revestirá, sin duda, solemnidad brillantez extraordinaria, asistiendo a la misma autoridades y representaciones oficiales.

La procesión de esta tarde
Esta tarde a las siete y media tendrá lugar la tradicional procesión de nuestra Señora la Virgen de la Victoria, en cuyo acto se pondrán seguramente de relieve el fervor religioso y el profundo amor del pueblo de Melilla hacia su celestial Patrona.

Las calles de la ciudad, como en anteriores años, se engalanarán con colgaduras y banderas de los colores nacionales, en honor de Nuestra Señora la Virgen de la Victoria, excelsa Patrona de la ciudad, atendiendo a las indicaciones de nuestra primera Autoridad Municipal, especialmente las calles que esta tarde recorrerá la milagrosa imagen de la Santísima Virgen, a la que el pueblo melillense rendirá esta tarde el tributo de su profundo amor.

La procesión saldrá de la Iglesia Castrense a la expresada hora siguiendo por la Plaza de España, General Marina, Castillejos, Pedro Antonio de Alarcón y Avenida del Generalísimo entrando nuevamente en la Plaza de España hasta la Iglesia Castrense. Más tarde efectuará el regreso a su Santuario de la parroquia de la Purísima Concepción.

La Congregación de Nuestra Señora de la Victoria invita a las señoras y señoritas de Melilla para que ataviadas con la clásica mantilla española asistan a la procesión de la Virgen esta tarde en donde tendrán reservado sitio detrás del paso de la Imagen.
Último día del novenario en honor de la Patrona la Santísima Virgen de la Victoria
Solemne besapié a la Santísima Patrona. Asisten SS.EE el Comandante General y Delegado del Gobierno, Autoridades y personalidades de la Ciudad- Emotiva y sentida oración sagrada del Padre jesuita Martínez Ruiz

Con la solemnidad de los días anteriores terminaron los cultos en honor de la celestial Patrona de esta ciudad la Virgen de la Victoria, viéndose el templo ocupado por los numerosos fieles devotos de la Virgen.

El Reverendo Padre Martínez Ruiz hizo una inspiradísima exaltación de la maternidad presentando bellísimos cuadros de mujeres de distintos tiempos en sus aspectos de heroinas, santas, pedagogas y reinas.

Cita de forma maravillosa las figuras de la madre de los Macabeos, como ejemplo de heroína; a Santa Mónica madre de San Agustín como encarnación de la madre santa: a la madre de San Juan Bosco como mujer pedagoga y por último a la Reina Isabel la Católica en su aspecto de madre reina.

Termina su disertación haciendo un sentido canto a la que es Madre de la cristiandad la Santísima Virgen María y promete dedicarle el panegírico de la función de esta mañana para ponerla como mujer de una belleza extraordinaria justificando la tesis de su tema con demostraciones científicas, dogmáticas y morales.

Al terminar la solemne novena fue cantada una salve a la Virgen y seguidamente se procedió al tradicional besapié de la Patrona que resultó solemnísimo, subiendo al camarín de la Virgen a besar sus plantas el numeroso público que asistió al sentido acto haciéndolo en primer lugar Su Excelencia el Comandante General seguido de S.E. el Delegado del Gobierno y sus distinguidas esposas a quienes acompañaban la Junta de Gobierno y Camareras de la Santísima Virgen.