www.melillahoy.es

Colocan la bandera de aviso de medusas en Galápagos, Aguadú y Alcazaba

El aviso de medusas ondea junto a la bandera del estado del mar
El aviso de medusas ondea junto a la bandera del estado del mar (Foto: Guerrero)

Aunque no se prohíbe el baño, lo cierto es que los melillenses prefieren o cambiar de ubicación o volver a casa antes de arriesgarse

google+

Comentar

Imprimir

Enviar

Ayer sábado el servicio de socorrismo colocó la bandera por la presencia de medusas (aguamalas) en tres zonas de baño de la ciudad: ensenada de los Galápagos, Aguadú y la Alcazaba. Su objetivo es avisar a los bañistas y no prohibir entrar en el agua, aunque esta alerta es orden suficiente para que los melillenses o cambien de playa o prefieran volver a casa antes de arriesgarse a sufrir la dolorosa picadura. La proliferación de estos cefalópodos en la costa se debe, según los ecologistas, a la ausencia de depredadores y a la contaminación del agua.
Este sábado volvieron a colocarse las banderas de alerta de medusas en las playas de la ciudad. En concreto en Galápagos, Aguadú y Alcazaba, que son las que menos barreras tienen frente a San Lorenzo, Cárabos, Hipódromo e Hípica. Las banderas de aviso de medusas no prohíben el daño, sino que alertan de la presencia de estos animales. Por ese motivo se sitúan junto a las banderas que suelen indicarnos el estado del mar (verde, amarillo y rojo).

Su objetivo es alertar a los bañistas para que tomen ciertas precauciones en el baño y, por lo general, el melillense se decanta o por cambiar de playa, si es posible o volver a casa. El motivo es que el temor a una picadura, es motivo suficientemente persuasorio para no arriesgarse a meterse en el agua.

Qué hacer
La mayoría de los melillenses conocen lo que es recibir la picadura de una medusa. Los síntomas son dolor, ardor, inflamación y enrojecimiento y en algunos casos, hasta sangrado. Lo primero que hay que hacer es limpiar la zona afectada por la picadura. Nunca deberemos usar agua dulce, ya que podrá romper las células urticantes, sufriendo otra picadura. Para limpiar la zona, el suero fisiológico es perfecto. En caso de no haber, el agua salada también podrá ser una solución. Durante 15 minutos aproximadamente deberemos aplicar frío a la zona afectada, no aplicar el hielo directamente sobre la picadura, sino cubierto con algún paño o toalla. Si hay algún resto de tentáculo adherido a nuestra piel, debemos quitarlo, pero nunca con las manos. Utilizaremos unas pinzas. También se administrará un antihistamínico, para la reacción y un analgésico para el dolor. En mujeres embarazadas, se deberá prestar especial atención a la hora de administrar el antihistamínico. Si el dolor es muy intenso o el estado de la víctima empeora, deberá acudir a un centro médico de inmediato. No hay que frotarse ni con toallas, ni con arena, ni con nada que pueda lastimarnos más.

¿Por qué aparecen?
Según los ecologistas, en verano, la presencia de las medusas de la especie Pelagia noctiluca en las playas de Melilla "es cada vez mayor, y cada vez causan más problemas a los bañistas". Su mayor o menor número se debe a la ausencia de depredadores, como tortugas y peces luna. Otro motivo sería la contaminación por compuestos orgánicos provenientes de la agricultura intensiva, "que llegan al mar a través de los ríos; dichos compuestos orgánicos favorecen el desarrollo de los pólipos".

El tercero "es la ausencia de la barrera de agua dulce que antaño evitaba que las medusas se acercaran a la costa y el cuarto es, cómo no, el aumento de temperaturas debido al cambio climático, que acelera el desarrollo de estos organismos".
Bañistas
Bañistas (Foto: Guerrero)