www.melillahoy.es

Quevedo destaca las bonanzas del futuro Plan de Gestión de Residuos Urbanos

Manuel Ángel Quevedo, consejero de Cooperación y Medio Ambiente
Manuel Ángel Quevedo, consejero de Cooperación y Medio Ambiente (Foto: Guerrero)

Asimismo denunció el consejero que el comercio fronterizo está "provocando una gran cantidad de vertidos profesionales en los cauces"

google+

Comentar

Imprimir

Enviar

En opinión del consejero de Medio Ambiente, Manuel Ángel Quevedo, los grupos ecologistas deberían "darse por satisfechos" por el futuro Plan de Gestión de Residuos Urbanos 2017/2022 actualmente en periodo de exposición pública porque "es muy bueno". Este ambicioso plan, según señaló, define la política de gestión de residuos de la ciudad para los próximos años, como la incorporación de los contenedores amarillos para envases, pero además contempla otras actuaciones que incluso tienen su repercusión en el pliego del nuevo contrato de limpieza que se espera pueda adjudicarse antes de finales de año.
El Plan de Gestión de Residuos Urbanos 2017/2022, es "más ambicioso que el del contrato de limpieza y define todo lo que queremos que sea la gestión de residuos urbanos en los próximos cinco años", manifestó Manuel Ángel Quevedo. Dijo que algunas de las acciones que promueve ya vienen recogidas en el pliego del contrato de limpieza, pero también incluye otras acciones que podrán se acometidas por otras empresas de la ciudad o incluso por la propia administración local. Incluso tiene relación con los planes de empleo y los trabajos que se llevan a cabo en labores de limpieza. También afecta a la propia Remesa, la empresa encargada de la incineradora.

Manifiesta el consejero de Coordinación y Medio Ambiente que con este plan los ecologistas "se tienen que dar por satisfechos porque el plan de gestión es muy bueno". Indicó que incorpora el contenedor amarillo para envases, al tiempo que apuesta por la reducción en un 10% de los residuos de la ciudad, además de incidir en la separación y reciclaje.

Incineradora
Manuel Ángel Quevedo señaló, no obstante, que para una ciudad como Melilla la incineración de residuos es "la mejor solución, porque es imposible cualquier otra". Además dijo que la planta actual prácticamente genera "cero residuos".

Las cenizas de la combustión se envían a la península y la escoria se arroja en el vertedero. Las emisiones atmosféricas "están perfectamente controladas y con mucha diferencia dentro de los límites admisibles".

Considera que no pueden compararse las políticas de residuos de Ceuta y Melilla, porque la ciudad caballa envía su basura a vertederos peninsulares, mientras que a Melilla, separada unos 200 kilómetros de la costa peninsular, le resultaría una medida inviable. Además aseguró que actualmente en nuestra ciudad no se realizan vertidos al mar, sino que todos "o se reciclan o se llevan a la península como el vidrio y el cartón".

Sí reconoció que se pueden producir vertidos en los cauces de los ríos y arroyos que discurren por la ciudad, pero que se limpian en colaboración con la Confederación Hidrográfica. Admitió, en este sentido, que la jurisprudencia existente no aclara si la limpieza de los cauces urbanos corresponde a las confederaciones o a los municipios, pero que en el caso de Melilla, el trabajo se ha llevado a cabo de forma conjunta.

Aún así, indicó que se encuentran actualmente en conversaciones con la Confederación para firmar un convenio que clarifique qué cauces y en qué épocas del año se encargará cada uno de llevar a cabo acciones de limpieza, al objeto de que puedan quedar recogidos en los presupuestos de ambas partes firmantes. Esta limpieza de cauces viene recogida también en el nuevo pliego de limpieza, que prevé triplicar la cuadrilla de solares y terrenos, dotándola además de una pala cargadora. Por ese motivo considera que es "injusto" que se critique a la Administración local porque "se están limpiando los cauces".




Los vertidos del comercio fronterizo en los cauces
Pero denunció el consejero que los vertidos en los cauces se han multiplicado en los últimos tiempos. De hecho reconoció que el comercio fronterizo está "provocando una gran cantidad de vertidos profesionales y es algo que tenemos que tratar y atajar incluso con medidas judiciales, buscando a los empresarios que se lucran con este comercio y después realizan los vertidos". Indicó el consejero de Coordinación y Medio Ambiente que las operaciones de limpieza de estos vertidos "son costosas" y que los vertidos se han incrementado, pasando de uno al mes a cinco al día.

También dijo que a pesar de la limpieza que se lleva a cabo en Melilla, cuando se producen riadas, numerosos desechos que son arrojados a los cauces en el vecino país terminan en las costas melillenses, donde incluso han llegado "coches y lavadoras".