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El caos fronterizo, por la “falta de desarrollo económico” en el norte de Marruecos

Unanimidad entre los participantes en el recientemente celebrado simposio interno del Observatorio Norte de Derechos Humanos

lunes 06 de noviembre de 2017, 01:05h
Las conclusiones extraídas del simposio interno del Observatorio Norte de Derechos Humanos, celebrado en Tetuán, ponen de relieve desde su perspectiva el hecho de que los problemas que se están produciendo periódicamente en las fronteras de Melilla y Ceuta se centran en la dimensión, precisamente, de los derechos humanos al desarrollo económico de la zona norte marroquí. En este sentido, señalaron los ponentes que lo que está ocurriendo en la región "es el resultado de un contexto histórico de marginación del norte de Marruecos y la falta de capacidad del Estado marroquí para ofrecer una alternativa de desarrollo real para poner fin a la actividad comercial de una manera clara". Se refieren, evidentemente, a la actividad del porteo.
Añaden, además, que por otro lado “existe un nuevo enfoque de las autoridades de Ceuta, centrándose en la actividad turística y tratando de poner fin a la actividad comercial estructurada entre la ciudad y la zona norte marroquí”.

El socialista Fouad bin Isa Marini, destacó que “el nuevo enfoque de las autoridades de Ceuta se dirige a poner fin a la actividad comercial fronteriza de una vez por todas, porque hay una presión de los medios informativos y de asociaciones de derechos humanos para detener lo que está ocurriendo”. Añadió que “la sociedad ceutí se niega a vivir permanentemente con manifestaciones degradantes de la dignidad humana, para beneficiar con un fuerte impulso la actividad turística de la ciudad”. En este contexto, el ponente destacó “las manifestaciones de caos, sobre todo en el lado marroquí, ya que no pueden encontrar un desarrollo alternativo en los alrededores de Ceuta”.

Por su parte, el activista y bloguero Mohammed Azzouz, confirmó que la situación actual, en los últimos meses, “es de un cruce inusual”. Destacó sobre todo la muerte de cuatro personas a causa de “estampidas” de forma que hay un “elenco de diversos juristas” a nivel internacional que están estudiando el asunto, “ante la ausencia de estrategias claras para resolver la crisis humanitaria”. Advirtió además que “lo que está sucediendo puede evolucionar de manera espectacular en la región norte de Marruecos, arrastrando hacia lo desconocido y con la ausencia de soluciones prácticas para las más de 30.000 personas que cruzan la frontera de forma diaria y a otros cientos de miles vinculados indirectamente”. Señaló que esta circunstancia afecta a la región de Tetuán, fundamentalmente también a Castillejos, y añadió que “a la frontera de Ceuta la faltan las condiciones mínimas de dignidad humana”.

Una joven de Castillejos, Munir al Yacoubi, puso de relieve que “el problema de la región se refiere principalmente a la ausencia de una estrategia clara por las autoridades marroquíes y españolas para poner fin a este problema humanitario”. Es más, esta joven puso de relieve el hecho de que “muchos de los beneficiarios reales de la situación son algunos de los oficiales de seguridad y aduanas. Estos y los contrabandistas obstruyen una solución final. Esto está relacionado principalmente con responsabilidades”.

Una activista española, que también participó en el simposio, llevó “toda la responsabilidad al Estado de Marruecos, ya que no dan importancia a la región y a su juventud, por lo que se experimenta marginación”. Expresó que en la zona norte marroquí hay “un aumento de la pobreza, el desempleo y la marginación”. Criticó el papel tanto de Ceuta como de Marruecos respecto a los jóvenes.

Por su parte, el doctor Abdul Rahman criticó la falta de interés en el paso fronterizo por parte de universidades e instituciones dedicadas a la investigación, con excepciones, como la del doctor Zahra Alkhmlishe en torno a las mujeres porteadores y otro estudio realizado por asociaciones españolas de derechos hukmanos. En este sentido, el profesor destacó que la situación permanente en el paso fronterizo “es el resultado de un modelo de desarrollo fracasado en todos sus criterios”.

Desde su perspectiva existe un problema “humanitario, económico y social que requiere soluciones urgentes e inmediatas por parte del Gobierno marroquí”. Entiende que hay que “acelerar la creación de un nuevo de desarrollo desde la base y con la participación de actores civiles”.

Análisis
El Observatorio Norte de Derechos Humanos realizó en Tetuán recientemente un simposio interno en el que se analizaron en profundidad, mediante expertos y también activistas, las circunstancias actuales que están concurriendo en las fronteras de Melilla y Ceuta. Entienden en líneas generales que la cuestión principal estriba en los derechos humanos, no solo de los porteadores, sino de la propia población de la zona norte de Marruecos, abocada a una economía sumergida ante la falta de actuaciones por parte del Gobierno marroquí en torno al desarrollo económico. Advierten también que Ceuta y Melilla están apostando decididamente por el turismo marroquí, por lo que las soluciones deben venir de la mano de Marruecos.