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El I Encuentro vecinal en "Los pisos" consigue mostrar la cara más amable del barrio y muchas de sus carencias

Los Zíngaros del Rif pusieron la guinda musical al evento
Los Zíngaros del Rif pusieron la guinda musical al evento

La infancia, la música y la alimentación saludable llenan la mañana del sábado en La Cañada

El objetivo era disfrutar de la cultura accesible en el barrio con la colaboración de ¡Cañada Viva!

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Los escombros y basuras se apilan en la ladera de la carretera de Hidúm
Los escombros y basuras se apilan en la ladera de la carretera de Hidúm
Un buen grupo de residentes en el barrio de La Cañada, fundamentalmente mujeres, han decidido quitarse complejos y han conseguido lo que hasta ahora parecía imposible: organizarse de manera que se pueda ofrecer una mañana de cultura y ocio saludable para las familias del barrio. Así, en la mañana de ayer sábado desde temprano ya se observaba movimiento en la zona de "Los Pisos", en las inmediaciones de la desvencijada y efímera instalación municipal de la sala de adultos "Huerta Vega". Sin dejarse amedrentar con los torrentes de escombros que se apilan en la ladera de la Carretera de Hidúm sin que nadie se responsabilice ni de la basura que se apila por comportamientos poco cívicos y el abandono generalizado de los servicios de limpieza y mantenimiento, el vecindario y voluntariado de otras partes de la ciudad se echaron a la calle para hacer notar que también forman parte de Melilla.

Variadas actividades
El desayuno saludable se organizó gracias a la aportación voluntaria de decenas de familias con 50 céntimos, que posibilitó un festín con fruta y postres típicos rifeños, con la canela y la almendra como protagonistas. También se contó con la colaboración del Programa Cañada Viva!, del AMPA del CEIP León Solá, que aportó la zona de lectura con su Biblioteca Viajera, además de decenas de juguetes donados para poder hacer las delicias de la infancia de menor edad. Fueron numerosas también las vecinas que mostraron de forma altruista sus mejores artes en el manejo de la lana, con la confección de pulseras, pompones, adornos y motivos rifeños.

Incluso se desarrolló un improvisado taller de higiene dental, con el regalo de kit de cepillo y crema dental para todos los participantes.

La guinda la constituyó sin duda la actuación gratuita de los Zíngaros del Rif, que a ritmo de guitarra, violonchelo, trompa y violín hicieron su particular fusión de música clásica, bandas sonoras y temas actuales, con su toque melillense.

Poco después de las 14 horas, el vecindario volvía poco a poco a sus casas, felices por haberse dedicado una mañana a ser en común, a romper tópicos sin subvención municipal de ningún tipo, a hacer disfrutar a infancia y familias alrededor de la cultura y a seguir recordando a Melilla que La Cañada es mucho más que noticias negativas y que merecen tanto el respeto como la atención de la ciudadanía y del gobierno local.