Melilla Hoy 24/5/2017    25 de mayo de 2017

Editorial

Nuevo golpe
Pero no se trata de comparar ni los niveles de afección, ni las zonas geográficas castigadas en mayor o menor medida. El daño es el mismo y la impotencia también. Lo único cierto es, que es tal la frecuencia de los últimos atentados, que corremos el peligro de acostumbrarnos a que esta sinrazón pase a formar parte de lo habitual, algo en lo que jamás debemos caer.
0,06298828125