Melilla Hoy 23/10/2017
14 de octubre de 2019, 22:52:20
Justicia


Piden un año de prisión por el atraco a Unicaja a un joven que fue reconocido por su “flequillo amarillo”

El acusado, que fue reconocido por los agentes debido a su “muy particular flequillo amarillo”, señaló a otro de los asaltantes de la sucursal

Por Fernando Lamas Moreno

El 30 de enero de 2017, un par de horas después del cierre, dos individuos irrumpieron en la sucursal de Unicaja del Paseo Marítimo rompiendo a patadas el cristal de la puerta, con ánimo de sustraer de la oficina todo lo que hubiera de valor, pero yéndose de allí con las manos vacías (provocando daños por valor de 260 euros). Un hombre que se encontraba sacando dinero y el visionado de las cámaras de la sucursal permitieron dar con uno de los supuestos “cacos” frustrados, al ser identificado por su particular corte de pelo. Este acusado, para el que la Fiscalía pide un año de prisión por un delito de robo con fuerza en grado de tentativa, señaló a su vez a otro joven que actualmente se encuentra en rebeldía y al que se le conocen antecedentes penales.


El 30 de enero de 2017, sobre las cuatro de la tarde -apenas un par de horas después del cierre de la oficina-, se produjo un intento de robo en una sucursal de Unicaja situada en el Paseo Marítimo.
Dos individuos encapuchados reventaron de una patada el cristal de la puerta de la sucursal, accediendo al interior y revolviéndolo todo, para finalmente huir del lugar sin llegar a llevarse nada de valor pero habiendo ocasionado destrozos valorados en aproximadamente 260 euros.
En el juicio celebrado a raíz de estos hechos se presentó un testigo que había estado sacando dinero minutos después de que se produjera el forzamiento de la sucursal, con los “cacos” todavía en el interior. Dicho testigo afirmó haber visto la puerta rota y a dos individuos encapuchados en el interior de la sucursal, motivo por el cual llamó a la Policía. Tras llegar los agentes, el testigo les acompañó “a dar una vuelta por los alrededores” para ver si podía identificarlos, pero dicha “ronda” no tuvo éxito.
Según las declaraciones de uno de los agentes que intervinieron en el suceso, la pista definitiva que condujo al acusado fue el visionado de las cámaras de la sucursal.
Durante el juicio se realizó el visionado de las cámaras ante el juez y en presencia del agente que había llevado a cabo las diligencias policiales dirigidas a la identificación del autor del intento de robo.
Si bien, durante el forzamiento, ambos individuos iban encapuchados, minutos antes habían pasado por delante de ese mismo lugar a cara descubierta, y el peinado del acusado -”un muy particular flequillo amarillo”- llamó la atención de los agentes acerca de su identidad, dado que había sido identificado en otras ocasiones y era un joven conocido por la Policía, motivo por el cuál lo identificaron “sin ningún género de duda”.

Acusado por los pelos
A pesar de que el joven fue acusado a raíz de haber sido identificado por su particular peinado en la grabación, el otro asaltante iba cubierto en todo momento.
Este segundo asaltante de la sucursal fue señalado por el propio acusado cuando fue aprehendido por los agentes de la Policía, dado que en aquél momento confesó haber participado en los hechos y afirmó haber ido acompañado de otros dos chicos -uno de ellos no entró-.
El segundo acusado por este intento de robo no se personó en los juzgados -se encuentra en rebeldía- y ya tiene antecedentes penales.
El Ministerio Fiscal, al considerar acreditada la participación del acusado en los hechos que se le imputaban. interesó para él -se le juzgó en ausencia- una pena de un año de prisión por un delito de robo con fuerza en las cosas en grado de tentativa, si bien el acusado no entraría en prisión por no constarle antecedentes penales de ningún tipo.
La defensa, por su parte, solicitó la libre absolución de su patrocinado argumentando que “por un flequillo amarillo no se puede condenar a alguien a ir a prisión”.
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