Melilla Hoy 23/10/2017
24 de octubre de 2019, 4:48:56
Sociedad


Lalchandani, Benarroch, Mohamed Ali y Ramón Buxarrais reciben el premio Convivencia en Paz 2019

El galardón, instaurado por la Mesa Interconfesional, se inspira en el Día Internacional de la Convivencia en Paz que busca acabar con la discriminación y la intolerancia

Por Jesús Andújar

La Mesa Interconfesional de Melilla, integrada por representantes de las cuatro principales religiones de la ciudad, instaura el premio Convivencia en Paz que en esta primera edición se concede a cuatro destacados personajes que han dejado su impronta en la ciudad, como son el obispo emérito Ramón Buxarrais, y a título póstumo a Ayu Lalchandani, Yamin Benarroch y Abdelkader Mohamed Ali.


Los portavoces de la Mesa Interconfesional, en rueda de prensa, explicaron que el premio nace por inspiración del Día Internacional de la Convivencia en Paz que se celebra cada 16 de mayo, según instauró Naciones Unidas en 2017; una jornada que surge con “el objetivo de eliminar todas las formas de discriminación e intolerancia e involucrando a la sociedad civil en el fomento del diálogo entre religiones y culturas”.

Con el fin de preservar a las nuevas generaciones del flagelo de la guerra, Naciones Unidas invita a todos los estados miembros a que sigan promoviendo “la reconciliación, para contribuir a hacer realidad la paz duradera y el desarrollo sostenible trabajando con las comunidades, los dirigentes religiosos y otros agentes competentes, a través de medidas conciliadoras y servicios altruistas, entre otros medios, y alentando el perdón y la compasión entre las personas”.

Premiados
La Mesa hace suyo el significado de este Día Internacional y para hacerlo visible, constituye el Premio Convivencia en Paz de la Mesa Interconfesional de Melilla, que tendrá un carácter anual y, aunque en esta primera edición se circunscribirá a la ciudad, la intención es hacerlo de ámbito nacional e internacional. Se entregará cada 16 de mayo, aunque en este 2019, al coincidir la fecha con el periodo electoral, se ha decidido retrasar el acto de homenaje a los galardonados.

La primera edición cuenta con cuatro ilustres personajes entre los premiados, tres de ellos a título póstumo como son Ayu Lalchandani (empresario y presidente de la Comunidad Hindú); Yamin Benarroch (empresario y mecenas de la comunidad judía); y Abdelkader Mohamed Alí (activista de la Comunidad musulmana en los años 80). El cuarto premiado es el obispo emérito Ramón Buxarrais, actualmente retirado.

Motivos
Ramesh Ramchand, presidente de la Comunidad Hindú, explicó que se homenajea a Ayu Lalchandani porque es un reconocimiento “que se merece”. “Fue una persona que siempre ayudó a todas las personas que se le acercaron, sin mirar sus creencias, porque para él lo importante era el ser humano”, dijo. “Hindú creyente y persona respetuosa, la ayuda al prójimo era la mejor de las oraciones para este hombre que amaba su religión, su familia y a Melilla”, añadió.

Jaime Azancot, presidente de la Comunidad Israelita, detalló de Yamín Benarroch que fue un filántropo y comerciante melillense que “en su boda sentó a 1.100 indigentes de distintas religiones”. Construyó las cien viviendas del barrio hebreo y las vendió a sus ocupantes a precios bajos. Fue también el que sufragó la construcción de la sinagoga principal y el colegio hispano-israelita. “Su bolsa fue generosa y nunca dijo que no a cualquier obra benéfica y por ejemplo tras el desastre de Annual de 1921, repartió mantas, dinero, ropas y medicinas entre los soldados, por lo que el Gobierno le concedió la Gran Cruz de Beneficencia y la Medalla de la Paz”.

Abderramán Benyahya, explicó que Abdelkader Mohamed Ali ‘Boukicho’ fue un miembro destacado de la Comunidad Musulmana de Melilla, “que jugó un papel fundamental en unos tiempos en los que la comunidad bereber no contaba con la protección social que disfruta ahora”. Fue además miembro de la refundación de la Comunidad Musulmana en los años 80 del siglo pasado y posteriormente fue miembro destacado del Comité Coordinador de la Comunidad musulmana en el Movimiento social del año 1985.

El vicario episcopal, Eduardo Resa, afirmó que para cualquier melillense es bien conocida la figura de Ramón Buxarrais, que tras su etapa en las misiones y de ser obispo de Zamora y, posteriormente, de Málaga durante 19 años, “renunció a la mitra y en 1991 se estableció en Melilla, desarrollando su labor social y religiosa en el Centro Asistencial”. Afirmó que Buxarrais, actualmente en una residencia en Málaga, “es un hombre de una talla humana impresionante y una humildad terrible” que incluso pidió que no se le hiciera ningún tipo de reconocimiento. Durante sus 25 años en Melilla, “todos lo recordamos paseando con su sombrero blanco”. “Nunca dijo que no a nadie y muchas personas acuden ahora a mi pidiéndome ayuda como la que él prestaba”, dijo. Buxarrais fue además fundador de una ong que trabaja en Nador que trabaja con mujeres y niños, y que ha abierto otra delegación en Cabo de Agua.

Próximamente la Mesa dará a conocer la fecha en la que se entregarán estos galardones, que, en el caso de los homenajeados a título póstumo, recogerán sus familiares. El deseo de los promotores de este galardón es que la Ciudad Autónoma apoye esta iniciativa e incluso pueda dotarlo económicamente.


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