Melilla Hoy 23/10/2017
21 de julio de 2019, 4:46:26
Sociedad

Este melillense anima al todo el mundo a que se hagan donantes de órganos, no solo de pulmón, para poder salvar vidas


Miguel Ángel Aguilera: “Tras el trasplante de pulmones he vuelto a nacer, quiero darme esta segunda oportunidad”

Por Lorena Japón

Miguel Ángel Aguilera volvió a nacer gracias a un trasplante de pulmones en el Hospital Reina Sofía de Córdoba tras un año y medio de espera y un intento fallido. Este melillense explicó a este Diario cómo fue ese período tras estar ingresado en el Hospital Comarcal debido a una neumonía que se complicó por una fibrosis pulmonar idiopática y tener que vivir con una mochila y la bombona de oxígeno. En esta segunda oportunidad, que asegura que le ha dado la vida, anima a todo el mundo a que se hagan donantes de órganos, no solo de pulmón, para que puedan salvar vidas.


Miguel Ángel Aguilera entró en el año 2015 en el Hospital Comarcal de Melilla con un cuadro de neumonía que se complicó porque le diagnosticaron una fibrosis pulmonar idiopática. El melillense contó que se fue complicando hasta que le pusieron con oxigeno asistido en una mochila hasta el año 2017 que le derivaron a que se hiciera las pruebas en Córdoba.

Lista de espera
Se tuvo que ir de Melilla porque necesitaba un trasplante de pulmón a parte de que las pruebas para el trasplante se las tiene que hacer en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. “Te ingresan una semana y te hacen todo tipo de pruebas pertinentes”, indicó.

En junio del año 2017, explicó que tuvo que ir otra vez a revisión a Córdoba porque anteriormente probó “un medicamento experimental para fibrosis pulmonar idiopática, pero al no resultar y ser una enfermedad que va empeorando me llamaron para hacerme las pruebas en Córdoba”.

Finalmente, en noviembre Aguilera expuso que fue al Comarcal porque había cogido sobrepeso. “Perdí los kilos que me exigían y ya me metieron en la lista de espera para el trasplante”, dijo.

Al aceptarle en la lista de trasplante, el melillense apuntó que cogió una casa en un pueblo de Córdoba, recogió sus cosas de Melilla y se tuvo que ir allí acompañado de su madre para vivir allí y esperar.

La primera vez que le llamaron porque había un posible donante fue en julio de 2018. “Ya estaba listo para entrar en quirófano, pero me dijeron que el órgano estaba infectado, se anuló la operación”, indicó.

Por ello, declaró que tuvieron que irse a Córdoba capital para estar más cerca del Hospital y esperar otra llamada. Aguilera sostuvo que “iba empeorando, tanto mentalmente como físicamente, es un sin vivir y un calvario porque no podía hacer nada”, dijo.

Además, destacó que es “un camino muy largo porque no se le ve el final, siempre estas con la incógnita de si llegará el donante y cuándo”.

Operación de trasplante
La segunda llamada llegó el 5 de marzo de este año, cuando le dijeron que estaba todo bien, la analítica, las pruebas, el órgano y sobre las nueve ya estaba en el quirófano. “Me pusieron los dos pulmones nuevos y ya estoy de regreso en Melilla”, contó.

Sobre cómo fue recibir esa llamada, respondió que la primera fue con “mucho miedo y nervios”, después que vio que no vio que iba a salir adelante fue “un coctel de emociones muy grande”.

La segunda vez, señaló que no estaba “tan nervioso, sabía a lo que iba y ya estaba demasiado contento para pensar en otras cosas”. “Dije que ya no iba a pasar más miedo, que sea lo que Dios quiera y para adelante, echarle coraje”, puntualizó.

El jueves pasado, aclaró que tuvo la última revisión y a partir de ahora tiene que ir todos los meses a revisión para que todo esté “correctamente”.

Sobre su máximo apoyo, recalcó que “no sé quién lo ha podido pasar peor si mi madre o yo, en mi familia me han apoyado todos, pero no es lo mismo en la distancia porque ella ha sido la única que ha estado a mi vera”. Aunque, añadió que su hermana también fue el día de su operación aunque tuvo que viajar en barco.

“Hay que regalarle vida a otra persona”
Sobre cómo es su vida ahora, Miguel Ángel Aguilera explicó que “he vuelto a nacer, quiero vivir lo mejor que pueda con los límites que me han puesto los médicos y aprovechar la vida, darme esta segunda oportunidad”.

En este sentido, animó a los melillenses y a todo el mundo “porque es una cosa que suena un poco raro, pero para que se lo van a comer los gusanos si lo puede aprovechar otra criatura, es ley de vida, todo el mundo tiene que morir algún día”.

Por ello, destacó que “hay que donar todo, no solo pulmón, que la gente se haga donante porque pueden salvar vidas”. “Hay que ser más solidarios y animarse unos a otros a hacerse donantes”, manifestó.

El melillense cree que es una pena para los familiares que pierden a sus seres queridos, pero “hay que regalarle vida a otra persona”. Aguilera indicó que todos los meses le pondrá una vela a su donante para que le guie porque “le estaré eternamente agradecido a su familia y al donante”.
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