Melilla Hoy 23/10/2017
7 de diciembre de 2019, 23:00:18
Cultura

Cine en Melilla


Fast  & Furious: Hobbs & Shaw

Por Ana de la Rosa


Director: David Leitch. Intérpretes: Dwayne Johnson, Jason Statham, Idris Elba
La saga Fast & Furious, con tema centrado en carreras ilegales de vehículos, comenzó en 2001 con “Fast & Furious: A todo gas”. Los personajes, basdos en la novela “Racer X” de Ken Li, fueron creados por el escritor y productor Gary Scott Thompson. Ante el éxito de taquilla que obtuvo, las secuelas fueron inevitables: “Fast & Furious: A todo gas 2” (2003), “A todo gas: Tokyo Race” (2006), “Fast & Furious: Aún más rápido /A todo gas 4” (2009), “Fast & Furious 5” (2011), “Fast & Furious 6” (2013), “Fast & Furious 7/ A todo gas 7” (2015) y “Fast & Furious 8” (2017). Ahora nos llega Fast & Furious: Hobbs & Shaw (el primer capítulo independiente de la saga), pero están previstas “Fast & Furious 9” (2020), “Fast & Furious: Final Chapter” (2021) y “The Furious Chronicles” (2023).



En “Fast & Furious 7” se cruzaran los caminos del agente Luke Hobbs (Dwayne Johnson), miembro de los servicios de Seguridad del Cuerpo Diplomático estadounidense, y del mercenario Deckard Shaw (Jason Statham), ex - miembro de un cuerpo de élite del ejército británico. Desde entonces, los insultos, golpes y burlas no han cesado entre ellos para ver cuál de los dos cae antes.

Cuando Brixton Lorr (Idris Elba), un anarquista mejorado ciber-genéticamente, se hace con el control de una peligrosa arma biológica, derrotando a la agente del M16 Hattie Shaw (Vanessa Kirby), el mundo se enfrenta a una de sus mayores amenazas. Al enterarse del asunto Deckard, hermano de Hattie, él y Hobbs dejan su mortal enemistad a un lado para salvar a todos y derrotar al único hombre capaz de acabar con ellos.

En la historia también intervienen Queenie Shaw (Helen Mirren), madre de Deckard; Madame M (Eiza González), traficante de armas vieja amiga de Shaw; el profesor Andreiko (Eddie Marsan), creador del virus que se ha inyectado Hattie y única persona que puede facilitar su antídoto; y conocemos a la familia samoana de Luke Hobbs: Su madre Sefina (Lori Tuisano); sus hermanos Jonah (Cliff Curtis), Kal (John Tui), Timo (Josh Mauga), Mateo (Joe Anoa’i), y su hija Samantha (Eliana Su’a).

Dwayne Johnson procede de un largo linaje de luchadores samoanos por parte de su madre. Johnson siempre quiso que se incorporara parte de su historia personal al pasado de Hobbs. El gran luchador samoano Peter Maivia es su abuelo, y su padre es el luchador profesional Rocky Johnson, ahora retirado. En Hobbs & Shaw quería homenajear a Samoa, sus habitantes y su cultura.

David Leitch nació en Stratford, Texas, en 1969. Comenzó su carrera profesional como especialista y ha doblado a actores como Matt Damon, Brad Pitt y Jean-Claude Van Damme. También ha trabajado como coreógrafo, coordinador de especialistas y director de la segunda unidad en numerosos títulos, entre ellos “X-Men orígenes: Lobezno” (2009), “Los amos de la noticia” (2013), “Tortugas Ninja” (2014),” Jurassic World” (2015) “Capitán América: Civil War” (2016) y “Logan” (2017).

En 2014, codirigió su primera película junto a Chad Stahelski, “John Wick/Otro día para matar”. Seguidamente se encargó del thriller de acción “Atómica” (2017). Su última película, “Deadpool 2” (2018), fue muy bien acogida por crítica y público, convirtiéndose en la secuela X-Men más taquillera. Se encargó del vídeo musical de la canción de la película, “Ashes”, de Céline Dion, por lo que fue nominado a un Grammy.

El guión de Fast & Furious: Hobbs & Shaw lo han escrito Chris Morgan y Drew Pearce, sobre una historia del primero.

Morgan se incorporó como guionista a Fast & Furious en la tercera entrega, “A todo gas: Tokyo Race”. Desde entonces, ha escrito cada nuevo capítulo de la serie y, en “Fast & Furious 8”, también fue productor.

Además de guionista, Drew Pearce es director y productor. Escribió el guión de “Iron Man 3” y de “Misión imposible: Nación secreta”, y ha escrito y dirigido “Hotel Artemis”, entre otros trabajos. La mayoría de escenas de Fast & Furious: Hobbs & Shaw se rodaron en el Reino Unido. Varias secuencias clave se filmaron en Hawái y Los Ángeles,
En esta ocasión, Londres tiene aún más importancia, muy diferente del que se mostró hace unos años. El recorrido de Shaw, Hobbs y Hattie por la ciudad nos lleva desde el nuevo y elegante barrio de moda del este de Londres, pasando por Picadilly Circus, Leadenhall, en el distrito financiero, y la histórica cúpula de la catedral de San Pablo, hasta el puente Millennium sobre el Támesis. Un hangar vacío del aeropuerto privado de Farnborough, a las afueras de Londres, sirvió al diseñador de producción David Scheunemann y a su equipo para construir la sede de Eteon. La mansión de época West Wycombe House, en High Wycombe, se convirtió en la propiedad rusa de la que se apropian Madame M y su tropa de gánsteres femeninas.

Scheunemann tuvo que construir varios decorados importantes, desde el cavernoso búnker debajo de la planta abandonada de Chernóbil, hasta el profundo acantilado en Samoa donde se estrella el Blackhawk de Brixton Lorr. En los platós de los estudios Shepperton, se hizo el decorado del lugar donde se esconde Hattie y donde Shaw se enfrenta a un grupo de agentes británicos, así como el local de tatuajes en Los Ángeles. Pero el decorado más importante construido en estos estudios fue la gruta de Samoa donde transcurre el enfrentamiento final entre Hobbs, Shaw y Brixton Lorr. Este decorado contiene una enorme cascada, los restos del Blackhawk derribado y un camión Peterbilt.

En Reino Unido, el equipo se trasladó a Doncaster para rodar en la recientemente desmantelada central eléctrica de Eggborough, que sirvió como central nuclear de Chernóbil. En la isla Kauai, en Hawái, se rodaron las escenas samoanas, con la propiedad de la familia Hobbs como núcleo. El marco escogido fue una planta azucarera abandonada, invadida por la naturaleza. Para el hogar de la familia Hobbs, Scheunemann optó por una versión algo más elaborada de la tradicional “fale” (cabaña) samoana, de estructura ovalada y pilares de madera. En este caso, el tejado es una cúpula metálica en vez de cañas. Algo que define a Fast & Furious son sus vehículos. Dennis McCarthy (coordinador de vehículos habitual de la saga) y su homólogo londinense Alex King como supervisor de vehículos, dividieron su tarea para entregar vehículos totalmente diferentes a David Leitch y a los productores.

Entre los sorprendentes coches, sobresale el elegante McLaren 720S azul, conducido por Shaw en Londres. El equipo de producción acabó trabajando mano a mano con el personal de McLaren y el fabricante ofreció a los productores la posibilidad de filmar en sus edificios, que se transformaron en la sede de Eteon. Se pudieron utilizar dos McLaren auténticos y se construyeron dos versiones de rodaje (para incorporar una cámara, para ser conducido por especialistas, etc.).

El camión militar de carga MAN 464, con un peso de seis toneladas, fue rediseñado por David Scheunemann para adaptarse a la secuencia de la central de Chernóbil. Se usaron cuatro, dos para rodar tomas en movimiento, y otros dos fueron desmontados y montados de nuevo en plataformas especiales para simular movimiento.

La carrocería del Rock Crawler se fabricó en el Reino Unido. Está propulsado por un motor Chevrolet LS376/480 que le permite dar saltos que desafían la gravedad. También se construyeron cuatro versiones desde cero con la ayuda de la empresa británica Off-Road Armory. El vehículo aparece en escenas de Chernóbil y en Samoa.

La moto de Brixton Lorr es una Triumph Speed Triple 2019. Se realizaron dos versiones, una de campo retocada especialmente por Chris O’Hara y su equipo para aguantar las escenas en Chernóbil, y otra para la persecución londinense. Del enorme número de vehículos que ha modificado Dennis McCarthy para Fast & Furious prefiere, sin duda, los poderosos coches estadounidenses y, sobre todo, los vehículos 4X4 de rally. El director y los productores le dieron carta blanca para que se inventara vehículos de lo más sorprendente en las escenas de Samoa. Llenó el taller de la familia Hobbs con coches clásicos (un Chevy Nova de 1967, un T-Bucket -un modelo T de Ford totalmente modificado- y una camioneta grúa de 1932) y fabricó toda una selección de vehículos 4X4, entre ellos el coche grúa Peterbilt de Hobbs y el Rat Rod, llamado así por ser un vehículo centrado en el poder mecánico y no en la belleza.

La regla en las secuencias de Samoa era la autenticidad. McCarthy tuvo que documentarse sobre la afición por el motor que sienten los samoanos, sobre las carreteras e incluso los agentes de tráfico del país. Aprendió que los samoanos hacen gala de ingeniosidad cuando fabrican autobuses a partir de camionetas pick up de la marca Toyota y decoran la carrocería con vistosos dibujos, etiquetas y logotipos. Su interés por los detalles de cualquier vehículo modificado, hizo que enviara a varios miembros de su equipo a Samoa para conseguir piezas auténticas.

El tema de la familia siempre ha sido uno de los hilos conductores del universo Fast & Furious. En esta película cobra aún más importancia al ser la base de las decisiones y motivos que impulsan a los personajes a actuar. Ahora, los dos protagonistas se verán obligados a enfrentarse y reparar su situación familiar mientras intentan detener una amenaza de proporciones acopalípticas.
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