Melilla Hoy 23/10/2017
20 de septiembre de 2019, 3:42:14
Cultura

Cine


Dora y la ciudad perdida

Ana de la Rosa


Director: James Bobin. Intérpretes: Isabela Moner, Eugenio Derbez, Michael Peña
El personaje de Dora apareció por primera vez en la serie de Nickelodeon “Dora la exploradora”, en el año 2000, emitida durante catorce años en Estados Unidos, con adaptaciones a cerca de cuarenta idiomas. También se hicieron videojuegos, recopilaciones en VHS y Betamax, libros, una secuela, “Dora y sus amigos: ¡En la ciudad!” y la galardonada serie protagonizada por uno de los personajes del universo de Dora, “Go, Diego, Go”. Con un total de quince nominaciones a los Premios Emmy a la excelencia en la programación diurna, “Dora la Exploradora” obtuvo el reconocimiento de la Imagen Foundation y de la Asociación de Críticos de Televisión. También consiguió un Premio Peabody en 2003, prestigioso galardón anual que reconoce los logros distinguidos y el meritorio servicio al público en los medios de comunicación.



“Dora la exploradora” tenía por objeto avivar la imaginación infantil y enseñaba, sutilmente, técnicas de resolución de problemas y de comunicación en otros idiomas, combinando el entretenimiento con la educación. Sus creadores, Valerie Walsh y Chris Gifford, presentaron una serie de animación protagonizada por una dinámica niña de preescolar y sus amigos animales, cuyas aventuras incitaban a los niños a tratar de resolver misterios a la vez que lo hacía la protagonista.

Gifford atribuye el destacable y prolongado éxito del programa a una combinación de interesantes historias originales que atraían a los niños de todos los entornos culturales, y la innovadora idea de presentar los aspectos básicos del idioma español a los preescolares. En base a este planteamiento inicial, los ejecutivos de la cadena propusieron que se utilizase la nueva serie como oportunidad para presentar la diversidad de culturas latinoamericanas, en un momento en el que la población hispana se estaba multiplicando en el Reino Unido. Cada episodio incluía elementos culturales y algo de vocabulario básico en español, y hacía que Dora se lanzase a una serie de aventuras internacionales que lograron un éxito superior al que nadie se hubiese atrevido a soñar.

Esta es su primera aventura de acción real llevada al cine, en la que lidera una expedición a través de la jungla del Amazonas para rescatar a sus padres, que han sido capturados por unos cazadores de tesoros, a la vez que hace frente al desafío más espeluznante al que se ha enfrentado en su vida: ¡el instituto! La infancia de Dora (Isabela Moner) ha transcurrido explorando la selva virgen -algo que no le ha preparado para vivir en sociedad- con sus padres: Elena (Eva Longoria) y Cole (Michael Peña), zoóloga y arqueólogo, respectivamente. Cuando Elena y Cole tienen que realizar su expedición más importante y peligrosa, deciden proteger a Dora y, con la esperanza de que aprenda a desenvolverse en un mundo ajeno a la jungla, la envían a vivir a la ciudad con su su abuela Valerie (Adriana Barraza) y su primo Diego (Jeff Wahlberg). Dora, con 16 años, se encuentra en medio de una jungla de pizarras, en la que sus conocimientos y habilidades para desenvolverse en la naturaleza no le sirven de nada, literalmente como pez fuera del agua. Las habilidades que le han ayudado para desenvolverse en la naturaleza -independencia, curiosidad, sinceridad- amenazan con convertirla en un bicho raro en la cafetería del instituto. Completamente diferente de todos los que la rodean, precisamente en un momento de la vida en el que es importante encajar con los demás, Dora descubre rápidamente que el consejo que le dieron sus padres era el mejor: Sé tú misma. Su primo Diego ha cambiado muchísimo desde que se separaron cuando ambos tenían 6 años. Ahora se esfuerza por ser alguien en el instituto y la llegada de una prima tan rara resulta ser un obstáculo. Para Dora es muy difícil disimular su desencanto
Durante una excursión escolar al Museo de Historia Natural local, Dora y sus amigos son raptados por una banda de ladrones que la necesitan para que localice a sus padres y lo que podría ser el hallazgo arqueológico más valioso de la historia: Parapata (El Dorado), la antigua Ciudad de Oro Perdida. El grupo de adolescentes es llevado a Perú, donde son rescatados por Alejandro Gutierrez (Eugenio Derbez), un misterioso habitante de la jungla. Dora y Botas (voz de Danny Trejo), el mono que la acompaña a todas partes, se abren camino a través de territorio inexplorado para salvar a sus padres y resolver el misterio que se esconde tras una civilización perdida en la noche de los tiempos.

La película presenta dos personajes nuevos, compañeros de clase: Sammy (Madeleine Madden), una alumna brillante sabelotodo que quiere ser la que manda en el instituto, y Randy (Nicholas Coombe), un empollón inadaptado que está loco por Dora. Ambos acaban enredados en el complot para secuestrar a Dora, lo que hace que los tres se queden atrapados en la jungla amazónica, sin contacto con el exterior. No podía faltar el zorro Swiper, al que pone voz Benicio del Toro.

El director James Bobin nació en Hampshire, Reino Unido, en 1972. Realizó estudios primarios en las escuelas de Titchfield y Portsmouth. Es licenciado por la Universidad de Oxford, donde estudió Historia Moderna. Bobin debutó como director de cine en el relanzamiento, por parte de Disney, de la saga familiar “The Muppets” (2011). La película fue premiada con un Oscar.

Dora y la ciudad perdida se ha filmado íntegramente en la Costa de oro de Australia, específicamente en el estado de Queensland, en la costa este del continente. Los Village Road Studios fueron la sede central durante los cuatro meses de rodaje. El veterano australiano experto en localizaciones Duncan Jones dedicó meses a encontrar el hogar de Dora en la jungla, la ciudad del instituto y el sendero que conduce a Parapata. En el sudeste de Queensland hay junglas semejantes a las de América del Sur y, a poca distancia del estudio tenían algunas de las mejores selvas australianas.

La película comienza y acaba en el hogar de Dora, en las profundidades de la jungla. Encontrar el enclave adecuado fue la tarea más costosa para Jones que, tras recorrer desde la mitad de Queensland del Norte hasta la mitad de Nueva Gales del Sur, lo halló muy cerca de los Village Roadshow Studios, una localización en el Río Coomera ideal para construir la casa (un diseño australiano clásico) y un pequeño amarradero.

El mono Botas (el mejor amigo de Dora) y el zorro Swiper (su habitual archienemigo), personajes esenciales en la serie de animación, presentaban ciertos desafíos logísticos para el equipo técnico. Bobin encargó al supervisor de efectos visuales Andy Brown que recrease la imagen de cada uno con un animal auténtico utilizando la técnica foto-realista en 3D. Aunque la película está filmada en imagen real, los dos animales hablan, aportando un toque de fantasía.

Melilla Hoy.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.melillahoy.es