Melilla Hoy 23/10/2017
20 de noviembre de 2019, 7:12:40
Cultura

Cine en Melilla


A dos metros de ti

Ana de la Rosa


Stella (Haley Lu Richardson) y Will (Cole Sprouse) son dos adolescentes cuyo amor desafía todo lo establecido y revoluciona su mundo. Ambos padecen fibrosis quística (FQ), pero son completamente diferentes. Mientras Stella es una popular bloguera a quien le gusta sentirse la estrella de su universo, Will es todo lo que ella evita: un chaval rebelde y transgresor que no parece tomarse en serio su futuro. Stella despierta escepticismo en Will, una triunfadora que pone pasión en todo lo que hace, a pesar de sus dificultades. Cuando se conocen, ninguno de los dos pone la menor pega en cumplir la estricta directriz médica de mantener dos metros de distancia en todo momento, para evitar que Will le transmita a Stella una peligrosa bacteria.



Pero, tras una serie de eventos tan divertidos como emocionantes, Stella proporciona a Will un motivo para luchar, y Will le otorga a Stella una dosis de libertad espontánea. Ambos dan un vuelco a las normas atreviéndose a recuperar el espacio que les separa centímetro a centímetro. Stella y Will se imponen a la distancia que deben guardar entre si con sus ganas de conectar y sus esperanzas. Stella y Will parecen tenerlo todo en contra pero, a pesar de los obstáculos, nada puede impedirles encontrar el coraje, las ganas y la emoción de vivir el uno para el otro, negándose a renunciar a estar juntos. Unos Romeo y Julieta muy particulares.

En A dos metros de ti también vemos a Poe (Moisés Arias), confidente de Stella que sueña con perseguir el amor, sentirse realizado y convertirse en un chef internacional.

Alrededor de los tres jóvenes (Stella, Will y Poe) están las personas que luchan por conseguir lo mejor para ellos, aunque a veces eso signifique interponerse ante sus ideas más divertidas. Una de ellas es Barb (Kimberly Hébert Gregory), la terapeuta respiratoria que aplica la regla de los dos metros con mano de hierro. La doctora Hamid (Parminder Nagra), médico de Stella que ejerce una influencia positiva. Julie (Emily Baldoni), enfermera y gran amiga de Stella. Claire Forlani como la madre de Cole y Gary Weeks y Cynthia Evans son los padres de Stella. La fibrosis quística (o «FQ») es una enfermedad genética que hace que el cuerpo produzca mucosidad densa y pegajosa en pulmones, páncreas y otros órganos, lo que dificulta la respiración y puede causar infecciones y otras complicaciones que ponen en peligro la vida.

Aproximadamente, viven con FQ treinta mil personas en los Estados Unidos y setenta mil en todo el mundo. En los años 50 del pasado siglo, los niños con FQ raramente vivían lo suficiente para ir a la escuela primaria. Hoy, gracias a los avances en su tratamiento, la mayoría de enfermos pueden llegar a ser adultos y alcanzar metas que antes eran impensables, como graduarse en la universidad, formar una familia o empezar una carrera profesional. Pero, a pesar de estos progresos, mucha gente con FQ muere demasiado joven y sufren una importante carga física, emocional y económica.

La vida cotidiana con FQ conlleva horas de terapia de limpieza de las vías respiratorias (como los chalecos vibradores que se ven en la película), el mantenimiento calórico (que exige tomar un gran número de pastillas para ayudar a hacer la digestión o el uso de tubos gástricos, que tanto Stella como Will utilizan) y otras medicaciones para prevenir o luchar contra infecciones. Las personas con un estado de FQ avanzado pueden optar por trasplante de pulmón, como Stella. Otros pueden probar nuevos medicamentos y participar en ensayos clínicos, como hace Will. El trasplante de pulmón no cura la FQ (ya que ésta continúa afectando a los senos nasales, el páncreas y los intestinos; los nuevos pulmones siguen siendo vulnerables a infecciones), pero puede alargar y mejorar la calidad de vida a pacientes en un estado muy avanzado.

Will es portador del grupo de bacterias Burkholderia cepacia, o B. cepacia, una cepa inofensiva para la mayoría de las personas, pero que puede plantear serios problemas y empeorar los pronósticos en caso de trasplante de pulmón. La Burkholderia cepacia se contagia fácilmente por cualquier tipo de contacto informal, de ahí la regla de que los pacientes deban mantener dos metros de distancia con otros enfermos, ya que se trata de gérmenes que se desplazan muy fácilmente por el aire.

Justin Baldoni es un actor, cineasta, activista y emprendedor interesado en las historias con trasfondo social. Nació en Los Ángeles, California, en 1984. Se crió en Medford, Oregón, donde jugó fútbol y fue disc jockey de radio en una emisora local top 40. Desde 2004, ha trabajado principalmente como actor, tanto en series y películas para televisión, como en el cine. En 2008, escribió, produjo y dirigió su primer video musical, exhibido en el Festival Internacional de Cine Dawn Breakers.

En 2012, creó y dirigió “My Last Days”, serie documental sobre la vida de personas que sufren enfermedades terminales, su quinta temporada se emite actualmente en la cadena CW. Baldoni también es hombre de negocios. Como consecuencia del éxito de “My Last Days”, fundó Wayfarer Entertainment, un estudio interesado en las causas sociales y dedicado a crear contenidos para televisión, cine y medios digitales que destaquen la inspiración, la unidad y el poder de la conexión humana. Wayfarer Entertainment vendió recientemente un paquete de participaciones de la empresa para establecer un fondo de 25 millones de dólares para producir contenido “social y bueno”. La compañía también cuenta con un departamento comercial que da servicio a diferentes agencias y marcas.

Baldoni siente pasión por usar su plataforma para dar a conocer muchos y variados asuntos sociales. En 2017, lanzó “Man Enough”, una serie sobre conversaciones que explora el corazón de la masculinidad tradicional en los Estados Unidos e indaga en asuntos que son tabú, como la imagen corporal, la comunicación y la vulnerabilidad. En 2015 patrocinó el Carnaval del amor de Skid Row, una fiesta anual callejera que facilita recursos a los residentes de barrios empobrecidos. La meta de este carnaval es atraer la atención hacia aquellos que no tienen un hogar y facilitar el encuentro entre personas de toda condición.

A dos metros de ti es el primer largometraje que dirige. La idea para realizar esta película surgió de la serie “My Last Days”, que dio voz a muchos jóvenes con enfermedades graves que luchan por alcanzar las cosas que la mayoría de la gente da por hecho. Rodando un episodio sobre la FQ, Baldoni conoció a la ya fallecida Claire Wineland, líder de la comunidad de afectados por esta enfermedad con un entusiasmo absolutamente contagioso. Ella fue quien le concienció de las dificultades amorosas para los enfermos de FQ.

Como es lógico, el espacio en el que transcurre la mayor parte del metraje de A dos metros de ti es un hospital, pero la idea de los cineastas fue trastocarlo todo. Para Baldoni, la clave del diseño era sumergir a los espectadores en la forma que Stella y Will experimentan este momento tan especial para ellos; así, desde su punto de vista, se mueven por un país de las maravillas, casi onírico y lleno de luces.

Explica: “Algo que he aprendido de mis amigos con enfermedades crónicas es que, para ellos, un hospital es habitualmente un lugar feliz. Es donde van para sentirse bien de nuevo. Así que quería que el hospital donde Stella y Will se conocen fuera como un personaje más de la película: que resultara divertido y agradable; un lugar que nos importara. Lo traté más como si fuera un instituto porque es donde Stella y Will pasan el rato juntos. Con la diferencia de que ellos, cuando se toman un descanso, van a visitar a los recién nacidos en neonatología”.

El set principal lo encontraron en Nueva Orleans, unas nuevas instalaciones para soldados veteranos, con piscina cubierta. Se personalizaron las habitaciones de Stella, Will y Poe para que fueran un reflejo de sus gustos y obsesiones, por ejemplo, la habitación de Stella está llena de dibujos que hizo su hermana Abby, ya fallecida. Los dibujos de Will son del dibujante de Nueva Orleans Caesar Meadows, conocido por sus tiras cómicas Mumbeaux Gumbo y Qomix. Los dibujos secretos que hace Will de Stella, pertenecen a Dave Kelsey.

Es muy poco habitual que pacientes con FQ aparezcan en libros o películas y menos aún en una historia de amor, por lo que Baldoni y los guionistas Mikki Daughtry y Tobías Laconis, tuvieron una responsabilidad añadida para conseguir una narración sincera y honesta que, al mismo tiempo, destacara las buenas noticias que hay en el horizonte. El doctor Michael Boyle, vicepresidente sénior de la Fundación Fibrosis Quística (organización dedicada a la cura de la enfermedad y a ayudar a los enfermos de FQ a llevar una vida plena) comenta: ”Aunque cada caso es único, la película es una ventana a los retos que las personas con FQ afrontan cada día y recalca el peaje emocional que la FQ y otras enfermedades crónicas hacen pagar, especialmente para los jóvenes y sus familiares y amigos. Espero que todos los que vean la película comprendan que, aunque es una enfermedad con la que es extremadamente difícil vivir, las personas con FQ son unos luchadores a quienes la enfermedad no los define”,
Boyle añade: “Gracias a los avances alcanzados en la investigación y los cuidados, cada vez más gente con FQ vive vidas plenas, y hay más esperanza que nunca para el futuro. Estamos comprometidos en avanzar hacia nuevos tratamientos -y, algún día, una cura- para que todo aquel con FQ pueda llevar una vida libre de enfermedad”.

Si están interesados en conocer más sobre la fibrosis quística, o para conectar con un médico especializado en FQ, un paciente o un investigador, puede hacerlo a través de [email protected]

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