Melilla Hoy 23/10/2017
30 de mayo de 2020, 16:38:30
Historia


Melilla hace 100 años: 1919: Meses de septiembre y octubre

José Antonio CANO MARTÍN


02-09-1919. Plaza y campo. En la junta central de la Sociedad de Salvamento de Náufragos, se ha dado cuenta del laudable comportamiento de los sargentos del regimiento de Alcántara, señores Vaello y Vismez, al salvar de una muerte cierta, a un bañista que se encontraba en peligroso trance a alguna distancia del balneario “Las Delicias”.

03-09-1919. Un terremoto. A las dos de la madrugada de ayer, se dejó sentir en nuestra plaza un ligero terremoto. Como en Melilla se carece de sismógrafo, no pudieron registrarse las características del fenómeno.

09-09-1919. Melilla en fiestas. Dada la extensión del artículo solamente muestro las nominaciones importantes del mismo. La ciudad se divierte. Segunda día. Solemne función religiosa. La bendición del nuevo reloj. En el Comedor Popular se reparten dos mil comidas. Festival deportivo en la Hípica. Primera vista de fuegos artificiales. La Tómbola. Los festejos de hoy. Notas hípicas



15-09-1919. Progreso de los ferrocarriles de la Zona. Datos de la Memoria de la Junta de Fomento. La Junta de Fomento tiene circulando sus ferrocarriles de vías de 1'00 y 0'60 metros á las Compañías Minas del Rif y Norte Africano. En el primero nótese que el número de viajeros ha ido en aumento, disminuyendo el de militares. En 1912 ese ferrocarril sólo transportó 257.711 viajeros y en 1918 viajan en el mismo 429.393 personas, de manera que ese tráfico se ha duplicado en los siete años que lleva la vía férrea de explotación. El de mercancías y mineral fue de 41.346,515 toneladas en 1912 y en 1918 se ha elevado á 247.094,543 toneladas. Ese gran incremento en el movimiento de dicho ferrocarril ha repercutido considerablemente en el ingreso que de él obtiene la Junta. El ferrocarril de 0'60 metros, arrendado á la Compañía del Norte Africano, atraviesa un periodo lánguido, por haber dejado de transportar viajeros y mercancías generales, convirtiéndose casi exclusivamente en ferrocarril minero. El transporte de minerales se ha incrementado notablemente, no así el de mercancías y viajeros.

16-09-1919. Plaza y campo. El teniente aviador señor Bayo ha sufrido un sensible accidente en los alrededores de Zeluán, del que resultó con una herida de importancia en la pierna izquierda. Ha ingresado en el hospital Docker para su curación.

18-09-1919. Caza de una hiena en el Gurugú. En las inmediaciones del Gurugú, fue ayer cogida una hiena por don Francisco Murrias y un indígena. Estos, que se hallaban de caza en el referido lugar, vieron a corta distancia a cuatro de dichas fieras, dos de ellas pequeñas, a las que persiguieron durante buen rato. El indígena que acompañaba al Sr. Murrias, consiguió dar caza a una de las hienas pequeñas, penetrando en la cueva donde la fiera se había metido, envolviéndola en una chilaba, sin miedo alguno al peligro que el trance ofrecía. La hiena, que tendrá unos cinco o seis meses, se halla en casa del señor Murrias, que piensa venderla al domador señor Darius.

18-09-1919. Plaza y campo. Al doblar ayer mañana el Cabo de Tres Forcas, en su viaje a nuestro puerto, el vapor correo “J.J. Sister” sufrió el timón un pequeño entorpecimiento, dejando de funcionar durante algún rato. En vista de ello, el capitán señor Alsina, decidió utilizar las dos potentes máquinas, poniendo proa a Melilla, a donde llegó poco después de la hora acostumbrada.

19-09-1919. Los incendios de ayer. En el pabellón de madera número 11 de Cabrerizas Bajas, habitado por el teniente de Ceriñola don Francisco Guerrero, se registró ayer tarde en las primeras horas, un violento incendio, que destruyó por completo el mencionado edificio y casi todo el mobiliario, ropas y demás efectos que en él había. Inmediatamente se dio aviso al Parque de bomberos, acudiendo al lugar del siniestro una sección de dicha dependencia con el material de carricubas y bombas, necesarios. También acudieron fuerzas de Melilla y Ceriñola y una sección de la Compañía de Mar al mando del sargento Sr. Orozco.

Todos ellos procedieron activamente a la extinción del incendio, consiguiéndolo después de realizar extraordinarios esfuerzos, pues el viento de poniente reinante, dificultaba grandemente los trabajos, fomentando el fuego.

Los pabellones habitados por los señores de Benítez y Reyes, inmediatos al siniestrado, corrieron gran peligro, especialmente el primero de ellos, que empezó a arder por la fachada posterior. Los trabajos de extinción del fuego, fueron dirigidos por el capitán de Ingenieros señor Abenia. Acudieron a Cabrerizas Bajas, el general presidente de la Junta de Arbitrios señor Monteverde y su ayudante comandante señor Chao. También se presentaron el jefe de día teniente coronel don Alfredo Coronel, el jefe de policía accidental señor Ruiz, y el teniente de la Guardia Civil don José Casas. Del cuartel de la Batería J, acudieron varios números de la Guardia civil, a las órdenes del cabo comandante del puesto, señor Garriguez. Poco después de las cuatro quedaba extinguido el fuego. En el bar establecido en el número 4 de la calle Canalejas, también se registró ayer mañana u pequeño incendio, el cual quedó extinguido momentos después por la oportuna intervención del personal de bomberos.

20-09-1919. Las explotaciones mineras de la zona. Datos de la Memoria de la Junta de Fomento. Aparte del tráfico necesario para el comercio de Melilla y su zona de influencia, el casi único producto que se exporta por nuestro puerto es el mineral de hierro. El mineral exportado en 1918 ha sido de 272.087,308 toneladas. Se transporta por los ferrocarriles de las compañías mineras de Minas del Rif y Norte Africano, de las cuales corresponden : 201.719,270 toneladas de hierro procedente del Monte Uixan, á la Compañía Española de Minas del Rif; 5.707,000 toneladas de hematites pardas, á la Compañía Alicantina; 6.606,016 toneladas del mismo mineral de hierro, á la Compañía Setolazar; 1.179,000 toneladas de calamina procedente de la Compañía del Norte Africano y 2.076,022 toneladas de mineral de las minas de Afra de la misma entidad. En total se han embarcado 272.087,308 toneladas de mineral, de las que 269.832,286 toneladas son de mineral de hierro. Puede observarse el gran incremento que se observa pues en un quinquenio ha variado la exportación de 6.100,00 toneladas á 272.087,308.

El incremento se debe principalmente á la C.E.M.R., pues de dos barcos que vinieron á cargar en 1914, á cuarenta y seis vapores que lo han hecho en 1918. Y esto ha podido hacerse gracias al altruismo de la Compañía del Norte Africano que, como es sabido, ha aumentado, á sus expensas, en cien metros la línea de atraque, y al tendido de nuevas vías que llegan hasta el puerto y que han sido implantadas por ambas empresas mineras.

21-09-1919. El puerto de Chafarinas. Se ha retirado de este puerto toda la maquinaría y vías que, procedentes de la Contrata, existía allí, en estado casi de abandono. Se ha instalado una luz de puerto, roja, con fanal apropiado, que fue facilitado por el Servicio Central de Señales Marítimas. Parece pertinente llamar la atención respecto al estado de este puerto; es verdad que no puede considerarse como comercial, puerto que no tiene tráfico alguno, pero sí debe estimarse como de refugio, y quizás como puerto estratégico; como de refugio presta servicios inmensos en estas desamparadas costas africanas, sobre todo a los buques que visitan al de Melilla, los que, al iniciarse los temporales de Levante, tienen que buscar refugio en el de Chafarinas, o en Cala tramontana, donde carecen de comodidad.

El dique que cerraba el freo entre las islas de Isabel II y del Rey, fue roto por el temporal de marzo de 1914, y a pesar de que esta Dirección elevó oportunamente a la Superioridad el correspondiente proyecto de reparación, el que ha sido informado por el Consejo de Obras Públicas, aún no ha merecido la sanción definitiva. Sería muy conveniente la reconstitución de tal dique, cerrándose el aludido freo, con lo que quedaría el puerto en cuestión en envidiables condiciones de abrigo.

22-09-1919. Los faristas de Alborán, se mueren de hambre. La huelga de los marinos y un lamentable olvido, ha podido tener muy graves consecuencias. Los veintitrés españoles, únicos habitantes de la isla de Alborán, encargados del faro, han visto transcurrir los días sin que nadie se acuerde de ellos, aislados del mundo, hasta que ayer la Providencia hizo que un buque francés pasara a corta distancia y pudieran pedir socorro. Como es sabido, cada ocho días el barco de Almería toca en la isla y deja provisiones a los faristas para una quincena. La falta de barcos de esa procedencia, efecto de la huelga, determinó hayan transcurrido tres semanas o tal vez más, sin que ninguno fondee en aquellas aguas, lo que debió tener en cuenta el Organismo que en la capital vecina se halla encargado de atenderlos. El señor Santamaría representante de la Trasmediterránea, recibió ayer un despacho de Almería trasmitiéndole otro de Gibraltar dirigido al Comandante de Marina de aquel puerto, en el que se le dice lo siguiente:“En la madrugada de ayer el vapor francés “Le Bourgues” apercibió señales del semáforo de la isla de Alborán pidiendo socorro. Los faristas carecen de víveres y se hallan en inminente peligro de morir de inanición”. Inmediatamente se puso el hecho en conocimiento del General Aizpuru y de acuerdo con el representante de la Trasmediterránea, se hizo a la mar el “Gandía” no obstante el temporal de Poniente que reinaba. Lleva a bordo un médico del Cuerpo de Sanidad Militar y abundantes provisiones. A la hora en que escribimos estas líneas, ignoramos si el pequeño barco ha conseguido aproximarse a la isla de Alborán. Hemos de lamentar el incomprensible olvido, que ha podido costar la vida a tres compatriotas.

23-09-1919. Los torreros de Alborán. Regresa el Gandía. En las primeras horas de la mañana de ayer regresó de Alborán, a donde fue con objeto de llevar víveres a los torreros de Alborán, el vapor “Gandía”. Su capitán, señor Orts, ha manifestado que llegó a la expresada isla poco después de las diez de la noche, acudiendo al costado del “Gandía”, una pequeña embarcación tripulada por los torreros. Estos hicieron presente al señor Orts, la lamentable situación en que desde hacía algunos días se encontraban, por la carencia de víveres.

El capitán del “Gandía” hizo entrega a los torreros de los artículos que con dicho objeto había embarcado en nuestro puerto. Los habitantes de Alborán son veintitrés, entre los dos torreros, sus familias y los ayudantes y boteros de aquellos. A bordo del “Gandía” regresó el teniente médico señor Buera, quien por disposición del Excmo. Sr. Comandante General, marchó a aquella isla, por si el estado de salud de sus habitantes hacía necesaria la asistencia facultativa, lo que no ha sucedido por fortuna. Los torreros de Alborán recibieron algunos víveres del vapor francés “Le Bourgues”, que fue el que expidió el radio dando aviso de lo que sucedía.

Cuantos artículos de comer y arder llevó el “Gandía”, fueron adquiridos por el señor Santamaría, cumpliendo órdenes de la Dirección de la Trasmediterránea. Esta, expidió a su representante en Melilla un telegrama urgente, ordenándole la salida del citado buque. Lo ocurrido se atribuye a negligencia del contratista encargado del abastecimiento de los modestos funcionarios de Alborán.

Continuará
Bibliografía…. El Telegrama del Rif
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