Melilla Hoy 23/10/2017
26 de mayo de 2020, 19:22:35
Cultura


Francisco Peinado restaura un dispensador de agua de cerámica de finales del siglo XIX

El elemento procede de una corriente de apuesta por la higiene promovida por el mundo de la medicina

Por Redacción

Tras cinco meses de trabajo, el artista melillense Francisco Peinado ha completado la restauración de un dispensador de agua elaborado en cerámica policromada a color, con unas medidas aproximadas de 65 centímetros de altura, y un diámetro superior de unos 25 centímetros, y con un diámetro en su base inferior de 18 centímetro.


El dispensador disponía de una tapadera de cerámica, también, policromada a color, y superpuesta, con un grifo policromado de color plata de palomilla, en forma de concha. “Sin marca, ni sello aparente, que defina la procedencia de la pieza, la composición de sus dibujos; flores, ramas, y su mezcla de colores fríos y calientes, indican, que posiblemente, fuera realizado en alguno de los talleres de Talavera de la Reina-Toledo- España, a finales del siglo XIX o principio del siglo XX”, explica el artista. “Se realizó un pequeño reportaje fotográfico del objeto, y tras la limpieza de la pieza, se le aportó el material en las zonas deterioradas de su superficie, e interior del dispensador. Dejado secar durante un tiempo; se procedió a pulir las zonas afectadas, dejándolas finas y a nivel con el material primitivo”, explica Peinado.

Una vez finalizado el proceso indicado anteriormente, se pasó a darle una capa de imprimación en las zonas dañadas para una mejor fijación del color a imprimir; seca esta, se comenzó a aportarle el color en los lugares restaurados, fundiéndolos con su color original. “Al ser pintura de calor la que poseía el recipiente, se le aplicó esmalte frío, obteniendo un buen resultado final positivo”, comenta Peinado.

Contexto
En España, en la mitad del siglo XIX, y principios del XX, surgió una corriente higienizada, como consecuencia de la preocupación médica por las enfermedades epidémicas de origen bacteriológico. Los doctores comenzaron a denunciar las malas condiciones de vida y de insalubridad de la época; como el principal motivo del inicio de dichas enfermedades.

La higiene tan necesaria para el ser humano, se convirtió en un bien social entre los años de 1845 y 1900, y el agua fue el elemento clave, la cual se trataba en filtros de cerámica donde se filtraba para poder beberla sin peligro alguno de contagio.
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