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Petición de 2 años de cárcel por amenazar e intentar agredir al personal de Urgencias

Petición de 2 años de cárcel por amenazar e intentar agredir al personal de Urgencias

El acusado, que llegó al Hospital Comarcal en ambulancia con el pie inflamado, se “abalanzó” sobre un enfermero durante el triaje

viernes 02 de febrero de 2018, 04:00h
El martes 23 de enero de 2018, sobre las 10 de la mañana, un hombre llegaba a Urgencias en ambulancia con fuertes dolores en el pie. Este hombre, el acusado, mantuvo “desde el principio” una actitud “despreciativa y hostil” contra el personal sanitario de Urgencias, toda vez que consideraba que la atención que se le estaba ofreciendo no era la adecuada. Esta actitud desembocó en en la profesión de amenazas e insultos, además de dos intentos de agresión contra dos enfermeros del servicio, que se vieron obligados a llamar a la policía. La Fiscalía pide para el acusado una multa de 1080 euros por dos delitos de amenazas, mientras que la acusación particular pidió la pena de dos años de cárcel por un delito de atentado, además de la multa.
El pasado martes 23 de enero, sobre las 10 de la mañana, llegaba al Hospital Comarcal en ambulancia el acusado, aquejado de un intenso dolor en el pie, que estaba visiblemente inflamado.
Tras esperar en la sala de Urgencias del Comarcal, fue atendido por un enfermero (el denunciante) que lo “pasó” a triaje para realizarle la valoración. Este enfermero declaró que, desde el principio, el acusado mantuvo una actitud hostil y despreciativa hacia el personal sanitario.
Al acceder a la sala de triaje, el acusado lanzó su chaqueta contra la mesa, tirando los papeles que allí había al suelo y provocando que el funcionario le llamara la atención, reclamándole respeto. El acusado no desistió en su actitud y exigió ser atendido por otro profesional; un celador sacaba al acusado -que había sido acomodado en una silla de ruedas- de la sala cuando éste cambió de opinión y aceptó continuar con la valoración.
En el momento en que el acusado volvió a estar frente al enfermero de triaje, “se abalanzó” sobre el mismo, con la intención de agredirle y profiriendo amenazas e insultos, como “me he quedado con tu cara cabrón”, “esto no va a quedar así”, o “cuando te coja por la calle te voy a matar”. El enfermero, para protegerse de la agresión (estaba arrinconado) tuvo que levantar las piernas y utilizarlas para mantener la distancia entre él y el agresor.
Pese a que consiguió protegerse de la agresión física, el enfermero afirmó haberse sentido “impotente” y haber sufrido una crisis de ansiedad hipertensiva a raíz del suceso, crisis por la que tuvo que abandonar el servicio aquél día.
Tras ser auxiliado por otros profesionales sanitarios, que sacaron al acusado de triaje y llamaron a la policía, continuó el “espectáculo” protagonizado por el paciente, que, una vez habiendo sido dejado en la sala de urgencias -sentado en la silla de ruedas- se arrojó al suelo deliberadamente, exigiendo que le ayudasen a levantarse, exigencia que recibió la negativa de otro de los profesionales que allí se encontraban, una enfermera, que se negó a prestarle ayuda porque había presenciado cómo se tiraba de la silla a propósito, “yo ayudo a quien lo necesita de verdad, no voy a fastidiarme la espalda por alguien que se ha tirado al suelo”.
Este segundo encontronazo con el personal sanitario de urgencias discurrió de forma similar al primero, dado que el acusado también se abalanzó sobre la enfermera, “poniéndose de pie de un salto” y tratando de darle un cabezazo sin éxito. Así mismo, las amenazas y los insultos contra el personal continuaron, incluso después de llegar la policía al lugar de los hechos.
El acusado, que afirmó haberse encontrado “desbordado” por el dolor -tenía una fractura en el pie- y “muy nervioso” pidió disculpas en la sala por todo lo sucedido, disculpas que desde la acusación particular fueron tildadas de “poco sinceras” y “dirigidas a una reducción de condena”.
El Ministerio Fiscal solicitó para el acusado una pena de 540 euros de multa por cada uno de los dos delitos de lesiones que se le imputan, así como el pago de 90 euros de indemnización. La acusación particular pidió una pena de dos años de cárcel por un delito de atentado y la misma multa que la Fiscalía por las lesiones.