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El secretario general de la UFP denuncia una situación laboral “demencial”

El secretario general de la UFP denuncia una situación laboral “demencial”

Para Víctor Duque, no hay ningún puesto de trabajo con las condiciones que se ven en los pasos fronterizos de Melilla

jueves 15 de febrero de 2018, 04:00h
El secretario general de la Unión Federal de Policía, que se encuentra estos días visitando la ciudad, anunció la elaboración por parte de la UFP local de un dossier en el que se recogen los principales problemas de la ciudad desde el enfoque del sector policial. Estos problemas se estructuran en tres grandes bloques: menores, inmigración ilegal y contrabando. El secretario general comentó la problemática local, haciendo hincapié en la insalubridad y el caos reinante en los puestos fronterizos y asegurando que “no existe ningún otro puesto de trabajo en el mundo con estas condiciones”, y anunció una futura inspección de riesgos laborales.

El secretario general de la Unión Federal de Policía (UFP), Víctor Duque, se encuentra estos días visitando Melilla para conocer de primera mano los muchos problemas en materia de seguridad que presenta nuestra ciudad.
Dichos problemas han sido recogidos en un dossier, confeccionado por Enrique Travieso (UFP Melilla) y elaborado para ser presentado al Consejo de Policía; según este dossier, la problemática policial de Melilla se divide en 3 bloques: “menores, contrabando e inmigración ilegal”.
Estos problemas, agravados por una mala gestión, llevan a que en Melilla exista “una situación laboral demencial” para los agentes que aquí trabajan, lo que explica el gran número de bajas (en torno a 30) que hay actualmente en nuestra jefatura debido tanto al estrés como a las agresiones que los funcionarios reciben día tras día en la frontera.
El propio secretario general de la UFP señaló que, por las evidentes deficiencias estructurales y el diseño caótico de la frontera, además de por la falta de higiene y limpieza “que hace indistinguible nuestra frontera, supuestamente europea, de la frontera marroquí”, “no existe ningún otro puesto de trabajo en el mundo con estas condiciones”.
Además de mostrar su apoyo a los agentes que trabajan en unas condiciones “penosas”, el responsable de UFP recordó lo irónico de que, a este lado de la frontera, necesitemos un dispositivo especial antidisturbios “para mantener una cola” sin incidentes, mientras que en Marruecos, los gendarmes parecen gozar de un “principio de autoridad” que hace que no necesiten apoyo alguno para “controlar la fila”.
El representante de la UFP se comprometió a trasladar todos los problemas de Melilla al Consejo de Policía y anunció que se propondrá la realización de una profunda inspección de riesgos laborales. Así mismo, afirmó que debería revisarse el marco competencial de la Policía y la Guardia Civil, puesto que “no puede ser que las unidades de la UIP, que son de apoyo, se conviertan en la fuerza encargada del resguardo fiscal de la frontera de manera permanente”, concluyó.

Las soluciones a los tres grandes problemas de Melilla

Según Enrique Travieso, encargado de la realización del dossier que será llevado al Consejo de Policía, los problemas de Melilla tienen soluciones “claras y no drásticas”. Dichas soluciones pasan, en primer lugar, por el cumplimiento de los múltiples acuerdos bilaterales (en materia de menores y de contrabando) que ya existen con Marruecos y que, en la actualidad, no se están cumpliendo.
Travieso recordó que Marruecos tiene la obligación de permitir el acceso organizado y ordenado a nuestro país, por ejemplo, y recordó que “no se está cumpliendo ni una coma” del acuerdo bilateral en materia de menores, acuerdo que, “como falla”, desemboca en que cada vez lleguen más menores a Melilla.
Es por ello que desde los sindicatos policiales instan al Gobierno y a la diplomacia española a mantener reuniones de alto nivel, “que la diplomacia se ponga en marcha”, para instar a Marruecos a cumplir con acuerdos firmados. En cuanto a la inmigración, UFP aboga por mejorar la aplicación de medidas en origen, ya que “nadie quiere pegarse miles de kilómetros andando hasta aquí si no es porque tiene que salir huyendo de su país”.