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Escudo y Títulos de Melilla: orgullo para sus moradores. En el CV Aniversario de la concesión

Un escudo con abolengo

Un escudo con abolengo

Isabel M.ª Migallón Aguilar

martes 13 de marzo de 2018, 04:00h
Un escudo con abolengo
Finalizaba el mes de enero de 1913 cuando el general presidente de la Junta de Arbitrios Francisco Gómez Jordana enviaba atento oficio a la Casa Ducal de Medina Sidonia en el que solicitaba autorización para iniciar las gestiones con el Gobierno Central con el fin de obtener el permiso necesario para que Melilla pudiera ostentar el escudo de esta casa Ducal, a la que nos unen fuertes lazos desde el siglo XVI
Pocos días habían transcurrido cuando Joaquín Álvarez de Toledo y Caro, febrero contestaba del modo siguiente:

“Excmo. Sr.

En contestación a su muy atento oficio fecha 30 de Enero último en que se sirve comunicarme el deseo de esta Junta de su digna Presidencia, de solicitar del Gobierno autorización para usar como escudo oficial de la Ciudad y Plaza fuerte, el que fue blasón de mi antecesor, el Duque Don Enrique, conquistador de Melilla, desde luego, accedo muy gustoso a este propósito, y de acuerdo con su indicación por este corre, en pliego aparte, remito a V.E. un diseño de dicho escudo.

Dios guarde a V.E. muchos años.

Madrid 6 de febrero de 1913
El Duque de Medina Sidonia”
Apenas transcurrido un mes el rey Alfonso XIII, el día 11de marzo firmaba un Real Decreto cuyo texto decía así:

“Queriendo dar prueba de mi Real aprecio a la Plaza de Melilla y en atención a que los próceres de la Casa Ducal de Medina Sidonia fueron los que organización la expedición que dio por resultado la conquista de la misma, de la que se titularon Capitanes Generales, y de acuerdo con el Consejo de Ministros. Vengo en conceder a Melilla el uso del escudo oficial de la Casa de Medina Sidonia.”

Durante casi una centuria el escudo se ha estado utilizando pudiéndose observar pequeñas variantes sin afectar en demasía al conjunto.
Fue por ello que, otro 13 de marzo, pero de 1995 (Ley Orgánica 2/1995) cuando se publicaba el Estatuto de Autonomía de Melilla se daba oficialidad al mismo en el artículo 3º, apartado 2º.

Descripción heráldica

Desde el punto de vista de la ciencia que estudia los escudos, la descripción del que ostenta Melilla sería esta:

“Sobre campo de azur, en el centro del escudo, dos calderas jaqueladas en oro y gules, gringoladas de siete sierpes de sinople, puestas al palo. Muestra bordura de las armas reales de Castilla y León, de nueve piezas de gules con castillos de oro, alternadas con nueve piezas de plata.

En la parte superior o timbre sobre corona ducal, aparece en la cimera la figura de Guzmán el Bueno en actitud de lanzar un puñal con la mano derecha, desde el castillo de Tarifa. Como tenantes o soportes, las columnas del Estrecho de Hércules con la inscripción “Non Plus Ultra”

Tras el Castillo de Tarifa, la divisa, compuesta por una cinta alada con la leyenda “Praeferre Patriam Liberis Parentem Decet”.

Al pie del escudo y fuera de él, la figura tumbada de un dragón de sinople.”

Títulos de una noble ciudad.-

Cuenta Melilla con una serie de títulos que hacen honor a la condición de sus habitantes, quienes en momentos de complicación máxima supieron estar a la altura de las circunstancias.

También durante los últimos días de enero de 1913 la Junta de Arbitrios se dirigía al Comandante General de la Plaza exponiéndole los meritorios hechos y acciones realizados por la población que siempre “ dio pruebas de su valor y patriotismo” durante los sucesos de 1893, 1909 y 1911. Continúa el escrito explicando que:

“… No se limitó este pueblo a contribuir a la defensa de la plaza, si no que movido por tan elevados sentimientos llegaron hasta las guerrillas más avanzadas, llevando agua y municiones a los soldados y retirando sus heridos conduciéndolos a hombros desde el campo de batalla a los hospitales en cuya patriótica y humanitaria labor rivalizaron todas las clases sociales de Melilla; habiendo encontrado algunos gloriosa muerte al lado de nuestro ejército
Si relevantes pruebas de valor y amor a la patria dio esta población en los combates, no fueron menores las de caridad demostradas posteriormente contribuyen do personalmente y con su dinero al cuido y socorro de los heridos en los hospitales”

Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, la Junta ha acordado, en sesión celebrada el día 24 de enero solicitar al Gobierno de S.M. que conceda a Melilla los títulos de Valerosa y Humanitaria

El rey Alfonso XIII mediante Real Decreto dado en Palacio el 11 de marzo de 1913 dice lo siguiente:

“Queriendo dar prueba de Mi Real aprecio a la Ciudad de Melilla por los meritorios servicios prestados por su vecindario, durante las campañas de mil ochocientos noventa y tres, mil novecientos nueve y mil novecientos once-novecientos doce, y de acuerdo con Mi Consejo de Ministros, Vengo en conceder a la Ciudad de Melilla los títulos de “ Valerosa” y “ Humanitaria”

La noticia en El Telegrama del Rif

Durante las citadas fechas nuestro periódico local se hacía eco de cuanto iba ocurriendo al respecto:

Melilla
Título y escudo
Jueves 13 de febrero

Según informes de muy buen origen, no pasará mucho tiempo sin que el Gobierno honre a esta ciudad con el título de “Muy Valerosa y Humanitaria”, bien ganado en verdad con los hechos que su brillante historia guarda.
Es muy posible que la concesión del título coincida con otra merced, la de usar como escudo oficial el de la Casa Ducal de Medina Sidonia; a la cual, como se sabe, se debió la expedición de que fue resultado la conquista de este suelo.
En 29 de Enero, la Junta de Arbitrios, queriendo rendir un tributo a la memoria del que ganó esta Plaza para España, y asociando su nombre al de la esclarecida familia cuyos ilustres predecesores organizaron la gloriosa empresa y llevaron el título de Capitanes Generales de Melilla hasta su agregación a la Corona, dirigió al Duque actual, Excmo. Sr. Don Joaquín Álvarez de Toledo y Caro, Marqués de los Vélez, de Villafranca y de Molina y Conde de Niebla, pidiéndole la autorización necesaria para que la Junta use el blasón de su antecesor el Duque D. Enrique.
Tal demanda tuvo excelente acogida pues el Duque contestó con fecha 6 del corriente, manifestando que accedía muy gustoso al deseo de la Corporación, remitiendo un diseño del escudo, que también se le había pedido.
En su consecuencia, la Junta de Arbitrios, contando ya con tal asentimiento, ha suplicado al Excmo. Sr. Comandante General, que recabe del Gobierno la declaración precisa para que el acuerdo pueda llevarse a la práctica.
El blasón es el siguiente:
Sobre un gran dragón verde de cuya boca sale, además de la roja lengua, el cañón de un arcabuz, se levanta el escudo sobre las famosas columnas. El campo azul, del que se destacan dos cestas con sierpes, se halla rodeado por quince cuarteles, en los que alternan castilletes y leones. Sobre el escudo, la corona Ducal, y más arriba, un casco, cuya cimera sostiene bandas al aire, en las que se lee lo siguiente:
“Praeferre Patriam Liberis Parentem Decet”.
Está rematado el blasón por una torre, desde la que Guzmán arroja su acero.
Mucho celebraremos que el propósito de la Junta sea pronto un hecho.

Título y escudo para Melilla
Viernes 12 de marzo

Su majestad el Rey D. Alfonso acaba de firma un decreto concediendo a esa Plaza el título de MUY NOBLE, MUY HEROICA Y MUY VALEROSA CIUDAD DE MELILLA.
Al propio tiempo que autoriza a la Junta de Arbitrios, representación de ese pueblo, para que ostente el escudo de armas de la casa de Medina Sidonia.

No será menester que ponderemos la alegría con que hemos recibido la noticia precedente.
El Gobierno, teniendo en aprecio los méritos que ofrece el historial brillante de este pueblo de nuestros cariños, ha propuesto al Soberano la concesión de un honrosísimo título y de un glorioso escudo, que sabrá llevar. De ello responde su pasado.
Ante la merced de que acaba de ser objeto, Melilla siente, no cabe dudarlo, reconocimiento y EL TELEGRAMA DEL RIF se hace intérprete de él, consignando un testimonio de rendidas gracias para Su Majestad el Rey, para el Gobierno y para el General Gómez Jordana, que en su regreso de la Corte es portador del título y del escudo de esta Plaza ganada para España por Medina Sidonia.
Y no queda excluido de la gratitud de este pueblo el Duque actual, Excmo. señor don Joaquín Álvarez de Toledo y Caro, que a demanda de la Junta de Arbitrios se apresuró a conceder su autorización para el uso del escudo de su noble casa.
Podemos estar orgullosos los melillenses de ostentar un escudo, que igualmente luce una de las estirpes con mayor nobleza y solera de nuestro país. También los títulos que acompañan el nombre de Melilla “Valerosa, Humanitaria y Muy Caritativa”, (este último otorgado en 1929 por el comportamiento de la población tras la explosión del polvorín de Cabrerizas en septiembre de 1928).
Pocas son las poblaciones que gozan de tan altas distinciones.

Melilla es pequeña geográficamente hablando,
pero el corazón y la nobleza de sus gentes
la ha engrandecido con el paso de los años.