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Manuel Jiménez conducirá el acto de desagravio al Humillado en la noche del Martes Santo

El desagravio del año pasado lo condujo el comandante general Fernando Gutiérrez
El desagravio del año pasado lo condujo el comandante general Fernando Gutiérrez

El trono saldrá del interior de la parroquia Castrense portado por sus hombres de trono con la novedad de que llevará flores rojas

martes 27 de marzo de 2018, 04:00h
La previsión meteorológica habla de cielos poco nubosos, vientos flojos y temperaturas de hasta 20 grados para este Martes Santo melillense en el que realiza su salida procesional la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Humillado y María Santísima de la Piedad a las ocho y media de la tarde. Previo al inicio de la estación de penitencia, se llevará a cabo a las puertas de la parroquia Castrense, el acto de desagravio al Cristo, responsabilidad que este año recae en el que fuera hermano mayor de la cofradía de la Soledad, Manuel Jiménez.
Los preparativos de la salida procesional de este Martes Santo se iniciaron ayer con el traslado de enseres y tronos desde la Plaza de Toros hasta el interior del templo castrense para continuar a lo largo de esta mañana con la colocación de las flores y la entronización del Humillado. Entre tanto, hoy, otro equipo de cofrades se encargará en la Mezquita del Toreo de preparar los más de 200 bocadillos y viandas que degustarán los penitentes y portadores al término de la salida procesional.

Desagravio
El templo Castrense vivirá hoy, a las ocho y media de la tarde, uno de los días grandes de la Semana Santa melillense. A esa hora se abrirán las puertas de la Parroquia Castrense, donde decenas de personas estarán esperando para recibir a un Jesús castigado, dolido, adornado con una túnica púrpura y corona de espinas, un Cristo humillado. Y entre el público estará Manuel Jiménez, el que fuera hermano mayor de la cofradía de la Soledad, que en esta ocasión será el encargado de realizar ese acto de perdón para intentar reparar el dolor infringido a un Hombre que quiso dejarnos para siempre su mensaje de Hermandad, Paz y Amor.

Andrés Domínguez Catalá, hermano mayor de la cofradía del Humillado, la más joven de la ciudad, explicó que cada año buscan que el pregonero, la persona que se encargue del desagravio "sea alguien relacionado con las cofradías, una persona de iglesia y de fe manifiesta, como se da en el caso de Manuel Jiménez, que entendemos que desde su personalidad, tiene algo que comunicar. Hay que recordar que el desagravio va dirigido al Humillado y no deja de ser un discurso de perdón en nombre de todos, desde Melilla, hacia Jesús, al que no supimos ver como Dios en la tierra".

Cuando termine su parlamento, la cofradía le hará entrega de un pergamino y de un metacrilato con la imagen del Humillado. En cuanto al pregón, la cofradía se quedará con una copia que se incluirá en el libro recopilatorio que se pretende confeccionar de cara al cuarenta aniversario de la cofradía, tal como se hizo en el veinte.

Procesión
En cuanto a la salida procesional, Andrés Domínguez señala que la principal novedad de esta salida procesional es que el Cristo irá sobre un colchón de flores de color rojo y verde. Asimismo, irá acompañado el trono por la banda de cornetas y tambores de la Cofradía del Cautivo, que se ofreció de forma voluntaria cuando supo que el Humillado no contaría este año con el acompañamiento musical de la Banda de Música Ciudad de Melilla. "Estamos muy agradecidos a la banda del Cautivo por su ofrecimiento", afirmó Domínguez Catala.

Añade también que por el momento no hay falta de portadores y que tan sólo ayer tarde quedaban por entregar tres trajes para los hombres y mujeres que se encargarán de procesionar al Humillado. A las ocho y media de la tarde se comprobará si todos los que se comprometieron, han cumplido.

Destacó Andrés Domínguez, hermano mayor de la joven hermandad melillense, el hecho de que este Martes Santo no haya copa de fútbol, para evitar que la presencia de melillenses sea baja.
"La procesión no nos valdría para nada si el pueblo no está como participante fuera. Para que la estación de penitencia pueda ser realidad, tenemos que ser cofradía y pueblo, juntos, en la calle", apostilló.