www.melillahoy.es
Le piden 1 año de prisión por pegar un puñetazo en la cara a su hija

Le piden 1 año de prisión por pegar un puñetazo en la cara a su hija

El acusado niega haber pegado a su hija y afirma que la denuncia interpuesta contra él es totalmente falsa y se debe a la mala relación entre ambos

jueves 26 de abril de 2018, 04:00h
El acusado, progenitor de la denunciante, habría proferido insultos contra ésta para, posteriormente, agredirla pegándole un puñetazo en el pómulo. La agresión, que supuestamente tuvo lugar en marzo de 2016, habría tenido lugar tras una fuerte discusión en torno a una bombona de butano, si bien la relación entre padre e hija era ya “malísima” (con denuncias de por medio) antes de la supuesta agresión. El acusado se defendió afirmando que las acusaciones eran falsas y que se encontraba en la mezquita rezando (era viernes) a la hora en que supuestamente ocurrieron los hechos. El Ministerio Fiscal interesó para el acusado una pena de un año de prisión más 9 meses de alejamiento.

Un hombre ha sido denunciado por un delito de violencia doméstica por su hija, quien afirma que, el 29 de marzo de 2016, sobre la una y media de la tarde, tras una discusión relativa a una bombona de gas butano, el padre supuestamente habría insultado a la denunciante, llamándola “bastarda de mierda”, “puta yonqui”, puta de mierda” y diciéndole que se fuera con su “puta madre”, para finalmente “plantarse” frente a ella y, sorpresivamente, pegarle un fuerte puñetazo en el pómulo derecho.
Según declaró la denunciante, quien contaba con un parte de lesiones que confirmaba que había recibido una agresión, la discusión comenzó cuando ella, al intentar ducharse, se percató de que no había butano. A raíz de esto, comenzó una discusión en la que ella acusó a su padre de haberse llevado la bombona a casa de un hermano, discusión que finalmente desembocaría, según la acusación, en la comentada agresión. Durante el acto quedó clara la mala relación existente entre ambas partes, toda vez que incluso el acusado se encuentra en prisión con motivo de de una sentencia dictada a raíz de una denuncia anterior por un delito de malos tratos, emitida conjuntamente por su hija y su exmujer.

Hora del rezo
El acusado negó rotundamente los hechos, afirmando que “nunca le había puesto la mano encima” a su hija, y el joven que era novio de su hija por aquél entonces sí que le pegaba. Según el acusado, su hija y el novio habrían cogido la bombona con la intención de venderla “para comprar droga”.
Según la versión del acusado, quien presentó como testigos a varios miembros de su familia, él se encontraba acudiendo a la mezquita a rezar en compañía de otras personas cuando supuestamente se produjeron los hechos por los que la Fiscalía interesa para él la imposición de una pena de 1 año de prisión y 15 días de localización permanente (arresto domiciliario) más 9 meses de orden de alejamiento de 200 metros.
El acusado usó su derecho a la última palabra para hacer extensiva su inocencia a la causa por la que fue condenado anteriormente, afirmando que su mujer había estado engañándole con otro hombre durante 5 años y que, finalmente, se había lanzado a denunciarle con el objetivo de quitárselo de enmedio; “todo es mentira”, concluyó.

Problemas de herencia

Al ser cuestionado por el motivo que tendría su hija para interponer una denuncia falsa contra él, el acusado afirmó que la casa donde él vive y donde supuestamente sucedieron los hechos -en el barrio de Cabrerizas- es parte de una herencia familiar, y que la hija estaría utilizando las denuncias para aprovechar las órdenes de alejamiento de cara a hacer uso de la misma “quitándole de enmedio”, un uso al que no tendría derecho de otro modo.
El acusado resaltó que su exmujer se había marchado voluntariamente a otra vivienda, pero que la hija, pese a la “muy mala” relación entre ambos, se había empecinado en residir en la misma a fin de conseguir echarle para hacer uso de la casa.
Por tanto, según la versión del acusado, la denuncia por malos tratos interpuesta por su hija respondería únicamente a su afán por utilizar la justicia en su favor para apropiarse, de facto, del domicilio de su progenitor.