www.melillahoy.es

La Comunidad Israelita recibe una ayuda de 105.000 euros para el fomento de sus tradiciones

La idea es contribuir al estímulo de los valores de comprensión, respeto y aprecio de la pluralidad cultural y lingüística local

martes 26 de junio de 2018, 04:00h
La consejera y el presidente de la Comunidad Israelita
La consejera y el presidente de la Comunidad Israelita
La consejera de Presidencia y Salud Pública, Paz Velázquez y el presidente de la Comunidad Israelita de Melilla, Jaime Azancot Cánovas, firmaron ayer el convenio de colaboración por el que la entidad recibe 105.000 euros de ayuda para cuestiones como el mantenimiento de sus instalaciones, el fomento de la cultura hebrea y la integración social de los miembros de la comunidad israelita.
Según la consejera, este convenio se viene renovando desde hace años y que se busca contribuir económicamente al mantenimiento de la sede de la comunidad israelita y, al mismo tiempo, al fomento de la cultura hebrea, la integración social de sus miembros, la educación, la promoción y estímulo de los valores de comprensión, respeto y aprecio de la pluralidad cultural y lingüística de la ciudad.

Aseguró que la comunidad israelita "es un pilar fundamental en Melilla" y dijo que es una de las entidades "más importantes y con más antigüedad" de la ciudad que tiene entre sus fines "la mejora de la calidad de vida de sus miembros y el cumplimiento de los derechos y deberes religiosos".

En concreto la Consejería de Presidencia subvenciona a la Comunidad Israelita con una partida de 105.000 euros, la misma cuantía que el pasado año, aunque no descarta la consejera que en 2019 la partida pueda crecer. Del grueso de la ayuda destacó los treinta mil euros que la comunidad destina al programa de comida kosher para persona con problemas de movilidad, un gesto que pone de manifiesto "la importante labor social" que llevan a cabo.

Por su parte Jaime Azancot, presidente de la Comunidad Israelita, indicó que esta asociación cumplirá en breve cien años y desde siempre "hemos tenido una gran colaboración, primero con el ayuntamiento y ahora con la Ciudad Autónoma" con convenios que se renuevan anualmente.

Azancot explicó que la comunidad israelita Melilla llegó a contar con más de siete mil miembros en los años cincuenta del siglo pasado, hasta el punto de suponer el 15% de la población melillense, pero sucesivas migraciones a Israel, Venezuela y la península han mermado su número a las aproximadamente 250 familias actuales.

Aún así, ha afirmado que mantener la comunidad "necesita un gran esfuerzo económico y por eso agradecemos a la Ciudad Autónoma que nos ayude" para sostener las sinagogas, las actividades culturales, el programa de cátering kosher, el servicio de atención a personas necesitadas, mayores y fomento de sus tradiciones.